

















C�rdoba es su Mezquita-Catedral, por supuesto, pero tambi�n el puente romano que conduce a ella y la famosa tortilla de patatas de tama�o XXL —lleva 20 huevos y pesa m�s de cinco kilos— del bar Santos, toda una instituci�n a los pies de la Juder�a con m�s de medio siglo de historia, aunque haya que comer de pie. O en la calle. C�rdoba es la mujer morena de Julio Romero de Torres, el Palacio de la Merced en el que vivi� Crist�bal Col�n unos a�os a la espera de entrevistarse con los Reyes Cat�licos y los caballos de Pura Raza Espa�ola, la raza originaria concebida por orden directa de Felipe II, empe�ado en crear la mejor del mundo y cuyo poder�o puede comprobarse hoy en d�a en los espect�culos ecuestres de las Caballerizas Reales.
C�rdoba tambi�n es el triestrellado restaurante Noor de Paco Morales y el (mini)bar Correo, un cl�sico que lleva sirviendo verm�s, manzanillas y ca�as a la vieja usanza desde 1931 en su local de apenas 12 m2 de la calle Cruz Conde, la principal arteria comercial. En ella es posible dar con un t�pico sombrero cordob�s de ala ancha y con los originales calcetines de estampados aut�ctonos de Pepe Pinreles, que igual lucen unos flamenquines que la citada mezquita (y lo que queda).

El puente romano, con el casco antiguo al fondo.
Pues s�, C�rdoba es ese generoso compendio que arrastra un pasado romano, isl�mico, jud�o y cristiano. Tambi�n la �nica ciudad del planeta con cuatro bienes Patrimonio de la Humanidad: la mezquita (lo advert�amos...), el propio centro hist�rico, Medina Azahara y el Festival de los Patios, uno de los eventos que marcan mayo en rojo y que este a�o se celebra del 5 al 18, invitando a descubrir algunos de los m�s bellos del mundo. La fren�tica actividad del mes arranca hoy con la Batalla de las Flores, sigue con la fiesta de las Cruces (del 29 de abril al 3 de mayo), que salpican cada esquina con piezas decoradas con rosas, buganvillas y mantones de Manila y finaliza con la feria (del 23 al 30) a golpe de casetas, faralaes y finos.
Y entre medias, lo que uno quiera. Primero hay que buscar un buen cuartel general en el que recalar y el elegido es el reci�n renovado hotel Hesperia, a orillas del Guadalquivir y con las mejores vistas de la ciudad (la mezquita y el puente romano est�n justo enfrente) y de la campi�a cordobesa. El ic�nico paisaje se cuela en las 152 habitaciones y en el Skybar de la azotea, la joya de la corona perfecta para degustar los sabores del Sur, presentes tambi�n en el River Lounge. Del salmorejo con huevo duro y jam�n serrano a la tabla de chacinas ib�ricas o las berenjenas fritas con miel. Lo suyo es acompa�arlos de un c�ctel de autor como el Rebujito Deluxe o el Andalusian Negroni. Se aconseja degustarlos al caer la tarde para contemplar uno de los atardeceres m�s bonitos de la urbe.

El Skybar Mezquita, con vistas a la ciudad.
El hotel es una extensi�n de ella, ya que su nuevo dise�o la recuerda a trav�s de los colores, materiales, aromas (tiene su propia fragancia, inspirada en el Sur), patrones, iluminaci�n (esa inmensa luz de C�rdoba...), hilos musicales, vajillas e incluso uniformes. As�, el legado andalus� se refleja en la decoraci�n que calca la geometr�a de la mezquita, con sus celos�as, azulejos y atauriques, el c�lebre relieve �rabe que imita ramas entrelazadas, hojas y flores. Salpican cada estancia: del lobby abierto en el que puede pasar de todo (catas, conciertos, performances, presentaciones...) al patio, transformado en breve en uno m�s del festival y en una caseta de la feria cuando llegue �sta. "Si alguien entrara con los ojos vendados, sabr�a que estamos en C�rdoba", asegura su director, Manuel Garc�a.
Y es que el concepto Hesperiencial de la cadena, que vincula el destino con el alojamiento a trav�s de experiencias personalizadas, es la pauta dominante. "Queremos que cada hotel sea distinto, que no deje indiferente a nadie y que aporte valor real al destino y a la comunidad", a�ade Gonzalo Alcaraz, director general de Hesperia World. Esas vivencias trascienden el inmueble, ya que los hu�spedes pueden disfrutar de visitas privadas a la mezquita (con nocturnidad), a diferentes palacios y museos o al atelier de Juana Mart�n, la primera mujer gitana en recibir el Premio Nacional de Dise�o de Moda (y cordobesa de pro).

El Lounge Bar del hotel Hesperia.
Otra opci�n es asistir a una lecci�n magistral sobre el ancestral arte del guadamec� omeya con Jos� Carlos Villarejo, director del museo hom�nimo. En �l, situado en la plaza Agrupaci�n de Cofrad�as, en pleno centro, se recupera la t�cnica ornamental isl�mica ejercida sobre la piel curtida de un carnero a la que se da relieve y color tras una manta de pan de oro o plata. "La funci�n decorativa fue la aportaci�n de C�rdoba en el siglo X, transformando un trabajo funcional (se usaba como utensilio o vestimenta) en un arte", relata Villarejo mientras muestra algunas piezas realizadas por �l durante meses como se hac�a en aquella �poca y como le ense�� su t�o, Ram�n Garc�a Rodero, ya fallecido y toda una eminencia en esta disciplina. "El Califato buscaba desmarcarse de Oriente, deslumbrando con sus dise�os. Eran los Vel�zquez o Picassos de entonces", agrega.
No en vano, el primer guadamec� naci� en el siglo XIII en Gadem�s, en la actual Libia, pero fue aqu� donde se convirti� en un valios�simo objeto de deseo dos centurias despu�s. Hoy, sigue si�ndolo, con encargos de todo el planeta, no s�lo de pa�ses �rabes. "Es curioso, pero Am�rica es mi principal cliente; les encanta", concluye Villarejo.

