Para 8
0.30€/pers.
540kcal/100g
Ingredientes
- 200 g de mayonesa
- 1 cucharada de sriracha
- 1 cucharadita de zumo de lima
- 1 cucharadita de salsa de soja
- 1/2 cucharadita de miel
- 1/2 cucharadita de aceite de sésamo
- 1 pizca de ajo en polvo
No hace falta media despensa para montar una salsa spicy mayo en condiciones. De hecho, su gracia está justo ahí: cuatro cosas bien medidas, un cuenco, una cuchara y en un momento tienes una salsa que cambia por completo un plato bastante normal. Unas patatas fritas pasan a tener más intención, una hamburguesa deja de ir por el camino fácil, un poke se anima, un sushi gana pegada y hasta unas verduras rebozadas se vuelven bastante menos aburridas. Es una de esas mezclas que parecen casi demasiado simples para funcionar tan bien, pero funcionan.
Para ubicar bien esta spicy mayo casera, vienen de perlas tres salsas que ayudan a entender por dónde va la receta: la mayonesa casera, que pone la base cremosa y untuosa; la salsa brava, que recuerda lo importante que es medir el picante sin pasarse; y la salsa tártara, otra mezcla rápida a partir de mayonesa que transforma patatas, pescados, fritos y bocados sencillos. La diferencia está en que esta mayonesa picante con sriracha tira hacia un perfil más moderno y con aire asiático, con lima, soja, miel y aceite de sésamo para darle más profundidad sin complicar nada.
Receta casera de salsa spicy mayo

Preparación paso a paso
- Coloca la mayonesa en un cuenco mediano. Lo ideal es que esté fría, pero no helada de nevera hasta el extremo, porque así mezcla mejor y no queda tan rígida al remover.
- Añade la sriracha poco a poco. Empieza por una cucharada rasa si no quieres una spicy mayo casera demasiado brava de entrada. Siempre estás a tiempo de subir el fuego después, pero arreglar un exceso tiene menos glamour y bastante menos solución.
- Incorpora el zumo de lima, la salsa de soja, la miel, el aceite de sésamo y la pizca de ajo en polvo. Cada uno entra en cantidad pequeña, pero todos empujan en la misma dirección: más profundidad, más equilibrio y menos sensación de simple mayonesa con picante.
- Mezcla con cuchara, espátula o unas varillas pequeñas hasta obtener una salsa homogénea, lisa y de color ligeramente anaranjado. No hace falta batir como si estuvieras montando una emulsión nueva. Aquí solo buscamos integrar bien y que el picante quede repartido de forma uniforme.
- Prueba la salsa. Este es el momento importante. Si quieres más pegada, añade un poco más de sriracha. Si la notas demasiado densa, unas gotas mínimas más de lima pueden afinarla. Si la ves algo plana, revisa antes la soja que el picante, porque muchas veces el problema no es de fuerza, sino de fondo.
- Deja reposar la salsa spicy mayo unos minutos en frío. No es obligatorio, pero sí recomendable. En ese pequeño descanso se asienta el conjunto y el ajo, la soja y el sésamo dejan de ir cada uno por su lado.
- Sírvela como salsa para sushi, hamburguesas, patatas, pollo crujiente, langostinos, verduras rebozadas, sandwiches, wraps, bowls de arroz o pokes. También queda muy bien puesta en hilo fino por encima, no solo en pegotes generosos.



Consejos para una spicy mayo de rechupete
- La mayonesa manda en la textura, así que mejor usar una que te guste de verdad.
- La sriracha conviene añadirla poco a poco para controlar bien el picante.
- Un toque de lima le da frescor y evita que la salsa quede pesada.
- La soja debe ir con moderación para no oscurecer demasiado la salsa ni volverla demasiado salada.
- El aceite de sésamo suma aroma, pero en exceso se vuelve invasivo.
- Si quieres una salsa para sushi, patatas y hamburguesas más suave, baja la sriracha y sube apenas un poco la mayonesa.
- Para usarla en bocadillos o wraps, suele funcionar muy bien algo más espesa.
- Si la quieres para napar piezas fritas o crujientes, deja la textura un poco más suelta con unas gotas extra de lima.
Curiosidades de rechupete
Pocas salsas modernas han entrado tan rápido en la cocina de casa como la spicy mayo. Tiene toda la lógica del mundo: mezcla una base muy conocida con un toque picante controlable y un perfil que sirve tanto para comida rápida como para platos con aire más asiático. No necesita ceremonia, y eso siempre ayuda.
Gran parte de su éxito viene de que funciona en dos registros a la vez. Por un lado, es una salsa comodísima para dipear. Por otro, actúa muy bien como remate visual y gustativo cuando la pones por encima de un plato en forma de hilo o de puntos. Esa doble vida explica bastante bien por qué aparece tanto en hamburguesas, sushi, pokes y fritos.
También tiene la ventaja de admitir pequeños cambios sin perder identidad. Hay quien la hace más cítrica, quien sube el ajo, quien mete un toque dulce más claro o quien aprieta con una salsa picante distinta. Aun así, el corazón sigue siendo el mismo: mayonesa picante con textura cremosa y bastante gancho.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
Nada más ver lo sencilla que es, suele colarse la duda de si basta con mezclar mayonesa y sriracha. Poder, basta, pero el resultado queda más plano. Con un poco de lima, soja y un matiz dulce, la salsa gana bastante más profundidad y deja de saber a mezcla improvisada.
En otros casos lo que preocupa de verdad es cómo controlar el picante sin cargarse la receta. La salida más limpia es añadir la salsa picante poco a poco y probar cada vez. Así mantienes el equilibrio y no conviertes la spicy mayo casera en una prueba de resistencia.
Más de una cocina acaba preguntándose si sirve solo para sushi. Ni de lejos. Va muy bien con patatas, pollo, langostinos, hamburguesas, wraps, verduras rebozadas, arroz y hasta con un bocadillo bastante simple que necesite un poco de mala idea.
Bastante lógico resulta plantearse si se puede hacer con otra salsa picante distinta. Sí, aunque cambia el perfil. La sriracha da un resultado muy reconocible porque combina picante, ajo y un punto dulce. Con otra salsa puedes sacar algo rico, pero no exactamente la misma salsa.
A la hora de guardarla, aparece bastante la pregunta de cuánto dura en la nevera. Bien tapada y en un recipiente limpio, aguanta varios días sin problema. Lo razonable es consumirla pronto para que conserve bien la textura y el sabor.
Última revisión: 7 mayo 2026
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Categorías: Recetario de cocina Recetas de salsas y guarniciones
Etiquetas: aceite de sésamo ajo mayonesa miel salsa de soja zumo


























