Para 4
3.40€/pers.
310kcal/100g
Ingredientes
- Costillar de cerdo ibérico o cerdo blanco
- Cebollino fresco
- 200 ml salsa de soja
- 240 ml zumo de naranja
- 50 ml vinagre de arroz
- 3 cucharadas de miel
- 50 ml salsa Hoisin
- 3 dientes de ajo machacados
- 1 cucharada de pimentón dulce de la Vera DOP
- 1 cucharada de jengibre en polvo
La clave para el sabor distintivo de las costillas teriyaki radica en su marinada y glaseado con salsa teriyaki. Esta salsa se prepara con una combinación de ingredientes que pueden variar según las preferencias de quien la haga, pero la que proponemos a continuación tiene el equilibrio perfecto de dulzor y salinidad, como de acidez. La mezcla resultante crea una combinación agridulce y salada que carameliza y realza el sabor de las costillas durante la cocción.
Aunque las costillas de cerdo son las más populares para hacer costillas teriyakis y las que nosotros vamos a usar para esta receta, también se pueden usar costillas de ternera u otras carnes. Las costillas de cerdo suelen ser jugosas y tiernas, y su sabor se complementa perfectamente con la salsa teriyaki. Al elegir las costillas, es recomendable optar por cortes con un buen equilibrio entre carne y grasa, ya que esto contribuirá a la textura y el sabor del plato final.
Y si te gustan las recetas de carne asada con salsas potentes, en Recetas de Rechupete también encontrarás opciones muy interesantes como las costillas al horno con miel y mostaza, jugosas y con una salsa ligeramente caramelizada, el pollo teriyaki con arroz, una versión rápida de la clásica salsa japonesa (/), o las costillas BBQ al horno estilo americano, perfectas para una comida informal con amigos. Y ahora sí, vamos a lo importante: ponernos el delantal y empezar con el paso a paso.
Receta casera de costillas asadas teriyaki
Ingredientes para preparar la receta


Preparación de la salsa teriyaki
- Primeramente, preparamos la salsa teriyaki mezclando todos los ingredientes en un bol o jarra hasta que queden bien disueltos y mezclados.
- Forramos una bandeja de horno con papel aluminio y ponemos sobre él las costillas.
- Volcamos la mitad de la salsa sobre las costillas y las embadurnamos bien masajeando con nuestras manos.










Horneado y presentación final
- Damos la vuelta a las costillas y bañamos con la salsa restante impregnando bien toda la carne.
- Dejamos la parte carnosa hacia arriba y cubrimos con más papel aluminio y sellándolo como un sobre. De este modo se encerraremos la grasa dentro de la carne sin ningún otro aceite, lo que hará que queden muy melosas.
- Precalentamos el horno a 120º y cuando esté caliente metemos nuestra bandeja a media altura durante una hora y media.
- Pasado este tiempo, sacamos las costillas del horno y subimos la temperatura a 230º o en posición grill.
- Mientras el horno coge temperatura, quitamos la cubierta de papel aluminio y bañamos de nuevo las costillas con la salsa que aún queda en la bandeja y volvemos a meter en el horno otros 10-15 minutos en posición grill para que la carne termine glaseándose y la corteza se caramelice quedando crujiente. Hemos de tener cuidado de que no se nos quemen las costillas en este paso.
- Esparcimos un puñado de cebollino fresco al sacar del horno, y listas para comer.
Y poco más que decir. Unas costillas doradas, con esa salsa brillante que se pega a los dedos y un olor que hace difícil esperar a que se enfríen. Si en la mesa se hace silencio durante unos minutos, ya sabes que la cosa ha salido bien.










Consejos para unas costillas asadas teriyaki de rechupete
- Un pequeño truco para que las costillas queden todavía más tiernas es hornearlas a temperatura baja durante más tiempo. Si tienes paciencia, puedes cocinarlas a 150 ºC durante unas dos horas antes de darles el golpe final de calor para caramelizar la salsa.
- Si no encuentras mirin o sake, puedes usar vino blanco suave y añadir una cucharadita extra de azúcar. El sabor no será exactamente el mismo, pero funciona perfectamente para una receta casera.
- Estas costillas combinan muy bien con arroz blanco, arroz jazmín o incluso con unos noodles salteados. También quedan de maravilla con una ensalada sencilla o con unas patatas asadas si quieres una versión más contundente.
- Para quienes buscan una versión algo más ligera, se puede usar la misma salsa con pollo o incluso con costillas de cerdo más magras. El resultado sigue siendo muy sabroso.
- Hay muchas formas de adaptar esta receta según lo que tengamos en la cocina. Una opción muy popular es añadir un toque picante con un poco de salsa sriracha o unas gotas de aceite de chile en la marinada.
- En algunas versiones occidentales también se incorpora zumo de naranja o piña a la salsa teriyaki. Esto aporta un punto más ácido y afrutado que combina muy bien con la carne de cerdo.

Anécdotas, origen e historia de esta receta
Originarias de la cocina japonesa, estas jugosas costillas se caracterizan por su irresistible glaseado agridulce y la perfecta fusión de sabores que las convierte en un verdadero manjar. Las costillas teriyakis tienen sus raíces en Japón, donde el término “teriyaki” se refiere a una técnica de cocción que implica asar o glasear alimentos con una salsa dulce y salada. La palabra teri significa “brillo” y yaki se traduce como “asar” o “cocinar a la parrilla”.
Aunque el teriyaki nació como una técnica japonesa para cocinar pescado a la parrilla, su salto a la cocina internacional llegó sobre todo a través de la emigración japonesa en Hawái y Estados Unidos durante el siglo XX. Allí la salsa empezó a aplicarse a carnes como el pollo o el cerdo, mucho más habituales en la dieta local.
Con el tiempo esa versión adaptada volvió a popularizarse en todo el mundo. Hoy en día es difícil encontrar un restaurante asiático que no tenga algún plato “teriyaki” en su carta, y las costillas son una de las interpretaciones más sabrosas de esa mezcla de culturas.
Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
- Muchos lectores preguntan si se puede usar salsa teriyaki comprada en lugar de prepararla en casa. La respuesta es sí. Funciona perfectamente para esta receta, aunque conviene probarla antes porque algunas marcas son bastante dulces y puede que necesites añadir un poco de salsa de soja extra.
- Otra duda muy habitual es si las costillas se pueden hacer a la parrilla en lugar de en el horno. También es posible. En ese caso conviene cocinarlas primero a fuego medio hasta que estén tiernas y después pincelarlas varias veces con la salsa para que se caramelicen sin quemarse.
- También nos preguntáis si se pueden preparar con antelación. De hecho, es una buena idea. Puedes hornearlas casi por completo y dejarlas listas en la nevera. Luego solo tendrás que darles el último golpe de horno con la salsa para que vuelvan a calentarse y queden brillantes y caramelizadas.
Última revisión: 22 marzo 2026
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