


























EPISODIO 4 - La oveja negra de la familia
FX SALÓN TELEVISIÓN DE FONDO + MÚSICA
JESSICA: Era un sábado de noche y mi hermano no estaba en casa. Estaban mis padres, mis tíos y yo en casa.
SUENA UN TIMBRE
JESSICA: Y recuerdo que timbraron al piso y, en ese momento que timbraron, algo dentro de nosotros, dijo: «sí, es mi hermano». Sé que a mi madre le pasó lo mismo.
NARRADOR: Una intuición, una premonición; incluso algo más. La certeza de que algo no va como debería…
JESSICA: Y en ese momento contestamos el telefonillo. Era una amiga de mi hermano diciendo que a mi hermano le habían pegado y que bajasemos rápido porque estaba la ambulancia y estaba la policía.
N: Jessica y su familia cogen rápidamente las llaves, el abrigo, cierran la puerta y bajan las escaleras a saltos, de cuatro en cuatro escalones.
FX CALLE CIUDAD DE NOCHE + SIRENAS DE POLICÍA Y AMBULANCIA
JESSICA: Yo recuerdo que bajamos corriendo. Había un montón de coches de policía y una ambulancia. Cuando nos abrieron la puerta de la ambulancia, yo vi a mi hermano con la cara totalmente ensangrentada. Él estaba perdido. Él no era consciente de lo que le estaba pasando.
N: Pero ellos sí, ellos se dan cuenta de que esto es algo diferente, más que una pelea vulgar… aquí pasa algo más.
JESSICA: Realmente mi hermano está metido en algo muy peligroso. Está metido en algo muy serio, porque no te pegan así porque sí, y menos de la forma en la que mi hermano estaba.
N: Ahí, sobre las manchas de sangre que todavía hay en el suelo, mientras la luz azul de los coches de policía y la ambulancia les da en la cara, los agentes comienzan a contarles todo lo que ha pasado.
JESSICA: Él estaba en el parque bebiendo con sus supuestos amigos y llegaron los chicos de la banda contraria. Le empezaron a pegar a todos los que estaban, pero los otros salieron corriendo y mi hermano, no..
N: No le dio tiempo. Le alcanzaron ahí mismo.
JESSICA: Mi hermano no salió corriendo y le empezaron a pegar con palos. Lo que encontraron por ahí.
N: Y en ese preciso instante…
JESSICA: Justo pasó una amiga suya que alertó y llamó a la policía, y ellos salieron corriendo.
N: Una casualidad, una coincidencia… Ella podía perfectamente no haber pasado por ahí…
JESSICA: Le rompieron el tabique. Le rompieron los dientes. Le deformaron la cara por decir así.
N: Una coincidencia. Un pequeño milagro que le salvó la vida.
JESSICA: Porque la intención era matar a mi hermano.
SINTONÍA Y CARETA - 'PARA QUE LLORE MI MADRE QUE LLORE LA TUYA: UNA HISTORIA DE BANDAS LATINAS'
N: Hola, mi nombre es Luigi Gómez. Este viaje al corazón de una banda latina muestra, y lo hace de forma muy evidente, que la crueldad se hereda… casi como un oficio. Niños que fueron utilizados… y que acaban utilizando a otros. Es el lado más oscuro, el que nadie quiere ver: cómo una infancia fracturada puede convertirse en un manual de supervivencia dentro de una banda.
RÁFAGA
N: Ezequiel, ese chico maltratado desde que era un niño, en este episodio, va a transformarse. También Rosa, Alexander, Javier… Con ellos, vamos a entrar en ese territorio. Vamos a adentrarnos un paso más en las entrañas de las bandas. ¿Quién decide, quién ejecuta, quién asciende…? y a costa de qué. Vamos a escuchar lo que pasa cuando un chaval cruza la línea y descubre que el poder dentro de una banda siempre se cobra un precio. Un precio que no solo paga el pandillero sino también su familia.
