



























El turismo rural está de moda. Desde hace mucho tiempo, pero tras la pandemia, más. Y este verano repunta de nuevo unido a un fenómeno natural único: el eclipse solar total que cruzará la Península el 12 de agosto, un hecho que no ocurría en nuestro país desde el año 1905. Y que se repetirá durante los próximos años de secuencia astronómica (2027 y 2028) conocida como "el trío ibérico". Por eso, las búsquedas para encontrar los lugares idóneos para disfrutarlo en vivo en nuestro país se están disparando. ¿Y cuáles son esos sitios? Los emplazamientos de la España vaciada que gozan de cielos limpios sin contaminación lumínica y, por lo tanto, cuajados de estrellas.
Varias son las comunidades autónomas donde más pueblos de este tipo podemos hallar: Aragón, La Rioja, Navarra, Castilla-La Mancha y Castilla-León. Allí ya se están registrando hasta 10 veces más reservas que en el mismo periodo de 2025, mientras que en otras regiones como Galicia, Asturias, Valencia, Cataluña o el País Vasco las cifras se multiplican por cuatro. Que no está nada mal... Pero es que Aragón registra un 450% de búsquedas más y Castilla-La Mancha, un 420%.

Sesión de astroturismo en grupo.
Son los datos que maneja Airbnb, la plataforma digital que permite a particulares ofrecer más de dos millones de alojamientos en todo el mundo (192 países para ser exactos). Y España centra el foco para este próximo verano según la encuesta solicitada a la consultora Opinium tanto para los turistas extranjeros (Francia, Reino Unido, Italia, Países Bajos y Bélgica son los emisores clave) como nacionales, ya que más de la mitad de los adultos afirma que merece la pena viajar para ver un eclipse solar en perfectas condiciones.
En el caso de los españoles, casi tres cuartas partes opinan que es una oportunidad única para descubrir nuevos destinos rurales que no conocían e incluso piensan asistir a un evento relacionado con el eclipse. El hecho de que en muchos de estos municipios donde se verá en toda su plenitud cuenten con una infraestructura hotelera limitada (o inexistente) dispara la demanda de plataformas como la creada por un par de amigos de San Francisco en 2007, cuando decidieron alojar a tres viajeros desconocidos.
Casi 20 años después, más de 2.000 millones de personas han utilizado Airbnb, utilizando las viviendas de más de cinco millones de anfitriones en todo el planeta. A los que ofrecerán la suya este verano en España incluso se les ha ofrecido cursos de astronomía gracias a la alianza con la Fundación Starlight, cuyo objetivo es la difusión cultural de esta disciplina, fomentando el turismo de estrellas, de forma que los destinos con una excelente calidad de cielo y que representan un ejemplo de protección y conservación reciben un certificado.

El turismo rural vivirá su esplendor con el eclipse.
De esta manera se busca que los dueños de las casas (y los propios destinos) pueden ayudar a los huéspedes a vivir una experiencia más completa durante el próximo mes de agosto, ofreciéndoles indicaciones, telescopios en algunos casos e incluso un aperitivo local (¿qué tal un buen plato de queso y jamón, acompañado de una botella de vino de la tierra?) para disfrutar durante el avistamiento del 12 de agosto. "Con el apoyo de Airbnb, hemos lanzado un curso específico diseñado para dotar a los anfitriones de los conocimientos y las herramientas necesarias para transformar este momento extraordinario en una experiencia responsable, educativa y memorable para los huéspedes. Al preparar a las comunidades para recibir a los visitantes, podemos ayudar a crear un valor duradero para los destinos locales", explica Antonia Varela, directora de la Fundación Starlight.

La plataforma, por su parte, continúa así el "compromiso rural" que llevaba fomentando desde hace meses al promover experiencias alejadas de los centros urbanos concurridos, un plan de acción distribuido en tres años dotado con 50 millones de dólares destinado a proyectos de revitalización de la ya citada España vaciada. "Es un cambio estructural centrado en las personas que buscan vivencias auténticas en la naturaleza. Esta tendencia se está acelerando y fenómenos como el eclipse atrae la atención mundial hacia las comunidades rurales. Queremos apoyarlas, garantizando que los beneficios del turismo lleguen a los residentes y a las pequeñas empresas, lo que contribuye a activar las zonas rurales", añade Jaime Rodríguez de Santiago, director general de Airbnb Marketing Services.
Y ahora sí, ¿cuáles son los alojamientos perfectos para observar el eclipse?
Arrancamos en La Losa, un agradable pueblo a los pies de la sierra de Guadarrama (a menos de una hora de Madrid y de 15 minutos de Segovia capital). Con apenas 500 habitantes, es un auténtico oasis para disfrutar de la naturaleza y de la verdadera esencia rural mientras se contempla uno de los cielos con cero contaminación lumínica. Allí se encuentra Casa Josephine, un refugio de diseño (y todo un objeto de deseo en Airbnb) donde el tiempo se detiene para disfrutar de cada detalle pensado en exclusiva para esta vivienda construida a mediados del siglo XX y completamente reformulada por Casa Josephine Studio, integrado por Íñigo Aragón y Pablo López Navarro, dos fuera de serie del interiorismo formados en Historia del Arte, Diseño de Moda y Fotografía que coordinan desde Madrid un trabajo donde el diseño y la tradición cultural actúan en armonía.

