VIAJES
Ha sido escenario de series y pel�culas
Entre los a�os 30 y 60 del siglo XX, esta peque�a localidad vivi� su auge gracias a la extracci�n de oro

Imagen del pueblo de Almer�a
TRESB
Actualizado
En la provincia de Almer�a existen rincones que parecen sacados de otra realidad, donde el paisaje �rido y la historia industrial se mezclan de forma casi m�gica. Uno de ellos es Rodalquilar, un peque�o enclave que, sin hacer mucho ruido, se ha convertido en un punto de inter�s para viajeros curiosos y cineastas que buscan escenarios �nicos en Europa.
El desconocido pueblo de Almer�a con un decorado de cine: Rodalquilar
Rodalquilar es una diminuta pedan�a perteneciente al municipio de N�jar que no llega a los 200 habitantes. Su singular est�tica, marcada por construcciones de otra �poca y un entorno des�rtico, lo convierten en un verdadero decorado cinematogr�fico.
De hecho, sus paisajes han servido como escenario para numerosas series y pel�culas. Aqu� se han rodado escenas de cintas m�ticas como La muerte ten�a un precio (1965), �Ag�chate, maldito! (1971), Los guerreros del sol (1986), Indiana Jones y la �ltima cruzada (1989) o El misterio de Wells (2002).
Rodalquilar est� dentro de un parque natural y destaca por su legado minero
Esta localidad se encuentra dentro del Parque Natural del Cabo de Gata-N�jar, el primer espacio mar�timo-terrestre protegido de Andaluc�a. Se caracteriza por su origen volc�nico y ofrece paisajes �nicos en Europa, con calas v�rgenes, acantilados y una biodiversidad sorprendente.
"Debido a los contrastes existentes entre el medio marino, el litoral y el terrestre, a las numerosas especies exclusivas que alberga y a las caracter�sticas propias de uno de los ecosistemas m�s �ridos de Europa, este espacio fue tambi�n reconocido internacionalmente por la UNESCO como Reserva de la Biosfera y Geoparque Mundial", explican desde la Junta de Andaluc�a.
No obstante, si hay algo que define la identidad de Rodalquilar, es su pasado minero. Las extracciones comenzaron en el siglo XIX, pero fue entre los a�os 30 y los 60 del siglo XX cuando se descubrieron filones abundantes en oro, lo que impuls� el desarrollo de la localidad.
Las antiguas instalaciones mineras, como la planta Denver, a�n se conservan y forman parte del patrimonio hist�rico del lugar. Estas estructuras, hoy en desuso, aportan ese aire casi cinematogr�fico que tanto capta la mirada.
El legado minero no solo es visible en las construcciones, sino tambi�n en la memoria colectiva del pueblo. A trav�s de rutas y visitas guiadas, es posible conocer c�mo era la vida en aquella �poca y comprender la importancia que tuvo la miner�a en el desarrollo de la zona.

























