Para 4
2.1€/pers.
115kcal/100g
Ingredientes
- 1 bolsa de 175 g. de ensalada variada (brotes tiernos de lechugas verdes, rojas, hoja de roble y rúcula)
- 200 g. de salmón noruego ahumado
- 36 gambas medianas
- 1 cebolleta
- 4 patatas gallegas
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 25 ml de aceto balsámico o vinagre de Módena
- Sal y pimienta negra molida (al gusto)
Cuando en la mesa aparece una fuente con patata cocida, salmón ahumado, gambas y hojas verdes, la cosa ya no va de “poner algo ligero” y salir del paso. Esta ensalada marinera o Salade Marinière tiene presencia, entra por los ojos y se come de maravilla en cuanto empieza el buen tiempo.
No es una ensaladilla ligada con mayonesa, sino una ensalada marinera fresca, montada en capas y aliñada al final. Por eso resulta más ligera que una ensaladilla marinera clásica, aunque comparte con ella esa mezcla de patata y sabor a mar que tanto funciona. Si os gustan las recetas frías con gambas, la ensaladilla de gambas va por un camino más cremoso; y si el punto que buscáis es el del salmón ahumado, la ensaladilla de salmón ahumado tiene ese aire de aperitivo vistoso que nunca falla.
Aquí la clave está en tratar bien los ingredientes sencillos. La patata debe quedar tierna, pero entera; las gambas, cocidas lo justo y bien frías; y el salmón ahumado, cortado en trozos que se noten. Con ese poco cuidado, esta Salade Marinière queda lista para una comida de verano, una cena informal o un entrante con muy buena pinta sin meternos en faenas largas.

Preparación paso a paso
- Lavamos bien las patatas bajo el grifo, frotando la piel para quitar cualquier resto de tierra. Las ponemos enteras y con piel en una cazuela, las cubrimos con agua fría y llevamos al fuego.
- Cuando el agua empiece a hervir, añadimos una buena pizca de sal y bajamos un poco el fuego para que cuezan sin romperse. Las dejamos unos 20-25 minutos, aunque el tiempo dependerá del tamaño. Las pinchamos con un cuchillo fino: si entra sin resistencia y la patata sigue entera, están listas.
- Escurrimos las patatas y dejamos que se templen. Cuando podamos tocarlas sin quemarnos, las pelamos con cuidado y las cortamos en láminas no demasiado finas. Reservamos.
- Si usamos gambas ya cocidas, las pelamos y las dejamos bien escurridas. Si las tenemos crudas, ponemos otra cazuela con agua y sal. En cuanto hierva, añadimos las gambas y las cocemos 2-3 minutos, solo hasta que cambien de color.
- Sacamos las gambas con una espumadera y las pasamos a un bol con agua muy fría y hielo. Así cortamos la cocción y quedan más firmes. Después las escurrimos, las pelamos y las reservamos.
- Cortamos el salmón ahumado en tiras o trozos medianos. Picamos la cebolleta en trocitos pequeños o en pluma fina, como más nos guste.
- Preparamos el aliño mezclando en un cuenco el aceite de oliva virgen extra, el aceto balsámico, una pizca de sal y pimienta negra molida. Batimos con un tenedor hasta tener una vinagreta sencilla.
- Colocamos los brotes de ensalada en una fuente amplia. Repartimos por encima las láminas de patata, las gambas, el salmón ahumado y la cebolleta.
- Aliñamos justo antes de llevar a la mesa. Añadimos la vinagreta poco a poco y mezclamos con suavidad para no romper la patata ni aplastar las hojas.
- Terminamos con un poco más de pimienta negra. Podemos decorar con unas gotas de reducción de Módena, pero sin pasarnos, para que no tape el sabor del salmón y las gambas.





Consejos para una ensalada marinera o Salade Marinière de rechupete
- Elegid patatas de tamaño parecido. Así se cuecen al mismo tiempo y no acabamos con unas duras y otras abiertas.
- No laminéis la patata recién salida de la cazuela. En caliente está más frágil y se rompe con facilidad.
- Las gambas cocidas deben estar frías y bien escurridas antes de ir a la fuente. Si sueltan agua, el aliño se aguará.
- Con el salmón ahumado conviene ajustar la sal al final, porque ya aporta bastante sabor.
- La cebolleta queda más suave que una cebolla seca. Si aun así pica demasiado, la dejamos 10 minutos en agua fría y la escurrimos muy bien.
- El aliño debe ir al final. Podemos tener la patata, las gambas y el salmón listos con antelación, pero los brotes se aliñan justo antes de servir.
- Un poco de eneldo fresco o ralladura de limón le va muy bien al salmón ahumado, sobre todo si queréis darle un punto más aromático.
- Si buscáis una ensalada más contundente, podéis añadir huevo cocido en cuartos. Encaja bien con la patata y no roba protagonismo al marisco.
Curiosidades de rechupete
La palabra “marinière” nos lleva a la cocina del mar, a platos donde mandan pescados, mariscos y sabores salinos. En esta receta aparece de una forma sencilla y casera, con salmón ahumado y gambas como protagonistas.
La patata cocida en ensalada tiene mucho recorrido en la cocina europea. En frío aguanta bien, sacia y permite montar platos completos sin necesidad de salsas pesadas. Aquí hace de base tranquila para que el salmón y las gambas luzcan sin que el conjunto resulte excesivo.
El salmón ahumado es uno de esos ingredientes que arreglan una receta en pocos minutos. Tiene sabor, color y una textura muy agradecida. Por eso funciona tan bien con patata, hojas tiernas y aliños limpios, sin demasiadas florituras.
Las gambas son el punto delicado de la receta. Si se cuecen de más, quedan secas; si se enfrían mal, pierden firmeza. En una ensalada fría se nota mucho, así que merece la pena dedicarles esos minutos de mimo.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
La patata tiene que quedar tierna, pero no deshecha, y cómo saber si está cocida en su punto es más fiable con un cuchillo que con el reloj. Si entra fácil y la patata no se abre, podemos escurrirla.
Con las gambas suele pasar lo mismo en muchas casas: se cuecen por si acaso y se pasan. Para esta receta, cuánto tiempo necesitan las gambas medianas depende un poco del tamaño, pero lo normal son 2-3 minutos desde que el agua vuelve a hervir.
Se puede adelantar parte del trabajo, aunque cuándo conviene aliñar la ensalada marinera tiene una respuesta clara: al final. Los brotes tiernos pierden cuerpo si pasan mucho rato con vinagreta.
El aceto balsámico aporta un punto dulce y ácido, pero qué cantidad de vinagre de Módena usar no debe irse de madre. Con 25 ml para 50 ml de aceite queda un aliño sabroso, sin tapar el salmón.
Si sobra salmón, cómo conservar el salmón ahumado abierto pasa por envolverlo bien, dejarlo en la nevera y consumirlo pronto. También podemos servir el sobrante aparte con pan tostado, eneldo o un poco de nata agria.
Última revisión: 11 mayo 2026
Hemos trabajado 2 horas y 25 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
35 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetas con gambas Recetas con langostinos Recetas con marisco Recetas de ensaladas Recetas de ensaladas de ahumados Recetas de ensaladas gourmet Recetas de ensaladas verdes Recetas de pescado y marisco
Etiquetas: gambas langostinos lechuga patatas salmón vinagre balsámico

























