VIAJES
Tiene apenas 50 habitantes
Su arquitectura tradicional se conserva de maravilla y est� rodeado de paisajes espectaculares

El pueblo de Cantabria que es como un viaje al pasado.
TRESB
Actualizado
Si alguna vez has so�ado con retroceder en el tiempo y caminar por un lugar donde la historia y la naturaleza se abrazan, hay una localidad en Cantabria que deber�as visitar. Nos referimos a B�rcena Mayor, un peque�o pueblo de apenas 50 habitantes que parece salido de un cuento.
B�rcena Mayor, el pueblo m�s antiguo de Cantabria que es un viaje al pasado
B�rcena Mayor pertenece al municipio de Los Tojos y se encuentra en pleno coraz�n del Parque Natural Saja-Besaya, a orillas del r�o Argoza. Rodeado de bosques frondosos, es un refugio perfecto para quienes buscan paz, belleza y autenticidad.
Desde 2015 pertenece a la asociaci�n de Los Pueblos M�s Bonitos de Espa�a y fue declarado conjunto hist�rico-art�stico en 1979. Adem�s, presume de ser el pueblo m�s antiguo de Cantabria. "Existen registros escritos a partir del siglo IX, pero se han encontrado vestigios a lo largo de todo el valle de Cabu�rniga que manifiestan presencia humana desde mucho antes", explican en la web del ayuntamiento.
En B�rcena Mayor contemplar�s casas monta�esas, calles empedradas y naturaleza en estado puro
El encanto de este enclave reside en su capacidad de conservar su esencia original. Aqu� no encontrar�s construcciones modernas que rompan la armon�a del paisaje, sino que todo mantiene un equilibrio perfecto entre arquitectura y naturaleza.
Perderse entre sus calles empedradas y estrechas permite descubrir peque�as plazas y admirar las casas monta�esas con sus balcones de madera y sus tejados inclinados. Entre sus principales monumentos est�n el puente de piedra sobre el r�o Argoza, un antiguo lavadero o la iglesia de Santa Mar�a. "Es del siglo XVII y tiene un interesante retablo barroco del siglo XVIII", apuntan desde Turismo de Cantabria.
Adem�s, los alrededores de B�rcena Mayor est�n llenos de naturaleza salvaje y paisajes impresionantes. Los bosques de robles, hayas y casta�os ofrecen rutas de senderismo para todos los niveles, mientras que los r�os y arroyos invitan a la contemplaci�n y al descanso. No es raro ver fauna aut�ctona durante los paseos, convirtiendo cada excursi�n en una peque�a aventura.
Si vas a visitar la localidad, aprovecha para comer un cocido monta��s, uno de los platos m�s t�picos de la gastronom�a c�ntabra.






















