La multinacional alemana celebra por todo lo alto el arranque de la producción del VLE después de una inversión de 1.000 millones de euros. La multinacional alemana reclama a la UE más compromiso para "dar el salto" en la electrificación

Ola Källenius, CEO de Mercedes, Imanol Pradales, y otros directivos de Mercedes-Benz Vans.Araba Press
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La multinacional alemana Mercedes ha ratificado en el arranque de la producción de su "gran limusina" VLE su compromiso con la planta vasca de Vitoria en la que continuará fabricando sus modelos de combustión Vito y Clase V. Después de invertir 1.000 millones de euros para transformar su factoría de Vitoria, la cúpula de Mercedes con su CEO Ola Källenius presente en el acto ha subrayado que este nuevo modelo garantiza la continuidad de 5.000 empleos directos y otros 40.000 de proveedores locales. Una consolidación de la mayor empresa radicada en Euskadi que se produce cuando Europa sufre ante la decisión de grandes fabricantes chinos como BYD de volcarse en el mercado europeo.
Ola Källenius junto con el lehendakari Imanol Pradales han cerrado con un apretón de manos delante de dos unidades de la nueva VLE la cooperación entre Mercedes y el País Vasco. Start of production (arranca la producción) ha envuelto el acto institucional en el que también han participado los directivos de Mercedes Thomas Klein, director de Mercedes-Benz Vans, Andreas Zygan, responsable de Desarrollo de Mercedes-Benz Vans y Bernd Krottmayer, CEO de Mercedes-Benz Vitoria. La multinacional alemana no ha concretado cuál será su objetivo de producción en Vitoria de las nuevas VLE eléctricas aunque fuentes sindicales ya han adelantado que el objetivo inicial sitúa la producción en torno a los 7.000 vehículos en el segundo semestre de 2026. Mercedes Benz mantenía hasta ahora producción de 150.000 vehículos anuales. La fabricación de los modelos tradicionales con el nuevo VLE será simultánea ya que aunque en parte del proceso de producción utilizan líneas diferentes tanto en el montaje final como en la pintura comparten instalaciones. "Es la limusina más segura que Mercedes ha construido jamás", ha resaltado Andreas Zygan en los instantes previos a que directivos y autoridades vascas observaran en la planta de montaje cómo se ultimaban las primeras unidades de la producción en serie.
"Es un vehículo que va a cambiar las reglas del juego del sector del automóvil", ha recalcado Thomas Klein que ha destacado que la VLE eléctrica se lanza como "la piedra angular" de la oferta de vehículos familiares de la multinacional alemana. el modelo VLE ofrece una autonomía de 700 kilómetros e incorpora las últimas novedades en digitalización en la movilidad. Con 7 plazas en su interior, Mercedes descarta la fabricación de un modelo comercial después de haber utilizado la Vito también para el transporte de mercancías, especialmente el denominado de 'última milla'.
La planta de Mercedes, según ha confesado su director Bernd Krottmayer, pretende aplicar la "flexibilidad" en su doble producción de vehículos de combustible y eléctricos sin un plazo definido para concluir la fabricación de vehículos con motores de combustión. La planta de Mercedes cuenta con 1.400 proveedores -800 de ellos en el País Vasco- y las baterías de su modelo eléctrico las suministra fundamentalmente la empresa húngara CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo.
Mercedes ha destinado 1.000 millones para adaptar y aumentar la producción de vehículos en su planta de Vitoria de los que 157 millones proceden de los PERTE del vehículo eléctrico y para la descarbonización industrial gestionados por el Gobierno central como ha resaltado el ministro de Industria Jordi Hereu. "Este es un proyecto alineado con el renacimiento industrial europeo", ha destacado el lehendakari Imanol Pradales que ha llegado hasta la planta en una Mercedes Clase V tras desplazarse esta misma mañana desde Canarias donde ayer formó parte de la representación institucional que recibió al Papa León XIV.



























