La denuncia de otro aspirante al cargo permite que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco corrobore la designación opaca de puestos de confianza en las administraciones vascas

La delegada del Gobierno Marisol Garmendia jura su cargo delante del ministro Ángel Víctor Torres y de su predecesor Denis Itxaso en Vitoria.ARABA PRESS
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El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha advertido que los responsables institucionales no pueden designar a sus cargos de confianza con vagas alusiones a su experiencia y el estricto cumplimiento de los requisitos. La sentencia que anula la designación por la delegada del Gobierno Marisol Garmendia del ahora subdelegado en funciones de Bizkaia Carlos García obstaculiza el enchufismo al advertir de que tanto la ley como la nueva jurisprudencia del Tribunal Supremo exige que cada designación cuenta con una sólida motivación, incluya los criterios de interés general por los que se elige a un candidato respecto a otros aspirantes y que los méritos de comparen entre todos ellos. La Delegación del Gobierno en Euskadi ya ha anunciado que volverá a nombrar como subdelegado a García después de intentar minimizar como un "formalismo" el contundente fallo judicial.
¿Pueden los cargos institucionales nombrar cargos de libre designación sin ningún tipo de control? El Gobierno vasco cuenta con casi 500 cargos de confianza y asesores que constituyen solo una parte del personal que con sueldos públicos trabaja para los cuatro niveles de la administración y en las sociedades y organismos públicos en Euskadi. La anulación del nombramiento como subdelegado del Gobierno de España en Bizkaia resume la opacidad que facilita prácticas de clientalismo, enchufismo y nepotismo. La sentencia dictada por la Sección 3ª de la Sala Contencioso-Administrativa del TSJPV da la razón a un aspirante al puesto de subdelegado que fue descartado en un procedimiento irregular.
El tribunal que decreta la anulación de esta designación constata que tanto las leyes en vigor como una nueva jurisprudencia establecen "límites mínimos de carácter sustantivo y formal" al nombramiento de estos cargos. "El núcleo de esa nueva jurisprudencia se apoya en la idea principal de que la libertad legalmente reconocida para estos nombramientos discrecionales no es absoluta sino que tiene unos límites", señala el fallo judicial que se convierte en un obstáculo para que los representantes institucionales actúen sin control en la adjudicación de puestos públicos. En este caso, la designación del subdelegado del Gobierno en Bizkaia se sustentó únicamente en su experiencia profesional que la sentencia considera "claramente insuficiente". La "escueta" justificación curricular incluida en la anulada designación García como subdelegado intentó ser solucionada por la Abogacía del Estado en la vía judicial al incluir que ya ejercía de subdelegado desde junio de 2024 al relevar a Vicente Reyes que se había jubilado. La inclusión como presunto mérito de una designación a dedo previa a su nombramiento (en septiembre de 2024) constituye también una práctica habitual en otros puestos de designación en todas las administraciones vascas.
Con este dictamen, los jueces facilitan que cualquier aspirante a un puesto de designación reclame que la administración acredite en sus designaciones que ha cumplido con "los criterios de interés general fijados como prioritarios y demuestre mayor mérito y capacidad". La sentencia se ha hecho pública tan solo días después de que el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza publicara la designación de Matxalen Ezkurra como subdirectora de Estrategia, Transformación y Comunicación. Osakidetza -un ente público de derecho privado- cuenta con más facilidades para la contratación de cargos de designación pero formalmente abre procesos públicos como el que le permitió designar al ertzaina Juanjo Quiñones como jefe de Seguridad aunque no cumplía dos de los tres requisitos de la convocatoria pública. Al proceso de designación de la subdirectora de Transformación concurrieron al menos otros tres aspirantes con amplia formación en los ámbitos de la Comunicación, la Investigación y el Derecho. Uno de los descartados además de acreditar un PL3 de euskera -exigido como requisito- posee un alto nivel de inglés y medio en alemán y francés. Sin embargo, Osakidetza se decantó por Ezkurra por su" trayectoria consolidada en gestión económico-presupuestaria, auditoría y organización de equipos". Ezkurra formaba parte del Departamento de Salud y fue compañera de la directora general Lore Bilbao en la gerencia de la Universidad del País Vasco.


