MÚSICA
N: Jessica, su hermano y sus padres llegaron de Ecuador hace ya 25 años. Ella es la pequeña. Tiene una cara despejada y una sonrisa tímida pero alegre. Hacía ya un tiempo que Jessica venía notando que su hermano no era su hermano…
JESSICA: Mi hermano salía, pero volvía a casa. Y llegó un momento en el que él salía un fin de semana y no volvía hasta el domingo por la tarde.
N: Y no fue hasta aquella noche que empezaron a comprender la verdadera gravedad de los problemas en los que andaba metido.
JESSICA: Yo vi un cambio enorme en mi hermano y no entendía qué le estaba pasando. Yo no tenía conocimiento de nada del tema de bandas juveniles. Nosotros no sabíamos nada. No conocíamos ese mundo para nada. Era el desconocimiento total.
N: Como Jessica y sus padres, la familia de Emilia y Rosa tampoco tenían ni idea de lo que hacían cada noche, de la doble vida que llevaban.
EMILIA: Es que mis abuelos no sabían nada. Para mis abuelos yo era una santa. Claro, yo nunca había mentido. Yo nunca había robado. Yo nunca había engañado. Yo no había dado ninguna señal de que esta chica está en una banda.
ROSA: Cómo le voy a explicar a mi madre que ando con cuchillos jamoneros debajo del pantalón cuando para mi madre yo soy un ángel.
N: Jessica ha crecido con la sombra de las bandas latinas atravesando de lleno su núcleo familiar. Su vida. Esto la ha ido transformando. Incluso ha definido qué estudiar una vez se hiciese mayor.
JESSICA: Y pude graduarme de criminóloga, que siempre fue mi sueño. Decidí escoger esta carrera y mi trabajo final de grado lo hice sobre las bandas juveniles y lo hice porque yo no tenía conocimiento de lo que era una banda juvenil y yo no pude ayudar a mi hermano lo suficiente.
N: De su carrera, de su investigación, le quedó una cosa clara…
JESSICA: Los líderes o cabezas se aprovechan totalmente de esa vulnerabilidad, de esa fragilidad.
EZEQUIEL: Siempre hay un líder allí, en cada barrio, en cada zona. Siempre hay un líder que te ordena que tú vayas a hacer algo, o vayas a robar o vayas a hacer alguna vaina.
N: Ezequiel, igual que Jessica conoce a fondo las bandas, aunque desde otro lado. Conserva la intensidad fría de su mirada, esa misma de la que hablamos al comienzo de esta historia. Él también lo tiene claro: para comprender una banda de origen latino, para saber cómo se mueven, cómo funcionan… es vital entender quién manda.
EZEQUIEL: A ver, todas las bandas, la mayoría de ellas, vienen de Estados Unidos, o sea, son formadas allí. De allí, mandan siempre a uno a vigilar para que arme la banda o para que la vaya haciendo crecer. Pero siempre suelen haber órdenes de allá.
ROSA: A veces el Supremo no está ni en España.
N: El Supremo, pero también La Suprema, El Inca, El Rey, El King… Hay toda una serie de nombres para referirse al líder máximo de una banda. Él que gobernará sobre su 'chapter': su 'capítulo', su delegación.
ROSA: …Él da la orden, sea de Estados Unidos o de cualquier país. Y es como que el capítulo, por ejemplo, está aquí en Atocha. Vale, pero hay una región también. Entonces uno cuida de tres capítulos y encima de ese está el que cuida de todo Madrid, y después está el que cuida de toda España. Entonces va así por capítulos.
N: Todo esto hay que cogerlo con pinzas… Porque sí, sí existen los líderes supremos pero la investigación que lleva a cabo el subinspector Leonardo Herrera de la Comisaría General de Información indica otra cosa. Leo, así le llama todo el mundo, asegura que es más complicado que todo eso.
INSPECTOR LEO: Es un poco caótico. Si bien tenemos una idea principal de referencia o un grupo de referencia como pueden ser los Trinitarios, esa banda que surge en Estados Unidos, luego se van formando distintos subgrupos.
N: Subgrupos a nivel provincia, a nivel localidad, a nivel barrio…
INSPECTOR LEO: Todos ellos pueden estar relacionados, sobre todo ahora con las redes sociales, y conocerse, pero no responden a un líder absoluto o supremo que esté por encima de todos. Es la imagen de Trinitarios.
