






















La serie 'The Mandalorian' sobrevivió a la polémica de Gina Carano, al coronavirus y al confinamiento, e incluso a la progresiva desaparición del omnipresente Pedro Pascal, al que cada vez se le ve menos la cara, firme converso ya del credo mandaloriano. Pero la huelga ... en Hollywood cambió sus planes. Iba a seguir con una cuarta temporada, pero surgió la posibilidad de continuar el viaje de Din Djarin y Grogu, pegado al wéstern espacial casi como una buddy movie a la carretera, en la gran pantalla por «la necesidad de devolver Star Wars al cine». «La gente conocía a Mando y a Baby Yoda, son parte de la cultura pop. Contactaron conmigo y fue la oportunidad de mi vida, porque vi Star Wars por primera vez en el cine cuando tenía 10 años, cuando se estrenó», cuenta a ABC Jon Favreau, director de 'The Mandalorian & Grogu', que se estrena el 21 de mayo en cines. La película obligaba a contraer el metraje, pero les ofrecía también la posibilidad de construir sets reales, hacer una animación por ordenador más «refinada» para los personajes y usar miniaturas y 'stop motion'. Y les daba tiempo –tardaron tres años en lugar de unos meses–, que casi nunca sobra en la industria, oprimida por los plazos.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。