Salón de Casa Josephine, en La Losa (Segovia).
Siguen el lema del escritor y filósofo suizo Alain de Botton "la belleza es el resultado de unas pocas cualidades que operan al unísono". Y es lo que encontramos en este enclave de Segovia de dos dormitorios dobles (más un altillo con otra cama), cocina-comedor, salón, patio y alberca ideal para los amantes no sólo del diseño, sino de ese ideal de belleza buscado por de Botton. Salpicado de antigüedades, obras de arte, cerámicas, cuidados tejidos y mil detalles, el enfoque de arquitectura pausada domina cada estancia, dominada por la geometría, las proporciones y los tonos cálidos. El lugar ideal para contemplar ese firmamento cuajado de estrellas el próximo 12 de agosto o cualquier fin de semana que augure buenaventura para la observación astronómica.

Patio al aire libre de la vivienda de La Losa.
Los anfitriones no sólo te dicen cuál es el mejor lugar de la casa para esa contemplación, sino que te dan recomendaciones sobre qué hacer por los alrededores: desde visitar la iglesia parroquial de San Juan Evangelista, del siglo XV, a recorrer el Palacio Real de Riofrío, con más de 600 hectáreas de bosque, o degustar las delicias locales de la panadería del pueblo, empezando por las adictivas magdalenas caseras que dejan en la cocina para el desayuno junto a un par de esponjosas hogazas, mermelada artesanal y todo tipo de fruta fresca.
No abandonamos Castilla y León para seguir la ruta de las mejores rurales para disfrutar del eclipse solar total. En el pueblo de Hontanares, en Ávila, por ejemplo, se encuentra Estrellas de Gredos. El nombre lo dice todo, ya que es un lugar excepcional en plena sierra para dedicarse a mirar el cielo en cualquier momento del año. Y este próximo mes de agosto, todavía más. Sus villas con vistas panorámicas a la Sierra de Gredos, piscina en la azotea y jacuzzi exterior cubierto son perfectas no sólo para desconectar unos días, sino para ser testigos de excepción del fenomeno en un enclave que se mimetiza completamente con el entorno natural.

Villa con vistas a la naturelza en Riópar (Albacete).
También en Ávila (en concreto, en Sotillo de la Adrada, en el Valle del Tiétar) se encuentra otro de los alojamientos top en la naturaleza recomendados por Airbnb: una vivienda completa con piscina privada para disfrutar en familia. La Mirada de Amelia se halla, por su parte, en Tabera de Abajo (Salamanca), un destino Starlight de primer orden, en medio del campo charro. Allí, los anfitriones han transformado un antiguo pajar en alojamiento de diseño donde la luz (y las estrellas) se cuela por cada rincón a través de gigantescos ventanales. En Castilla-La Mancha la Antigua Quintería, situada en plena Ruta del Quijote, entre Alcázar de San Juan y Argamasilla de Alba, y la casa rural Piedra de la Torre, en Ríopar, un pintoresco pueblo de la sierra de Albacete bien merecen un viaje.

La Torre de Oto, en el Pirineo aragonés.
El País Vasco es otra de las regiones idóneas para observar el eclipse, con alojamientos como los del Caserío Bízcar, "una escultura que se habita" en Aya, dentro del Parque Natural de Pagoeta de Guizpúzcoa, o Casa Adaka, a 15 minutos de San Sebastián. En el norte también nos encontramos con La Torre del Oto, un castillo del siglo XV con un encanto único en pleno Pirineo aragonés, o la casa rural Ibarbegi de Bidaurreta, un municipio de apenas 180 habitantes muy cerca de Pamplona. En Asturias destacan otras como las de La Guarida Norte de Lugás, La Roza, en Peruyes, o Monte Zarro, en Cudillero. Quien prefiera escaparse a Cantabria tiene Villa Brenagudina, una hermosa cabaña de piedra en medio de la naturaleza que permite una intimidad total mientras se dirige la mirada hacia arriba.
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