N: Leo trabaja con la idea de una pirámide sin un vértice totalmente definido, sin un líder claro. Avisa de que estamos ante un monstruo de mil cabezas…
ROSA: Unos entran presos, unos mueren, pero vuelven más. Aparecen cinco, vuelven veinte. Al supremo, hay chicos que ni le conocen, porque nunca le han visto, pero él es quien está recibiendo todo el dinero, porque luego detrás de todo eso hay tráfico de droga a un punto ya superior, de las armas y todo eso.
ALEXANDER: Una vez vino una suprema de otro país que tenía más de 40 años. Era una suprema que mandaba, que estaban mandando en todo el país. Recolectaron varios capítulos de aquí de España, aquí en Madrid, porque él estaba viniendo para acá.
N: Y aquí, ya en España, en las casas okupas, en las discotecas que ellos frecuentan: existen zonas VIP, reservados donde se te presenta a la cúpula…
SUENA AMBIENTE DE DISCOTECA
JAVIER: Fue sobre 2023. Eso era como donde tú conoces a los que mandan más. No la Suprema y eso, pero los que están por debajo de la Suprema.
INSPECTOR LEO: Luego, como cualquier organización criminal, empezamos a diseccionar el grupo.
EMILIA: Va por jerarquías. Tú no vas a poner una cabeza a vender droga, porque eso ya lo hicieron.
PARRA: Es que ya hay muchas veces que analizo alguna sentencia del Supremo y lo ves estructurado. Es decir, es que ves una empresa.
N: La mesa del despacho de José Miguel Romero Parra está abarrotada de documentos jurídicos. Se dedica a esto. Lleva investigando el fenómeno de las bandas juveniles desde hace más de 15 años. Conoce en profundidad la estructura, el organigrama de estos 'capítulos'. Funcionan como un todo y tienen un sistema de repartición de responsabilidades minucioso.
PARRA: Es como una empresa. Un responsable del tema de castigos, otro responsable, el tema de las cuotas, otro responsable de nuevos integrantes, etcétera…
INSPECTOR LEO: El secretario, el tesorero, el jefe de guerra. Luego una base más amplia de soldados.
ALEXANDER: Está el director del capítulo, entonces cada uno se respetaba y ellos se hacían llamar una familia.
N: Centrémonos en uno de estos escalones… Alexander y su cara de bueno. El antiguo vecino del barrio de Caracas, Propatria. Ha ido probando sobradamente su valía y le han recompensado por ello…
ALEXANDER: Yo era el segundo del tesorero. Era como la mano derecha, estábamos todo el tiempo para arriba y para abajo.
N: Un trabajo sin descansos. Sin horarios. Que le obliga a conocer cada rincón, cada esquina de su barrio. Los parques, las casas okupas, los puntos de encuentro… Y donde puede recibir una llamada de su jefe en cualquier momento del día.
ALEXANDER: Llamar al tesorero para que le diera el dinero para irse de prostitutas, para irse a la discoteca, para comprar más droga.
N: Un puesto diseñado a la medida de las necesidades de la banda.
ALEXANDER: Si el capítulo es muy grande, si hay 50 chicos en la banda, pues ahí no basta un tesorero, tendrían que poner otro. Todo depende de la cantidad de jóvenes que ellos alcancen a reclutar para la banda.
ROSA: Y dependiendo del puesto que tenga, el collar es diferente. Algunos tienen más bolitas, otros no. Dependiendo de qué puesto tenga, depende el collar.
N: Collares en forma de insignias de guerra, de condecoraciones. Un premio al trabajo bien hecho.
ROSA: Cuantos más delitos cometas, más demuestras que quieres estar en la banda. Entonces muchas veces la persona tiene que matar para mostrar que ellos quieren y que ellos están preparados para subir de puesto.
EZEQUIEL: Eso depende de la violencia que tú das, de lo violento que tú eres, de lo agresivo que tú eres. De las condenas que tú pagas.
