Todo un espectáculo visual
Cada primavera, sus campos se llenan de amapolas durante unas semanas creando una preciosa postal

Un campo de amapolas.
Actualizado
Debido a las condiciones climáticas y agrícolas de varias regiones, España es el segundo productor de amapolas del mundo, solo por detrás de Australia. Cada primavera, algunas zonas del país se transforman en auténticas postales teñidas de rojo gracias a las flores de esta planta, conocidas como ababoles en muchas zonas rurales.
Entre todos esos escenarios, hay uno especialmente llamativo. Se encuentra muy cerca de Toledo y durante unas semanas al año sus campos parecen un inmenso cuadro de ababoles.
El pueblo de Toledo donde el paisaje tiene un manto rojo
A apenas 15 minutos en coche de Toledo se encuentra Polán, una localidad que cada primavera se llena de amapolas. El contraste entre el manto rojo de las flores, los campos de cultivo que rodean al municipio y el cielo azul convierte el paisaje en uno de los más fotogénicos de Castilla-La Mancha.
El mejor momento para contemplar este fenómeno suele ser entre finales de abril y principios de junio, dependiendo de las lluvias y las temperaturas de cada año. Durante esas semanas, muchos visitantes se acercan a las carreteras y caminos rurales de esta localidad para disfrutar del paisaje y hacer fotografías.
Además de la belleza visual, el entorno transmite una calma muy característica de los pueblos castellanomanchegos. Pasear por los alrededores de Polán durante la floración de las amapolas es una experiencia sencilla, pero muy especial.
Qué ver en Polán
Además de sus campos de amapolas, este pueblo tiene mucho más que ofrecer a sus visitantes. Uno de sus monumentos más destacados es el castillo de Polán. "Construido entre los siglos XI y XII, solo se conservan de él dos altas torres de mampostería que nos muestran lo que fue una gran fortaleza bajomedieval de llanura", cuentan desde el portal de turismo de la Diputación de Toledo.
También merecen una visita la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo, la ermita de San Sebastián o el Museo Etnográfico de Siberia y Asia Central. Este es el único existente en España dedicado a la cultura de los pueblos de la tundra.
Otros lugares de España con impresionantes campos de amapolas
Polán no es el único lugar de España que cuenta con impresionantes campos de amapolas. Por todos los rincones del país se encuentran otras zonas que también se tiñen de rojo durante los meses de primavera. Una de ellas es La Bureba, una comarca de Burgos conocida igualmente por sus campos de cereales y girasoles.
En Zamora está el Campo de la Verdad. Esta zona saltó a la fama a nivel mundial en 2020 después de que la Embajada de España en Japón compartiera una foto de uno de sus campos de amapolas.
También destacan los campos de amapolas de Santa María de Gallecs, muy cerca de la ciudad de Barcelona; los de Morata de Tajuña, en Madrid; o los de Caravaca de la Cruz, donde el rojo de estas flores contrasta con los paisajes montañosos del interior de Murcia.

























