El presidente promete nuevas medidas y descarta adelantar elecciones frente a una oposición que cuestiona su balance

El presidente gallego, Alfonso Rueda.Xunta.
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El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, afrontará este miércoles el Debate sobre el Estado de la Autonomía en el ecuador de su mandato y con un "85% de los compromisos cumplidos". Así lo ha defendido este lunes tras la reunión de su equipo de Gobierno, en la que ha avanzado su intención de "explicar lo que se ha hecho y lo que queda por hacer en estos dos años".
Preguntado por los ejes del debate, Rueda ha situado la vivienda en el centro, con el compromiso de avanzar hacia un parque de 10.000 viviendas públicas en 2030 en un contexto de creciente presión sobre el acceso. Junto a ello, ha insistido en el refuerzo de las políticas sociales y en mantener su línea fiscal: "Como saben, nuestra intención es no subir impuestos y, cuando se pueda, bajarlos".
En el plano político, y cuestionado por la estrategia del PP en otras comunidades donde se han adelantado elecciones en los últimos meses, Rueda ha descartado cualquier movimiento en Galicia y ha reafirmado su intención de agotar la legislatura. "Cada presidente decide en función de sus circunstancias, pero en nuestro caso acabamos de pasar el ecuador del mandato y queda mucho por hacer. La intención es tener tiempo por delante para ejecutar todo aquello a lo que nos comprometimos", ha afirmado.
"Incumplidor y sin ideas"
Frente a ese balance, la oposición ha puesto en cuestión el grado de cumplimiento que reivindica el Ejecutivo. La viceportavoz del PSdeG, Lara Méndez, ha asegurado que ese 85% "no responde a la realidad" y ha acusado a la Xunta de inflar las cifras al contabilizar como ejecutadas medidas que, en la práctica, se limitan a remitir cartas o formular peticiones al Gobierno central. "No se puede presentar como ejecución el hecho de enviar una carta. Eso no resuelve problemas ni cambia la vida de la gente", ha advertido, poniendo en duda que ese porcentaje refleje avances reales sobre el terreno.
Los socialistas han centrado sus críticas en la gestión de las competencias propias, con especial incidencia en la sanidad y la vivienda. Méndez ha advertido del aumento de las listas de espera, de la falta de avances en salud mental y de una demanda de vivienda que se acerca a las 31.000 personas inscritas en el registro público. "No se puede hablar de cumplimiento cuando los problemas siguen creciendo y las soluciones no llegan a la escala necesaria", ha sostenido.

La viceportavoz parlamentaria del BNG, Olalla Rodil.Cedida
En la misma línea, el BNG ha elevado el tono y ha acusado al Gobierno gallego de basar su acción en la "propaganda". Su viceportavoz, Olalla Rodil, ha definido al Ejecutivo como "incumplidor, sin ideas y centrado en anuncios que se repiten y nunca se materializan", y ha asegurado que el debate volverá a ser "un refrito de promesas".
Rodil ha puesto cifras a ese diagnóstico, al sostener que existen más de 40 compromisos pendientes, y ha llevado la crítica al terreno de los servicios públicos, con especial foco en la sanidad. "Hay miles de personas esperando semanas para ver a su médico, 11.000 niños sin pediatra y más de 22.000 personas inscritas en demanda de vivienda", ha afirmado, en un intento de contraponer ese balance al que defiende la Xunta.
Ante estas críticas, Rueda ha defendido su gestión y ha cuestionado el papel de la oposición, a la que ha acusado de instalarse en la crítica sistemática. "La oposición está en su derecho de criticar, pero lo hace habitualmente sin conocer las propuestas. Yo intentaré demostrar en el debate, con el balance y con nuevas medidas, que las cosas se están haciendo y que estamos cumpliendo. Ya le gustaría al Bloque tener el mismo nivel de cumplimiento con el programa con el que apoyó la investidura de Pedro Sánchez, que a día de hoy sigue sin ejecutarse", ha zanjado.
























