Varios de los niños han sido diagnosticados con la mutación y algunos han desarrollado cáncer durante la infancia. También se han reportado fallecimientos relacionados con la enfermedad

Imagen de semen con una calidad normal de espermatozoides.
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Un donante de esperma portador de una mutación genética asociada a un alto riesgo de cáncer habría engendrado casi 200 niños en varios países europeos, según reveló una investigación difundida esta semana por medios internacionales, incluida la BBC.
La mutación afecta al gen TP53, clave en la protección del organismo frente al desarrollo de tumores. La alteración genética está relacionada con el síndrome de Li-Fraumeni, un raro trastorno hereditario que incrementa de forma significativa el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer a edades tempranas.
Múltiples casos confirmados
De acuerdo con los datos recopilados por investigadores y autoridades sanitarias, se estima que el donante es responsable de al menos 197 nacimientos. Varios de los niños han sido diagnosticados con la mutación y algunos han desarrollado cáncer durante la infancia. También se han reportado fallecimientos relacionados con la enfermedad.
En el momento de las donaciones, realizadas hace más de una década, las pruebas genéticas disponibles en los bancos de esperma no incluían el análisis del gen TP53, lo que impidió detectar la mutación.
Preocupación por los protocolos de control
El caso ha reabierto el debate sobre las normas de selección y seguimiento de donantes en Europa. Expertos consultados por la BBC advierten que los protocolos actuales varían entre países y que no existe un sistema coordinado que limite el número de nacimientos derivados de un mismo donante.
Organizaciones médicas señalan que el avance de las pruebas genéticas hace posible detectar mutaciones con mayor precisión, aunque su uso no es homogéneo ni obligatorio en todas las clínicas de fertilidad.
Familias afectadas piden claridad
Familias de distintos países han solicitado apoyo médico y psicológico, así como acceso a estudios genéticos para determinar si sus hijos han heredado la mutación. Algunos progenitores expresaron preocupación por la falta de información proporcionada por las clínicas y por la dificultad para rastrear la actividad del donante a nivel internacional.
Varios organismos reguladores han iniciado investigaciones internas y se espera que el caso impulse cambios en las normativas de reproducción asistida. Entre las propuestas figuran límites más estrictos al número de hijos por donante, la ampliación de los cribados genéticos y una mayor cooperación entre países europeos.





















