Durante muchos años fui bastante reacio a crear una web personal o un portfolio.
No porque no me gustase desarrollar cosas — de hecho, llevo años creando aplicaciones, experimentando con tecnologías frontend y backend, diseñando interfaces y aprendiendo constantemente — sino porque siempre tenía la sensación de que un portfolio debía estar “perfecto” antes de enseñarlo al mundo. Y la realidad es que ese momento nunca termina de llegar.
Hace poco decidí cambiar esa mentalidad.
Así que finalmente me animé a crear mi nueva web personal:
Este proyecto no es solo una página donde listar tecnologías o proyectos.
También es una forma de mostrar cómo entiendo el desarrollo de software y el diseño después de todos estos años trabajando en tecnología.
He querido darle un estilo muy personal:
- usando mis colores favoritos,
- diseños limpios y modernos,
- animaciones e interacciones cuidadas,
- y una estética que representa tanto mi lado técnico como creativo.
La idea no era únicamente enseñar proyectos, sino también enseñar evolución, personalidad y pasión por crear productos digitales.
Dentro de la web hay:
- proyectos en los que he trabajado,
- aplicaciones web,
- experimentos personales,
- desarrollo frontend y backend,
- ideas de diseño,
- y muchas de las tecnologías con las que más disfruto trabajando.
Muchas veces los desarrolladores pasamos años construyendo cosas para empresas, clientes o terceros… y se nos olvida construir algo para nosotros mismos.
Esta vez decidí hacer justo eso.
Y sinceramente, me alegro mucho de haber dado el paso.






















