A solo 7 kilómetros de la frontera
Este pequeño municipio de la región de Alentejo combina naturaleza, historia y tranquilidad

El pueblo portugués favorito de muchos extremeños.
Actualizado
España y Portugal comparten más de 1.200 kilómetros de frontera, una extensa línea que une historia, cultura y numerosos destinos que cada año atraen a miles de visitantes de ambos países. Entre ellos destaca Mourão.
Esta pequeña localidad de unos 2.500 habitantes se ha convertido en uno de los lugares favoritos de muchos extremeños. No solo por su cercanía, sino también por su encanto medieval y su espectacular entorno natural.
El pueblo portugués favorito de muchos extremeños: Mourão
Mourão es uno de los rincones más especiales de la región portuguesa de Alentejo. Desde su núcleo urbano hasta la frontera con España hay apenas 7 kilómetros, lo que explica que muchos extremeños acudan a conocerlo. Apenas se tardan 15 minutos en coche desde la localidad de Villanueva del Fresno, en Badajoz.
El principal atractivo del pueblo es su autenticidad. Mourão conserva el encanto de las pequeñas localidades tradicionales portuguesas, con calles empedradas, fachadas encaladas y plazas tranquilas donde el tiempo parece detenerse.
Mourão cuenta con una playa fluvial y un impresionante castillo
Una de las joyas de Mourão es su playa fluvial, ubicada junto al embalse de Alqueva. Inaugurada en 2017, esta zona de baño se encuentra junto a uno de los lagos artificiales más grandes de Europa y es un destino perfecto para refrescarse lejos de las aglomeraciones de la costa.
"Cuenta con aproximadamente 320 metros de arena, de los cuales 100 están vigilados", detallan desde Visit Mourão. Galardonada con bandera azul, es un símbolo de calidad ambiental, seguridad y bienestar.
Además, se pueden practicar deportes acuáticos como vela, esquí acuático, wakeboard, piragüismo o kayak. También hay rutas señalizadas para practicar senderismo o ciclismo de montaña.
Desde el Ayuntamiento de Mourão recomiendan la ruta de Posto das Ferrarias, de 18 kilómetros y que atraviesa campos de cultivo; la ruta de Ermida do São Sebastião, circular y de 2,6 kilómetros; y la ruta por el Património Vivo de Mourão, de 8,3 kilómetros y perfecta para conocer los principales monumentos de la localidad.
Y es que este pueblo portugués destaca igualmente por su riqueza patrimonial. Su principal monumento es el Castillo de Mourão. Levantado en el siglo XIII y remodelado posteriormente en el XVII, está formado por unas murallas altas y 11 torres de planta cuadrangular.
En una de las murallas de la fortaleza está la iglesia Matriz de Nossa Senhora das Candeias, de estilo barroco. Otros templos destacados de la localidad son la iglesia de la Misericordia y las ermitas de São Sebastião y São Bento.