Jos� Carlos Villarejo, director de la Casa-Museo del Guadamec� Omeya.
La ruta por la C�rdoba musulmana incluye los lavatorios mandados construir por Almanzor, las callejas cuajadas de jazmines y naranjos de Pedro Xim�nez, Las Flores (100% instagrameable) o La Hoguera, los ba�os �rabes de Santa Mar�a, la noria de la Albolafia, el Zoco Municipal donde los artesanos elaboran sus productos de cara al p�blico (joyas de filigrana, art�culos de cer�mica, plater�a califal, guitarras artesanales...) como anta�o en los mercados medievales o el alc�zar de los Omeyas, antes romano y luego hogar de los Reyes Cat�licos.
Sin olvidar Medina Azahara, a ocho kil�metros, uno de los recintos arqueol�gicos m�s relevantes de Europa y "la nueva capital del reino erigida por Adberram�n III tras autoproclamarse califa", narra el conservador Rafael Valera junto a los vestigios de las residencias aristocr�ticas (lleg� a haber 400 para altos cargos). "Era la ciudad brillante porque todo era blanco y reluciente para impresionar a los enemigos". Y lo logr�. Eso s�, se tardaron 40 a�os en levantarla y trabajaron 20.000 obreros y 1.000 artesanos.

Callejuelas del centro hist�rico.
De vuelta a C�rdoba, la huella nobiliaria se esconde en palacios como el de Torres Cabrera, uno de los edificios civiles m�s representativos del siglo XV, con elementos renacentistas, g�ticos y mud�jares, y el ya mencionado de la Merced, sede de la Diputaci�n Provincial. No s�lo lo habit� Col�n cuando era un convento. "Los romanos tambi�n se instalaron aqu�, confirmado por los mosaicos, criptas y termas hallados en los s�tanos. Y las tropas de Napole�n lo usaron como hospital de campa�a", asegura Francisco Mellado, t�cnico de Patrimonio Art�stico del Ayuntamiento. Tras la desamortizaci�n de Mendiz�bal, se convirti� en un orfanato.
Precisamente, uno de los chavales que se crio en �l fue el autor de un terrible incendio en 1978 que destroz� la iglesia y su claustro, uno de los m�s importantes del Barroco en todo el pa�s. "Tardaron 36 a�os en reconstruirlo y se hizo cargo Rafael de la Hoz, padre de la modernizaci�n de la arquitectura espa�ola en el siglo XX", se�ala frente a la obra en cuesti�n, que ahora luce impoluta.

El patio del palacio de la Merced.
Otro de los palacios que no pueden faltar es el de Viana, con sus cinco siglos de historia, sus 12 patios y su infinita colecci�n de arte. El paseo contin�a entre callejuelas laber�nticas, hermos�simas plazas como la de las la Corredera, con su deje castellano, las Tendillas, el Potro o los Capuchinos, iglesias mud�jares, templos romanos e interesantes museos. Del Arqueol�gico, de los mejores en su campo en Espa�a, al de Julio Romero de Torres, Al-�ndalus o la alquimia. Faltar�a el Centro de Creaci�n Contempor�nea de Andaluc�a (CA3), en el que importa tanto la obra acabada como el proceso de producci�n, por lo que hay m�s de 1.000 m2 de talleres y laboratorios para indagar en nuevas formas de pintura, escultura, cer�mica, m�sica experimental o tecnolog�a digital.
La �ltima parada nos lleva a Sierra Morena y al Real Monasterio de San Jer�nimo de Valpara�so, la primera obra del g�tico cordob�s, construida en parte (dicen las malas lenguas...) en 1405 con los restos de Medina Azahara (se atisba desde los balcones). All� arriba, en lo alto de la monta�a, se respira paz. Por eso, sus actuales due�os, los marqueses del M�rito, se negaron a que su impresionante propiedad (con su iglesia, su claustro, su patio de novicios, su sala capitular, sus capillas...) participara en Juego de Tronos para no perturbar su calma.

Fachada del Real Monasterio de San Jer�nimo de Valpara�so.
C�MO LLEGAR
Con motivo del D�a de la Madre, la compa��a Ouigo (ouigo.com) ofrece billetes a partir de 9 euros para viajar en tren a C�rdoba en mayo. No en vano, prev� mover a m�s de 85.000 viajeros del 5 al 16 de este mes para disfrutar de los eventos especiales de la ciudad, de las Cruces al Festival de los Patios, declarado Patrimonio de la Humanidad.
D�NDE DORMIR
Hesperia C�rdoba (hesperia.com). Acogedor hotel totalmente renovado con un dise�o inspirado en la ciudad y en el legado andalus� y las mejores vistas del r�o, el casco antiguo y la mezquita. Cocina local y c�cteles de autor en el River Lounge Bar y el Skybar de la azotea. El programa Hesperiencial ofrece planes distintos tanto en el hotel como fuera, con visitas privadas a palacios y museos para vivir C�rdoba como un local.
D�NDE COMER
De la tortilla XXL del bar Santos a los sabores tradicionales de la Ermita de la Candelaria, restaurante levantado la iglesia hom�nima, o Noor, con tres estrellas Michelin.

Una de las habitaciones del Hesperia C�rdoba.
Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。