




















Hay un lugar en el mundo donde el mapa se vuelve misterio y donde la tierra parece rendirse ante el aliento de la cordillera de Los Andes. Lo llaman el Fin del Mundo, pero no es un final sino el comienzo de una aventura apasionante por uno de los lugares más recónditos del planeta.
Allí, en la isla de la Tierra del Fuego, el viento no sopla, cuenta historias; las montañas no se esconden, hablan y el horizonte no permanece inmóvil, sino que invita a cruzar lo desconocido.
Fue el navegador portugués Fernando Magallanes quien dio nombre a este territorio, al avistar desde su barco numerosas fogatas en la orilla, encendidas por los selk'nam, los indígenas que habitaban las islas en aquella época.
En esta provincia de la Patagonia argentina la naturaleza no pide permiso, los animales salvajes viven en libertad en su hábitat natural, el cielo cambia de ánimo en un instante y cada paso recuerda que aún existen rincones que no han sido domesticados por la prisa del hombre.
Quien visita Ushuaia no regresa de la misma manera sino que vuelve con otra mirada y con la retina plagada de experiencias inolvidables como recorrer la ruta de los lagos en un todoterreno, subir al glaciar Martial en una máquina quitanieves o navegar por la bahía Lapataia remando en kayak.

Una de las montañas heladas de Ushuaia.Rumbo Sur
Si algo ofrece esta zona de clima extremo en invierno (las temperaturas pueden llegar a los 10 grados bajo cero) es una buena dosis de aventura y de adrenalina para los 800.000 viajeros que recibe al año en busca del turismo de naturaleza.
Ushuaia goza de una ubicación estratégica que se palpa en cada instante y que la convierte en una población que bate todos los récords: es la ciudad más austral del planeta, la puerta de entrada al continente de la Antártida y la única urbe argentina que se encuentra al otro lado de la Cordillera de los Andes.
Esta villa portuaria se localiza en la isla de la Tierra del Fuego -un territorio que pertenece tanto a Argentina como a Chile- y está situada a orillas del canal Beagle, que actúa de frontera entre ambos países.
Navegar por este legendario canal es una de las vivencias más emocionantes que se pueden disfrutar en Ushuaia, tras la huella de exploradores como Charles Darwin o Robert Fitzroy.
El canal -que se extiende a lo largo de 240 kilómetros- debe su nombre al HMS Beagle, el barco que lo exploró entre 1826 y 1830, en las expediciones de la Marina Británica, bajo el mando del capitán Fitzroy.
En el muelle del municipio se localizan varias empresas que ofrecen todo tipo de excursiones por este estrecho -que conecta las aguas del océano Pacífico con las del Atlántico-, donde se pueden contemplar especies que difícilmente se encuentran en otro lugar.
La travesía en barco permite avistar ballenas jorobadas nadando tranquilamente por este corredor o delfines saltando en grupo entre las olas. Uno de los momentos más impactantes del trayecto es divisar el icónico Faro Les Éclaireurs -mal llamado del Fin del Mundo- rodeado de lobos marinos.
Verlos juguetear o pelearse entre ellos por el mejor lugar en las rocas y escuchar sus aullidos es una escena fascinante difícil de olvidar.
La siguiente parada tampoco se queda atrás, ya que permite observar dos especies de pingüinos, que entre los meses de octubre y abril acuden a reproducirse a la Isla Martillo: el pingüino de Magallanes y el Papúa.

Los pingüinos acuden a la Isla Martillo a reproducirse.Rumbo Sur
Estos animales son, sin duda, los favoritos de los turistas para inmortalizarlos en sus fotos, debido a sus divertidos andares y a su graciosa manera de zambullirse en el agua.
Otra de las mejores formas de explorar Ushuaia es realizar una ruta en todoterreno, que se detiene en los lugares más emblemáticos de la zona, como el mirador del Valle Carbajal, desde donde se vislumbra la Cordillera de los Andes o el Paso Garibaldi.
El vehículo 4x4 también se adentra en el antiguo camino de los leñadores para llegar hasta las orillas de los lagos Escondido y Fagnano, dos auténticas maravillas enclavadas entre las montañas.
La excursión organizada por Aswalek Expediciones hace una parada además en Haruwen, un recinto que cuenta con un museo dedicado a las motos antiguas, ya que este espacio es un lugar de peregrinación de moteros de todo el planeta.
Aquí se encuentran joyas como una Alpino 175 con la que Juan José Degratti recorrió 30.000 kilómetros desde Ushuaia hasta Alaska en 1960 y otra que pertenece a Tamaki Muriaki, un japonés que cruzó medio planeta en moto y decidió quedarse a vivir en la isla. A sus 88 años sigue allí.
Este complejo turístico goza además de una destilería propia, donde se elabora ginebra con hierbas silvestres de la montaña y con agua pura de los glaciares. No en vano Alfred Tozzi, que creó este Moto Café 3005 junto a Damián Muriel, sostiene «que los mejores gin tonic no se preparan en Londres sino en Ushuaia».

