

























Una cita concertada, lejos de miradas indiscretas y con el mismo número de 'jugadores' en cada bando, los cuales, para diferenciarse, portan camisetas de distinto color. Los encuentros, que pueden disputarse de local o visitante, cuentan con árbitros y un cronómetro a poner en marcha ... nada más arrancar. Pero aquí no hay goles ni porterías y raro es el partido que dura más de un minuto, por lo que cualquier parecido con el fútbol es mera coincidencia. Si acaso, el saludo final entre los contendientes, con independencia del resultado obtenido. Es la 'Champions League del hooliganismo', la misma que ha provocado esta temporada un claro viraje de la violencia ultra en España.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。