SONIDO PUERTA DE UNA CÁRCEL
N: Ezequiel que desde el principio demostró ser un alumno aventajado. Que se ha dejado la piel por los suyos una y otra vez, en cada pelea, en cada conflicto con una banda rival, siempre en primera fila. Que se la ha jugado sin pensar dos veces en cuáles podían ser las consecuencias… ahora le toca pagar.
(RECUERDO) EZEQUIEL: Y cuando tú llegas a entrar a la cárcel, para ti es un honor. Para ti es un honor.
N: Porque dentro, también hay jerarquía...
EZEQUIEL: Imagínate, ya tú dentro de la cárcel ves de todo, porque ahí tú tienes una posición y eres ya una persona que pasó por la cárcel, o sea que fuiste violento por alguna razón. Tú ya vas con otro tipo de poder más alto, otro tipo de posición.
N: Dentro, la carrera sigue. La cárcel no es el final. Tan solo un paso más.
EZEQUIEL: Hay alguien siempre que toma las decisiones. Y la mayoría suelen ser dentro de la cárcel porque siempre está detenido aquel líder o jefe, o como le quieran llamar, siempre está preso. Entonces imagínate tomar una orden de alguien que está preso. El beneficio que tiene, ¿no?
N: El sistema, el sistema penitenciario lo detecta. Sabe muy bien como funciona esto y selecciona, segrega.
EZEQUIEL: Ellos tratan de separar a los que son los cabecillas o los más «fuertes», para que no anden haciendo tramas y tal, que las acaban haciendo igual, pero se intenta por lo menos.
N: Una política de dispersión, muy parecida a la que se llevó a cabo con la banda terrorista ETA.
EZEQUIEL: Sobre todo en Alcalá Meco se puede ver. Hay muchos jóvenes que son de bandas, muchos jóvenes allí dentro, y eso se ve a simple vista. En Soto, como son mayores también los separan, y en Aranjuez igual.
N: Y después… está la que le tocó a Ezequiel. Una prisión conocida por ser especialmente cruda.
EZEQUIEL: En Badajoz. Se suelen llevar ya a los más violentos para separarlos. Y los ponen allí con los terroristas y tal, que fue lo que me pasó a mí.
ROSA: Normalmente la persona cae presa y los padres piensan: «Ahora va a cambiar porque cayó preso», pero no, ya que cuando cae preso, los de la banda se lo celebran: «Mira, has conseguido, has vencido». Entonces cuando él sale de allí, ya le espera un collar diferente, ya le espera un puesto diferente dentro de la banda.
N: Una nueva medalla, una muesca más en el cinturón. Ezequiel sigue sumando bolitas a su collar
EZEQUIEL: Ya has mostrado tu valentía, tu supuesta valentía. Ya te hiciste el duro, te hiciste el macho. Todo, supuestamente. Y por eso te deben a ti más respeto.
MIX NOTICIAS MENORES
EZEQUIEL: Antes era entre catorce…
ALEXANDER: Yo he visto, de diez, de ocho, de diez años ya…
EZEQUIEL: doce, once…
ROSA: Casos de chicos de diez años dentro de la banda.
ALEXANDER: Con los pañuelos, con los pantalones caídos.
INSPECTOR LEO: El perfil de sus integrantes también ha ido evolucionando. Nos encontramos con pandilleros cada vez más jóvenes. Antes eran captados en la adolescencia, y ahora nos estamos encontrando prácticamente a niños.
N: El ingreso de nuevos miembros es vital para la supervivencia de la banda. Lo saben perfectamente y han sabido reaccionar.
PARRA: Dentro de la estructura de Trinitarios había un departamento exclusivo para la captación. Es como una empresa, una empresa al uso. «Vosotros os vais a dedicar a la captación, redes sociales, institutos, tal...». Entonces trabajan como verdaderas estructuras criminales.
N: El Departamento de Recursos Humanos de la banda. Cada vez es más común. Un signo más de su profesionalización. ¿Y si tu responsabilidad es la de traer una nueva remesa de peones… de dónde la sacas?
