La Xunta inicia la tramitación de una norma específica para mejorar la vigilancia epidemiológica, establecer sistemas de alerta temprana y adaptar la sanidad gallega a riesgos emergentes vinculados al cambio climático o la globalización

Pasajeros del MV Hondius desembarcan en el puerto de Granadilla, en Tenerife.AP
Juan B. Cañellas Santiago de Compostela
Actualizado
La Xunta ha iniciado este lunes la tramitación de la primera Ley de Salud Pública de Galicia, una norma con la que el Gobierno gallego pretende modernizar el sistema de prevención sanitaria y reforzar la capacidad de respuesta ante futuras emergencias epidemiológicas tras experiencias recientes como la pandemia del Covid o el brote de hantavirus detectado estos días en el crucero MV Hondius. El Consejo de la Xunta dio luz verde al inicio del proceso de consulta pública previa para elaborar el anteproyecto, que el Ejecutivo autonómico prevé aprobar y remitir posteriormente al Parlamento gallego a comienzos del próximo año.
El presidente gallego, Alfonso Rueda, ha defendido la necesidad de desarrollar una legislación "específica" en este ámbito al considerar que la actual Ley de Salud de Galicia, aprobada hace casi dos décadas, ya no responde plenamente a los nuevos desafíos sanitarios. "Las situaciones que hemos vivido recientemente acreditan la necesidad de fijarse especialmente en la salud pública", ha afirmado, antes de señalar entre las prioridades del futuro texto el refuerzo de la respuesta ante amenazas emergentes, la creación de protocolos de actuación y la reducción de la incidencia de enfermedades.
La futura normativa reforzará los sistemas de vigilancia epidemiológica, alerta temprana y respuesta ante emergencias sanitarias, además de dotar al sistema gallego de estructuras "ágiles" con autonomía técnica y operativa. En ese sentido, el consejero de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño, ha defendido la necesidad de actualizar el marco jurídico para afrontar escenarios cada vez más complejos vinculados al cambio climático, la globalización, la digitalización o la transición demográfica. "Queremos modernizar el marco jurídico en materia de salud pública para responder a los desafíos actuales", ha señalado.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, junto al 'conselleiro' de Sanidae, Antonio Gómez Caamaño, este lunes.David Cabezón/Xunta de Galicia
El consejero ha advertido además de que Galicia afronta retos específicos como el envejecimiento de la población y la dispersión geográfica, factores que obligan a mantener una estrategia "integral y sostenida".
La ley incorporará el enfoque de "salud en todas las políticas", de forma que cualquier actuación pública tenga en cuenta su impacto sanitario, y aplicará el modelo de "una sola salud", integrando la salud humana, animal y ambiental. El texto regulará además la promoción de hábitos saludables, la prevención de conductas adictivas y la protección frente a riesgos ambientales y alimentarios, al tiempo que impulsará la detección precoz de enfermedades y el uso de nuevas tecnologías y análisis avanzados de datos.
Por el momento, la Xunta no ha concretado todavía qué medidas específicas incluirá la futura normativa, ya que el proceso se encuentra en una fase inicial de consulta pública. Sanidad prevé mantener en las próximas semanas reuniones con profesionales, expertos y representantes del sector para perfilar el contenido definitivo del texto.
Operativo del MV Hondius
Durante su comparecencia, Rueda también ha respaldado la actuación del Gobierno central durante la crisis del crucero MV Hondius y ha asegurado que el operativo desplegado en Tenerife transmitió "una imagen de gestión seria". El presidente gallego ha explicado que el ministro Ángel Víctor Torres contactó con representantes de las distintas comunidades autónomas y fue trasladando información sobre la evolución de la situación. "Creo que se hizo una buena gestión", ha afirmado.
El dirigente autonómico ha restado además importancia a la polémica surgida después de que el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, cuestionase la llegada del barco al archipiélago y llegase a advertir de que "las ratas son extraordinarias nadadoras". En ese sentido, Rueda ha considerado que cualquier planteamiento realizado entonces respondía a la "lógica preocupación" existente ante una operación sanitaria inédita que finalmente se desarrolló en Tenerife.
