Una de las excursiones en todoterreno por la zona.Aswalek Expediciones
La ciudad cuenta con más de 80.000 habitantes y en sus calles empinadas se alternan los edificios modernos con las casas bajas de chapa y madera, muchas pintadas con colores vivos, que contrastan con sus habituales cielos grises.
La avenida San Martín es el centro neurálgico de esta población con sus numerosos comercios de souvenirs, cafés, agencias de turismo y sus variadas tiendas de ropa de esquí, que se puede comprar o alquilar.
Ushuaia es el paraíso de los esquiadores con una de las temporadas más largas del mundo: desde el mes de junio hasta octubre. No hay que olvidar que, al estar en el hemisferio sur, el invierno en Argentina coincide con el verano europeo.
El esquí forma parte del ADN de los habitantes de la localidad, ya que es un deporte que los fueguinos practican a menudo. Cuando termina la temporada en Europa, muchos esquiadores también se desplazan hasta aquí para seguir entrenando a lo largo de sus numerosas pistas.
En la localidad destacan dos centros especializados: el Cerro Castor, ubicado a 27 kilómetros de la ciudad, con una gran cantidad de infraestructuras para todos los niveles y la base del Glaciar Martial, que se encuentra a tan sólo siete kilómetros del centro.
Esta estación de esquí se encuentra actualmente en plena remodelación para sustituir el viejo telesilla y modernizar todas sus instalaciones.
Mientras tanto, ofrece a los turistas la opción de poder montarse en una máquina quitanieves para alcanzar el imponente Glaciar Martial y realizar una ruta nocturna por la montaña, rematada con una suculenta cena en la cafetería del refugio del glaciar.
Otro de los mejores lugares para darse un homenaje en la localidad argentina es Volver, un restaurante clásico donde degustar la famosa centolla de Ushuaia, un enorme crustáceo que se captura de manera artesanal en las frías aguas del canal Beagle o la merluza negra, otra de las especialidades de la zona.
Este local genuino está repleto de objetos cargados de historia como raquetas de nieve, gramófonos, redes de pesca o una colección de camisetas de rugby, que atesora el chef y el alma de la taberna, Lino Gómez.
El cocinero es uno de los personajes más conocidos de la ciudad, debido a su defensa del Presidio, la antigua cárcel.
Este penal se levantó en Ushuaia en 1902 como parte de la estrategia utilizada por el Gobierno argentino para intentar poblar esta inhóspita zona del planeta. La cárcel fue construida por los propios presos, que también fabricaron el famoso ferrocarril del Fin del Mundo, ahora reconvertido en una atracción turística.
A este presidio fueron enviados los delincuentes más peligrosos del país, como El Petiso Orejudo, un asesino en serie de niños que, según cuenta la leyenda, fue liquidado por sus compañeros, que le golpearon hasta ejecutarle tras haber matado al gato que tenían como mascota.
El centro penitenciario iba a ser demolido, pero gracias a la lucha de Lino y de otros ciudadanos, fue declarado Monumento Nacional y convertido en el Museo del Presidio, uno de los atractivos actuales de la localidad.
El origen de Ushuaia se remonta a mediados del siglo XIX, cuando los misioneros británicos llegaron a la zona habitada por los pueblos yámanas, quienes vivían en canoas y subsistían de la caza y la pesca.
Tras varios intentos fallidos de establecer allí una misión anglicana, en 1884, el Gobierno argentino estableció una subprefectura para afirmar su soberanía en la región, y, poco después, se fundó oficialmente la ciudad.
Desde entonces el Ejecutivo puso en marcha diversas políticas para atraer la llegada de población a esta localidad, situada a 2.300 kilómetros de Buenos Aires.
Una de ellas fue la instalación del presidio militar, que finalmente tuvo que ser clausurado por razones humanitarias.
En los años 70, el Ejecutivo argentino lanzó una Ley de Promoción Industrial para estimular la llegada a la zona de diferentes empresas de teléfonos móviles y de electrodomésticos, con el incentivo de no pagar impuestos. Actualmente, la población se encuentra volcada hacia el turismo y la investigación antártica.

El espectacular jacuzzi del hotel Arakur.Arakur Hotel
Ushuaia ofrece una variada gama de apartamentos, hosterías y hoteles de alta gama para alojarse. Entre ellos destaca el resort de lujo Arakur, ubicado en la cima de una montaña, donde se hospedó el actor Leonardo di Caprio y todo el equipo de la película de El Renacido, que se rodó en estos imponentes escenarios.
Sin duda, uno de los puntos fuertes del hotel es su spa con piscinas y jacuzzi exteriores climatizados con unas vistas espectaculares de la ciudad y del Glaciar Martial.
El hotel ofrece al huésped numerosas actividades como rutas a caballo o de senderismo por los numerosos caminos de la Reserva Natural Cerro Alarkén.

Turistas haciendo kayak con los remos en alto.Canal Fun
Ushuaia es también un enclave privilegiado para los senderistas con sus decenas de rutas de trekking de todo tipo: desde circuitos duros hasta el Glaciar Ojo del Albino o el Vinciguerra a otros más sencillos como la Senda Costera del Parque Nacional de Tierra de Fuego.
Esta ruta de ocho kilómetros va bordeando el litoral y permite saborear esos horizontes que hacen de Ushuaia un lugar excepcional por su combinación de mar y montaña.
Durante el trayecto también se puede contemplar toda la flora que alberga este bosque patagónico, que es el más austral del mundo, con plantas como el calafate y árboles como el canelo y la lenga.
La excursión organizada por Canal Fun se puede combinar con una divertida ruta en kayak remando por las aguas dulces del río Lapataia.
«Queremos que vengan más españoles a este destino todavía bastante desconocido y poco masificado turísticamente, donde se encuentra una verdadera conexión con la naturaleza en su estado más puro», concluye Martín Bianchi, esquiador olímpico y director de Promoción Turística de Ushuaia.
CÓMO LLEGAR
Arolíneas Argentinas tiene vuelos directos de Madrid a Buenos Aires, donde hay que coger otro vuelo a Ushuaia de tres horas y media.
DÓNDE DORMIR
El resort de lujo Arakur, situado en lo alto de la montaña, ofrece vistas espectaculares de la ciudad.
EXCURSIONES
Aswalek Expediciones, Canal Fun o Rumbo Sur organizan travesías por mar o rutas de senderismo, en 4x4 y kayak para explorar la zona.
MÁS INFO Turismo de Ushuaia
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