EZEQUIEL: Cuando a mí me tocaba captar, cuando a mí me tocaba ver a los chicos, yo veía eso. Yo veía si él es vulnerable y eso es fácil de ver. Tú ves un niñito que va triste por la calle, que no son pocos, entonces tú vas allí: «¿Qué tal, chicos? ¿Cómo está? ¿Cómo va?». Te vas ganando la confianza.
N: Te abres paso en su mundo. Poco a poco.
EZEQUIEL: Y ellos, como son niños, van con toda la ilusión y lo hacen.
MÚSICA OSCURA
N: Es evidente: Ezequiel ya no es un niño. Su presencia es agresiva, implacable. Su ascenso en la banda ha sido imparable. Lo dijimos al principio: ahora es él quien hace el daño.
EZEQUIEL: Yo tengo 34 chicos a mi cargo. Yo puedo hacer lo que me dé la gana con ellos, lo que me dé la gana, pero literal, lo que me dé la gana.
N: La siguiente hornada. La rueda que sigue girando. Ahora le toca a él.
EZEQUIEL: Yo puedo mandarlo a asaltar un banco, yo puedo mandarlos a una joyería. Uno me trae un móvil… Uno me traía esto: «Vale, ahora coge, búscate la vida para venderlo, y ese dinero me lo traes limpio aquí». Y aquellos 500€ semanales, todo iba para el de arriba, para el que tenía más posición, ya que él cogía, y todo ese dinero llegaba semanalmente de varios 'chapter'. Entonces eso ya es un pastón.
ROSA: Afán de querer dinero, dinero, dinero. Cuanto más suba, se supone que más dinero llega a tus manos.
N: Un mecanismo bien engrasado.
EMILIA: «Ah, ¿Quieren un iPhone 16?» «Está bien, te traigo esta mochila que está llena de droga y quiero que la dejes en un piso de okupa». Y el chico pues sin saberlo, lo hace. Claro, a cambio de un teléfono o de unas zapatillas Nike.
JAVIER: Ha habido veces que he tenido que llevar grandes cantidades de droga para ellos. Y no de un sitio corto a otro. Es una larga distancia. Eso a mí me ha asustado mucho más que el que me saquen un machete.
ALEXANDER: Yo tenía que llevar el arma porque yo era menor de edad. Y si la policía me veía con el arma, yo no iba preso. En cambio, si los veían a ellos, sí.
PARRA: Si tengo que transportar unos bolos machetes de aquí a aquí. ¿Quién lo va a llevar?
EZEQUIEL: Date cuenta que tú no vas a sospechar de que lleve droga un niño de diez años en una mochila que lleva por la calle. Ahora, tú puedes sospechar de alguien de veintipico años con cara sospechosa. «Vamos a revisarle la mochila a este muchacho», pero a un niño de diez años no se te ocurre.
N: Recompensas a la docilidad. Mulas de 9, 10, 11 años. No tienes que cruzar el océano para encontrarlas, las tienes aquí, en ciudades españolas. Y el transporte de armas y drogas no es lo único para lo que se les utiliza…
EZEQUIEL: En Vallecas o Carabanchel ves a niños con patinete, porque también los mandan a vigilar. «Vete a vigilar allí a ver si está la policía por ahí o vete vigilar allí a ver si encuentras uno de la banda tal» y así los utilizas.
N: Labores de vigilancia, pero también cabezas de turco a quien cargarles el muerto.
EZEQUIEL: «Ah, échate la culpa, yo te voy a dar tanto, yo te voy a dar un teléfono, yo tengo una tablet, yo te voy a dar un patinete», y por eso tú ves a muchos niños ahí con 14 o 15 años. Tú vas a la casa de ellos y no tienen condición para comprarse un patinete de 300 o 400 €.
EMILIA: Que su madre o su padre no se lo puede permitir en ese momento porque trabajan 14 horas y tienen que pagar luz, tienen que pagar casa, tienen que pagar X cosas.
EZEQUIEL: Y tú los ves allí andando en los patinetes. ¿Por qué? Porque la banda te lo ofreció.
N: Y esto las familias lo notan. Jessica y sus padres también lo veían.
JESSICA: Mi hermano exigía vestirse de una determinada manera. Él quería ropa de una marca, de unos determinados colores.
