La patronal España de Noche alerta de que traslada responsabilidades imposibles a las pymes del sector mientras evita abordar medidas reales

Una persona fumando.
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La Ley Antitabaco continúa encendiendo a los empresarios madrileños que se verán afectados por medidas como el veto al vapeo, la restricción de fumar en los espacios al aire libre o en el perímetro de 15 metros alrededor de los locales de ocio.
La hostelería y el ocio nocturno han sumado fuerzas para tratar de frenar esta iniciativa que tendrá un importante impacto en los establecimientos, tanto en el consumo como en el tiempo de permanencia de los clientes. Además, consideran que debilitará la programación cultural y musical e incrementará las molestias vecinales, otra problemática a la orden del día.
Una vez más, sienten que son el daño colateral de unas medidas que buscan "aparentar avances". La Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos, España de Noche, denuncia que el Ministerio de Sanidad pretende "levantar una cortina de humo" con la nueva ley, mientras "traslada a pymes y empresas del ocio, la hostelería y el turismo la responsabilidad de su control y vigilancia".

Una mujer fumando en el centro de Madrid.Elena Iribas
Tras el período de alegaciones y exposición pública, España de Noche ha hecho público el contenido de su contribución. La Federación considera que el Ministerio se resiste a abordar el debate de fondo, que para ellos no es otro que el precio de las cajetillas o la financiación de los tratamientos de deshabituación.
"Y plantea medidas cosméticas que solo sirven para castigar a miles de pequeñas empresas del ocio, los bares, el turismo, la cultura y los espectáculos", ha afirmado Ramón Mas, presidente de España de Noche.
La vida nocturna es uno de los pilares de la cultura urbana y de la oferta turística de España. Solo en los siete primeros meses de 2025 el país recibió más de 55,5 millones de turistas internacionales según FRONTUR, de los cuales más de 15 millones disfrutaron de la vida nocturna en España.
"Con estas medidas el ocio nocturno y el turismo salen gravemente perjudicados, restando competitividad frente a otros destinos mediterráneos que no contemplan estas restricciones, como Grecia, Croacia o Túnez", subraya Ramón Mas.
Una carga imposible para empresarios
El sector del ocio nocturno denuncia que la nueva norma pretende convertir a empresarios y empleados en inspectores improvisados: deberán vigilar si un cliente fuma tabaco, glicerina o cualquier otro derivado. Una obligación "irreal e imposible de cumplir" que, según critican, abre la puerta a inseguridad jurídica en un negocio ya golpeado por la pérdida de competitividad.
La patronal España de Noche recuerda que lleva más de tres décadas promoviendo campañas de seguridad vial, igualdad de género, prevención de drogas y reducción del ruido. Argumenta que su historial demuestra compromiso con la salud pública y la convivencia, por lo que no acepta que ahora se les sitúe bajo sospecha.
"Compartimos el objetivo de combatir el consumo de tabaco, pero no a costa de dinamitar la vida nocturna, cultural y turística del país. Necesitamos soluciones serias y no medidas cosméticas que trasladan a las empresas y pymes una responsabilidad que no les corresponde", advierte su presidente, Ramón Mas.
Una reivindicación que va más allá del humo del cigarrillo: el sector teme que, en nombre de la salud pública, se acabe asfixiando también el pulmón económico y cultural de la noche española.




























