























Una profunda caída de Donald Trump en popularidad por la guerra de Irán se manifiesta con gran claridad en varios sondeos recientes, y abre para la Casa Blanca un problema político conocido en la historia de Estados Unidos: las guerras lejanas acaban pasando factura ... dentro de casa. Le ocurrió a Lyndon B. Johnson con Vietnam y a George W. Bush con Irak. Ahora Trump llega a las elecciones legislativas de noviembre con una mayoría de estadounidenses que desaprueba su gestión de Irán, con desgaste en economía, inflación y coste de la vida, y con los demócratas viendo una oportunidad para convertir la guerra en el eje de la campaña.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。