N: Una cosa impensable considerando la situación de necesidad que se vivía en casa.
JESSICA: Mi madre afrontaba los gastos, pero no era suficiente. Y recuerdo que en muchas ocasiones tuvimos que ir a los supermercados muy de noche, a los contenedores a coger la comida que los supermercados tiraban. Verdura, yogures, comida… porque realmente no teníamos condiciones.
EMILIA: Es un poco contradictorio, ¿no? El hijo con una Jordan de 300 € y la madre buscando una bolsa de alimentos porque no llegan a fin de mes.
INSPECTOR LEO: Yo el principal estereotipo que me he quitado de la cabeza trabajando en el mundo de los grupos violentos de origen latino, era el de que las familias no se preocupan de los chavales y por eso se integraban en las bandas.
N: Las cosas se ven con otros ojos cuando las conoces de cerca. Leo que lleva años tratando como policía con las secuelas de las bandas también ha matizado su mirada.
INSPECTOR LEO: Una mujer que ha venido a España está 16 horas trabajando para un futuro mejor para su hijo y que se preocupa por él, pero es que económicamente tiene que subsistir. Esa mujer se preocupa, como yo, de mis hijos.
N: Esta es la realidad, el día a día de una organización donde lo que no faltan son soldados. El número de integrantes en las bandas sigue creciendo y lo hace también la presencia de menores.
PARRA: El 35, 40% de los integrantes de las bandas son menores de edad. Nos estamos acercando al 40%.
N: Un verdadero reto para el sistema judicial español. En los últimos años el sistema legal ha tenido que intentar adaptarse. Buscar formas de dar encaje a estas nuevas figuras delictivas. En Suecia, por ejemplo, ya han puesto sobre la mesa reducir la edad penal a los 13 años para hacer frente al repunte de la delincuencia juvenil de estos grupos. Algo que en España aún no se contempla.
INSPECTOR LEO: Es verdad que es muy triste que un niño de 14 años se enfrente a la organización criminal, pero bueno, para eso tenemos la Ley del Menor, que aplica una penalidad más justa a estas personas que no tienen un grado de madurez suficiente para saber sus consecuencias.
N: Si una persona de más de 18 años comete cualquier delito se le puede juzgar por el Código Penal. Si tiene entre 14 y 18 años, que muchas veces es el caso, tiene responsabilidad penal de acuerdo a la Ley del Menor. Pero si está por debajo de los 14 años…
PARRA: Es inimputable, no tiene responsabilidad penal y es aquí donde se está trabajando, donde las bandas trabajan. Ellos ya saben que no van a tener responsabilidades penales, por lo tanto les incitan y les obligan a hacer todo tipo de delitos.
INSPECTOR LEO: Aunque cada vez ellos están más informados con el tema de las redes sociales. Puedes ver que cualquier chico en edad de instituto te puede decir lo que es un grupo violento de origen latino de arriba abajo.
N: Emilia y Javier, que llevan desde niños siendo parte de una banda latina, reconocen haber sido instruidos.
EMILIA: Normalmente como que nos preparan. Nosotros sabemos un poco de leyes, entre comillas. Sabemos que de la cintura para abajo no hay ni un órgano vital. Eso no sería un intento de homicidio. De la cintura para abajo, si quieres asustar, ya si quieres matar, pues de la cintura para arriba.
N: O sea conocimientos mínimos sobre el Código Penal español para así poder sortearlo.
JAVIER: Como vengan los guardias y te pillen con un cuchillo, ahí te llevan seguro, porque si el otro es inteligente va a decir no, que me están intentando robar. Y eso es robo con intimidación, cinco años mínimo.
MÚSICA EMOCIONAL
N: Vamos a verlo en detalle. Una historia, una historia en concreto. Esta que como casi todas empezó… mal:
ALEXANDER: Tuve una pelea y apuñalé a un chico.
N: Fue cara a cara. O sea que el chico, el apuñalado, lo reconoció. Y la historia de Alexander siguió torciéndose…
ALEXANDER: Y nos cogieron a todos los que estábamos en la pelea y todos entramos presos.
N: Con todas las consecuencias.
