Marriott Bonvoy, la plataforma de viajes de Marriott International, acerca a sus miembros a sus pasiones, desde el deporte hasta la música y la gastronomía, a través de Marriott Bonvoy Moments y 1-Point Drops, ofreciendo acceso exclusivo a eventos y experiencias únicas

Rosalía, durante uno de sus conciertos.
Esther MucientesEnviada especial Londres
Actualizado
Para cualquier persona ver en concierto a Rosalía es ya de por sí un privilegio, pero cómo sería ver a una diosa de la música como ella en un lugar, en un espacio y en una experiencia donde ella es la diosa y tú la reina o el rey. Pues esto es lo que ofrece Marriott Bonvoy, la plataforma de viajes de Marriott International. Y esto es lo que vivió este periódico en el último concierto de la gira de Rosalía en Europa.
En la última fecha europea de su gira mundial LUX en The O2, Rosalía logró de nuevo la perfección. Disfrutar del espectáculo desde la recién renovada Suite Premium del Marriott Bonvoy no solo te convierte en reina o rey, sino que ofrece una experiencia de lujo de una de las actuaciones en directo más ambiciosas de la música moderna.
Marriott Bonvoy Moments ofrece a sus miembros la oportunidad de canjear puntos Marriott Bonvoy por eventos y experiencias inolvidables relacionados con sus pasiones: arte y estilo de vida, deportes, gastronomía y entretenimiento. Se ofrecen a precio fijo o mediante subasta, y se pueden canjear con puntos Marriott Bonvoy. Marriott Bonvoy Moments abarca todo el mundo e incluye oportunidades como estancias en hoteles y resorts excepcionales, asientos premium para algunos de los eventos más codiciados, cenas y clases de cocina dirigidas por chefs de renombre, conciertos con pases entre bastidores, festivales de música, acceso al terreno de juego y encuentros con los artistas en eventos deportivos, y estrenos de películas.

Suite Premium en el O2 Arena de Londres.E. M.
Puede sonar a un evento más, pero Marriott lo convierte en un evento exclusivo que el pasado 6 de mayo arrancó en el hotel londinense The Dixon, Tower Bridge, Autograph Collection, junto al Tower Bridge, en pleno centro de la capital británica, que forma parte de la extensa cartera global de Marriott Bonvoy. Situado en un edificio eduardiano restaurado, The Dixon combina a la perfección la historia de Londres con la sofisticación contemporánea. Su discreta elegancia marcaron el diapasón de lo que sería la noche, sirviendo como el preludio perfecto antes de dirigirse a uno de los locales de ocio más emblemáticos de la capital, el O2.
Y es que la gira LUX de Rosalía ha marcado el inicio de un emocionante año de experiencias musicales para Marriott Bonvoy, que ofrece acceso exclusivo a eventos como conciertos en vivo en el O2 Arena de Londres y el Uber Arena de Berlín o como Celine Dion Paris 2026, en el que Marriott Bonvoy ofrecerá momentos y paquetes únicos para sus miembros con motivo del regreso a los escenarios de París de una de las voces más icónicas de la música en septiembre y octubre.
Tras ese preludio en Dixon, uno llega al O2 cegado por un recinto de arquitectura moderna y mastodóntica. Uno entra en la recién renovada Suite Premium, y en ese preciso momento uno deja de ser un común mortal para transformarse en el rey y reina de la velada.
La vista panorámica del recinto, digna de una película; la atención de los camareros, tan pendientes de cada uno de los invitados que no dejaban que ninguna bebida se terminase en el vaso; la comida, cuidadosamente seleccionada; la comodidad de sus sillones, de la libertad de espacio, de la posibilidad de ver y escuchar a Rosalía como si en el O2 solo estuviera ella y tú...
Cuatro minutos antes de que diera comienzo es la camarera la que te avisa: "Sentaros ya para que podáis coger la primera fila del palco". Las luces se apagan y suenan los primeros acordes. Rosalía se presentaba entonces ante el público londinense con honestidad y vulnerabilidad, dedicando un momento al inicio del espectáculo para hablar sobre su cansancio tras la gira y la actuación de la noche anterior. Pero ni el cansancio pudo con su arte.
Rosalía se detenía constantemente para agradecer a los fans que habían viajado largas distancias para asistir al concierto, expresando su sincera gratitud por la energía que la acompañó durante la última noche de la gira europea. Y desde la Suite Premium de Marriott uno sentía que Rosalía solo te hablaba a ti. La comodidad del lugar permitía bailar, emocionarse, subir y bajar, salir si era necesario, en definitiva, disfrutar de una experiencia única, al alcance de muy pocos, pero que Marriott la desciende del Olimpo de los dioses.

























