






















Jamás perderé la imagen de Mia Thermopolis en la película Princesa por sorpresa (2001), interpretada por Anne Hathaway, cuando el reconocido peluquero Paolo le hizo el gran cambio radical —a lo Margot Robbie con su corte de melena— y causó sensación entre sus compañeros de clase, pero también ante la corte de Genovia. Así podríamos definir el estilo de la actriz estadounidense: un renacimiento chic. Hathaway demuestra a lo largo de los años que la paciencia es una virtud, estilísticamente hablando, pero debemos decir que en cada alfombra roja o premiere todas las miradas van hacia ella.
También es una de las embajadoras más codiciadas por las marcas, sobre todo por su relación con Bvlgari y Versace, donde su papel ha sido fundamental para construir un nuevo discurso en el lujo. Mantuvo, además, una estrecha relación con el fallecido Valentino Garavani, siendo considerada una de sus musas, especialmente en el ámbito de la Alta Costura. Una forma de entender la moda que se reforzó tras su cambio de estilista en 2022: Erin Walsh, su mano derecha, ha logrado construir looks sofisticados, pero también un auténtico rebranding de su imagen.
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No podemos olvidar que El diablo viste de Prada fue para ella un punto de inflexión, dentro y fuera del set, sobre todo por sus icónicos looks que causaron furor, como el estilismo completo de Chanel con botas altas, pero también todos los diseños que lució en ese viaje a París —pobre Emily Blunt y su dieta estricta e innecesaria que la dejó en tierra— para asistir a los desfiles de la temporada de aquel año. Y ahora la historia se repite con el method dressing, una práctica tan habitual en las premieres, que Anne Hathaway ha sabido aprovechar a la perfección junto a su compañera de rodaje, Meryl Streep.
Por este motivo, y con el estreno de la nueva secuela de esta icónica película, analizamos minuciosamente el estilo de Anne Hathaway. Tanto sus estilismos en los Oscar, el Festival de Cannes e incluso la gala del MET en Nueva York, como todos esos looks que ha llevado en los diferentes front rows de las Semanas de la Moda. Hathaway es un icono de estilo que ha sabido evolucionar y mantenerse como una de las mejor vestidas dentro del mundo del séptimo arte.
La actriz sorprendía a todos los asistentes del Festival de Venecia de 2006 con motivo del estreno de La boda de Rachel, donde su estilismo de Atelier Versace causó sensación por los volantes de la falda, pero también por ese maquillaje con aura heroin-chic tan propio de los noventa. Sin duda, una puesta en escena segura que hizo que la actriz brillara bajo los focos.
El rojo de Valentino es, sin duda alguna, uno de los colores que mejor le sientan a Anne Hathaway, y así brilló en la alfombra roja de los Premios Oscar 2011. Una apuesta que confirma la sofisticación de la actriz, pero también un vestido que, pese a haber pasado más de diez años, podría volver a convertirse en un boom estético muy potente.
Lo denominaron «el vestido de la polémica» por su costura tan marcada en la zona del pecho, ya que enfatizaba en exceso la silueta de la actriz en esa parte del cuerpo. Sin embargo, es uno de mis vestidos favoritos: sencillo y con una estética muy minimalista que funciona a la perfección. Podemos confirmar que Prada y Anne Hathaway son el tándem perfecto. Además, esa noche fue galardonada con una estatuilla por Los miserables como mejor actriz de reparto en los Oscar de 2013.
Para la MET Gala 2015, la actriz estadounidense Anne Hathaway llevó un vestido de corte columna en color dorado de Ralph Lauren con capucha incluida. Para Hathaway, el look era un acercamiento al hábito budista, reinterpretado con capucha. Lo mejor de este diseño es su color dorado en lamé, que realza su figura.
Este minivestido azul marino de Gucci, con top de lentejuelas y cuero, fue uno de los looks más comentados del Festival de Cannes 2022, sobre todo por ese diseño de aire retro tan llamativo que Anne Hathaway combinó con sandalias plateadas para conseguir un efecto casi futurista.
De nuevo, el Festival de Cannes 2022 fue la edición de gloria de Anne Hathaway, estilísticamente hablando, porque este vestido de Armani Privé, compuesto por top bandeau de lentejuelas y una falda con cola, fue uno de los más comentados. Combinado con joyas de Bvlgari, destacando especialmente el collar de zafiros, se convirtió en uno de los looks más aplaudidos de la velada por su elegancia innata.
En 2022, Anne Hathaway no quiso perderse la Semana de la Alta Costura de París y, como no, fiel a la firma Valentino, llevó uno de los looks más potentes de la jornada: un total look de lentejuelas rosas y unos tacones de maxi plataforma del mismo color. La tendencia Barbiecore fue, quizás, su inspiración para el front row de la colección otoño/invierno 2022-2023.
Para la MET Gala 2025, acudió con uno de los estilismos más influyentes de Carolina Herrera: la combinación de camisa blanca con falda larga artesanal bordada a mano. Una oda hacia el savoir faire de la diseñadora que remató con un collar de piedras preciosas en tonos azules.
Para la premiere de su próxima película, Mother Mary (2026), optó por un diseño lleno de transparencias o naked dress firmado por Iris van Herpen y con sandalias metalizadas de Christian Louboutin. Un estilismo totalmente novedoso dentro del historial de la actriz estadounidense.
Para la premiere de El diablo viste de Prada 2 (2026), Anne Hathaway tuvo claro que este Louis Vuitton de inspiración años cincuenta, en clave de method dressing y con ese vibrante color rojo, era una de las apuestas más fuertes de la alfombra roja. Lo combinó, como bien nos tiene acostumbrados, con pendientes de Bvlgari.
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