ALEXANDER: Me tocó pagarle al chico 3.500 € de indemnización porque había sido un delito grave. Había apuñalado casi en el cuello, en el hombro.
N: Un dinero que su sueldo de pandillero no puede pagar. Alexander no fue el único. Rosa, Emilia, Ezequiel… los chicos empiezan a hacer frente a la realidad, a las secuelas de pertenecer a una banda.
EMILIA: Literalmente yo estaba matando a mis seres queridos.
ROSA: A uno de los chicos, que andaba con nosotros en una reyerta, lo matan. Estábamos todos en el parque y estábamos allí como un día cualquiera y llega otra banda y lo matan a él en frente de su casa. Él intentó huir, y justo cuando entró en el portal, le dieron tiros. Esto ya no es un juego.
JESSICA: Nadie nace queriendo ser un asesino o queriendo ser un ladrón, un criminal o un delincuente. Pero las decisiones que se toman nos llevan a cometer actos que nunca antes se hubiesen pensado y acaban siendo víctimas de sí mismos.
EZEQUIEL: Hubo consecuencias, muchas consecuencias.
N: Peleas, puñaladas, robos, tráfico… Consecuencias fruto de todo tipo de delitos, pero también… de desengaños. Se suele decir que no hay honor entre los ladrones. Las cosas no son siempre como te las habían pintado.
EZEQUIEL: Ellos te dicen: «Todo lo que nosotros recaudamos, todo lo que nosotros aquí recogemos, es para un día que te lleven preso nosotros pagar los abogados». ¡Mentira! ¡Eso es mentira!
N: Un engaño que te puede salir muy caro.
EZEQUIEL: Nunca pagaron nada para mí. Todo lo contrario.
ALEXANDER: Todo era una mentira. El dinero que supuestamente iba a ir para la cárcel se lo acababan gastando aquella noche en una botella de ron, una botella de whisky o en un pollo de cocaína. Entonces todo era una farsa.
ROSA: Ellos se lavaron las manos, dijeron búscate tú la vida. Entonces yo veía como que todo se derrumbó. Y cuando la banda te abandona. Tú dices: «¿Y ahora qué hago? Si es que no tengo a nadie».
MÚSICA EMOCIONAL
N: Ezequiel que desde niño tuvo la certeza de que ese era su sitio… de que esa era su familia… la que nunca tuvo. Muy diferente a la de ese padre que le maltrató desde que tiene memoria. Ezequiel hace lo que nunca antes había hecho. Dudar…
EZEQUIEL: ¿Sabes porque yo me quise salir de aquello?...
N: ¿Qué tipo de traición sería necesaria para romper el encanto?, ¿para hacerle cambiar de opinión?, ¿para hacerle despertar?
EZEQUIEL:...Porque ellos me echaron la culpa de un delito que yo no había cometido. Ahí, yo abrí mis ojos. Yo dije «¿Sí?, me presentaron como familia y ahora vienen a hacerme eso. ¿Qué tipo de familia son?»
N: Tú estás dentro y ellos… no. Todos aquellos abrazos, todas aquellas promesas de lealtad habían sido tan solo un espejismo.
EZEQUIEL: Te preparan para que tú des la cara por ellos. Te la acabas estrellando contra la pared.
N: Por primera vez Ezequiel… desde aquellas tardes en las que jugaba sin amigos en las canchas de su barrio… vuelve a estar solo.
EZEQUIEL: Ellos me están tirando un muerto. ¿Qué tipo de familia son?
CRÉDITOS: Soy Luigi Gómez y te estoy contando este relato que se llama 'Para que llore mi madre que llore la tuya: una historia de bandas latinas'.
Es un podcast del Diario ABC escrito por Manuel Garre y Luigi Gómez que también ha hecho el diseño sonoro. La dirección de arte es de Fernando Hernández. Carlos Hidalgo, Andrea Morán y Juan López Córcoles han ayudado con la investigación. La idea original es de Agustín Pery, la edición de José Ángel Esteban, la producción ejecutiva es de Elena de Miguel y la dirección de Luigi Gómez y Manuel Garre.
Gracias por escuchar.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。