
























A Victor Wembanyama se le caían las lágrimas como a un niño, justo cuando se acababa de confirmar como estrella grande. Ocurrió el sábado por la noche, madrugada del domingo en España, en cuanto sonó la bocina final en el séptimo y último partido de ... la final de la Conferencia Oeste de la NBA. El joven prodigio francés acababa de ejecutar una proeza: liderar a un grupo de jóvenes descarados de San Antonio Spurs para doblegar a los grandes favoritos a colocarse el anillo, los Thunder de Oklahoma City. Wembanyama y sus Spurs se medirán a los Knicks de Nueva York en la final de la NBA, que arrancará el próximo miércoles.
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