Sanidad activa también el protocolo en una residencia de Oleiros (La Coruña) tras detectar un segundo brote con varios afectados

Imagen de archivo del hospital de Conxo, en Santiago de Compostela.Servizo Galego de Saúde
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El área sanitaria de Santiago de Compostela ha activado el protocolo de control de infecciones tras detectar un brote de sarna noruega en el Hospital Provincial de Conxo, la variante más contagiosa de esta enfermedad cutánea. El foco se originó a partir del ingreso de un paciente que ya presentaba esta patología y que actuó como caso inicial dentro del centro.
A partir de ese punto, una veintena de sanitarios de la misma planta han desarrollado síntomas compatibles y permanecen en seguimiento clínico con tratamiento ya iniciado. La gerencia sostiene que el brote está bajo control y precisa que no se han detectado otros pacientes afectados hasta el momento, aunque se mantiene la vigilancia sobre todos los contactos.
La sarna noruega o costrosa está causada por el ácaro Sarcoptes scabiei y se diferencia de la forma común en su alta capacidad de transmisión. Se contagia principalmente por contacto directo prolongado piel con piel, pero en esta variante también puede propagarse a través de ropa o superficies contaminadas. Su periodo de incubación puede alcanzar varias semanas, lo que facilita la expansión en entornos cerrados antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Tras la confirmación del caso, y dado que el paciente había ingresado por otra dolencia, lo que retrasó su detección inicial, el servicio de Medicina Preventiva ha activado el estudio de contactos estrechos y ha reforzado las medidas de contención. El hospital ha intensificado la limpieza y desinfección de textiles y superficies, ha aplicado aislamiento en los casos necesarios y ha trasladado instrucciones específicas al personal para limitar la transmisión. El tratamiento combina cremas y, en algunos casos, medicación oral, y los pacientes dejan de ser contagiosos en torno a 24 horas después de iniciarlo.
Segundo foco en una residencia de mayores
En paralelo, la Consejería de Sanidad de la Xunta ha confirmado un segundo brote de sarna, en este caso de la variante común, en una residencia de mayores de Oleiros en La Coruña. El foco afecta a 12 personas (nueve residentes y tres trabajadores) y sitúa el inicio de los síntomas el pasado 9 de abril.
La residencia notificó la situación el 14 de abril, momento en el que se activó el protocolo autonómico. Desde entonces, se ha pautado tratamiento preventivo a residentes y trabajadores de las plantas afectadas y se mantiene el seguimiento de los casos.
Ambos episodios reflejan la facilidad de propagación de esta infección en espacios cerrados y con población vulnerable, especialmente cuando interviene una variante de alta transmisibilidad como la sarna noruega.
Qué hace diferente a esta variante
La forma costrosa concentra una carga muy elevada de ácaros, lo que dispara su capacidad de transmisión y explica que un único caso pueda generar varios contagios en poco tiempo si no se detecta a tiempo. Según la Clínica de la Universidad de Navarra, este subtipo suele manifestarse con lesiones cutáneas gruesas y escamosas que pueden extenderse por distintas zonas del cuerpo, aunque no siempre cursa con el picor intenso típico de la sarna común, lo que dificulta su identificación precoz.
Este comportamiento la hace especialmente problemática en entornos como hospitales o residencias, donde el contacto es estrecho y continuado. Además, aparece con mayor frecuencia en personas de edad avanzada, pacientes inmunodeprimidos o con otras patologías de base, perfiles habituales en este tipo de centros.
El abordaje exige combinar tratamiento farmacológico con medidas estrictas de control. La desinfección de ropa y superficies, el aislamiento temporal y el seguimiento de contactos son claves para cortar la cadena de transmisión y evitar nuevos focos.




















