






















"A chent'annos" es la expresión que los sardos utilizan para brindar durante fiestas y celebraciones, pero no es raro escucharla con el mismo entusiasmo durante una comida familiar, cuando las copas de barro rebosan de Cannonau, a menudo elaborado de forma casera.
En el interior de la isla, las personas tienen una gran predisposición a establecer vínculos sociales y a reunirse con frecuencia. La idea de comunidad se ve reforzada por la práctica de las mismas actividades, como la agricultura y el pastoreo, que forman parte del patrimonio cultural sardo. Tanto es así que estas actividades continúan ejerciéndose hasta edades muy avanzadas.
Las personas mayores —muy respetadas— prefieren seguir disfrutando de un paisaje virgen e intacto. Por otro lado, la alimentación, la vida comunitaria, la actividad física y el contacto con la naturaleza son los principales factores asociados a la longevidad. Es en Cerdeña, entre las regiones de Ogliastra y Barbagia, donde se registra una de las mayores concentraciones de centenarios del mundo.

Murales de Oliena.
Es posible descubrir un territorio tan rico gracias a las excursiones organizadas por el Falkensteiner Resort Capo Boi. Este complejo turístico, situado en Villasimius, ofrece a sus huéspedes itinerarios temáticos centrados en la longevidad. Así, A chent'annos se convierte en una invitación a descubrir una Cerdeña rural, menos frecuentada por el turismo y, quizá precisamente por ello, mágica.
La cultura sarda también está presente en el diseño del hotel, enriquecido con piezas de artesanía local, como las alfombras a pibiones (una técnica de tejido en relieve similar a pequeños granos) de Mariantonia Urru o las corbule —cestas tradicionales— elaboradas por Rosalba Piras. También se aprecia en la gastronomía, especialmente en el restaurante Kento, donde la cocina local se reinterpreta con influencias asiáticas. No es casualidad: Cerdeña comparte el récord de concentración de personas centenarias con otras regiones del mundo, entre ellas la isla japonesa de Okinawa.
Para disfrutar de un smurzu —un tentempié o merienda— hay que recorrer más de una hora por carretera, bordeando el Parque de los Sette Fratelli y la región del Sarrabus, hasta llegar a Orroli. Allí se puede degustar el moddizzosu de Kentos, conocido como el "pan de los centenarios".
De regreso de la excursión diaria, la experiencia continúa en el spa del hotel, donde espera una última sorpresa inspirada en el tema de la longevidad: el Shardana Escape. Así concluye este itinerario pensado para quienes desean descubrir una Cerdeña diferente durante el día, pero regresar por la noche a la comodidad de las junior suites y villas de estilo Falkensteiner.

Playa de la Torre del Puerto de Alghero.
El Falkensteiner Resort Capo Boi se encuentra a menos de una hora del aeropuerto de Cagliari-Elmas. Basta con tomar la carretera SS125 en dirección a Muravera y continuar hacia Villasimius. Los visitantes pueden optar por alquilar un vehículo o coordinar con el establecimiento un servicio de traslado, una alternativa práctica para explorar los destinos del interior de la isla.
Desde el balcón de cada junior suite se divisa el promontorio de Capo Boi, contra el que rompen las olas del Área Marina Protegida de Capo Carbonara. El sonido del mar acompaña la estancia de los huéspedes en las amplias habitaciones familiares o en las villas, rodeadas de jardines poblados por hierbas aromáticas autóctonas como el lentisco, la mejorana y el mirto.
Desde el parque de más de diez hectáreas se llega caminando a la piscina, rodeada de sombrillas, tumbonas y mesas. Estas se llenan a la hora del almuerzo y del aperitivo, cuando parejas y familias disfrutan de una ensalada o una bruschetta mientras toman una bebida refrescante. La playa, por su parte, es de uso exclusivo para los huéspedes del hotel.
Quienes se alojan en Villa Bellavista, la residencia más exclusiva del Falkensteiner Resort Capo Boi, disfrutan además de una bahía privada. La villa puede acoger hasta siete personas.

Clases de cocina con Cesarina Corinna.
La elegancia característica del grupo hotelero del Alto Adigio encuentra en la artesanía sarda un equilibrio perfecto entre estética contemporánea y tradición. Además de tapices, alfombras a pibiones, corbule y las futuristas ánforas de Walter Usai, el resort exhibe obras de artistas locales e internacionales. En la planta baja hay un espacio dedicado a colecciones temporales y permanentes, donde también se organizan talleres y actividades para niños.
La jornada culmina con una cena en Kento, donde los ingredientes locales se transforman en platos de fusión gracias a la creatividad del chef Theodore Falser, galardonado anteriormente con una estrella Michelin. El menú panasiático rinde homenaje a la tradición gastronómica —y longeva— de Okinawa, en Japón, otra de las regiones del mundo con una elevada concentración de centenarios. Esta isla comparte con Ogliastra y Barbagia una cultura similar, basada en la atención a la alimentación, la práctica habitual de actividad física y la importancia de la vida comunitaria.
De este modo, el viaje por la Cerdeña de los centenarios comienza ya en el propio hotel, gracias a las actividades temáticas que los huéspedes pueden reservar, como el tratamiento de bienestar Shardana Escape, elaborado con sal marina y lavanda.

Área de Barbagia del hotel Oliena SU Gologone.
Una de las excursiones más apreciadas es la que conduce a Orroli, en la región del Sarcidano. Durante el trayecto, que dura aproximadamente una hora y media desde el hotel hasta el interior de la isla, la vista constante del Parque de los Sette Fratelli y las explicaciones de los guías de FA Travel acompañan a los visitantes.
Orroli es un entramado de calles empinadas y sinuosas donde es frecuente cruzarse con pastores acompañados de sus rebaños, vehículos cargados de sémola de trigo duro destinados a pequeños talleres artesanales e incluso con el párroco o la vicealcaldesa del pueblo. La vida cotidiana transcurre aquí con un ritmo pausado y auténtico.
Llama especialmente la atención el mural de la Via Roma, que representa a Giovanni Frau, un señor de Orroli fallecido hace veinte años que pasó la barrera de los cien años. El anciano, retratado por el artista local Stefano Pasi, aparece lleno de vitalidad mientras sostiene una copa de vino tinto. Es él quien da la bienvenida a los visitantes mediante unas palabras grabadas en piedra: "En la vida conocí la juventud y la alegría; atravesé guerras y epidemias y las superé. Viví el hambre y la pobreza, pero nunca me faltaron el pan ni el buen vino".
Quienes llegan a Orroli quedan fascinados por la arquitectura característica del pueblo, centrada en las casas campidanesas, viviendas tradicionales del sur de Cerdeña construidas con tierra cruda. Se accede a ellas a través de un portal que conduce a un patio interior, adornado con galerías y pórticos cubiertos. Es alrededor de este espacio donde se distribuyen las habitaciones, generalmente en dos plantas, y donde los habitantes cultivan su propio huerto.
De estos huertos obtienen hierbas aromáticas y silvestres que utilizan para enriquecer sus recetas. La menta nunca falta, ya que es uno de los ingredientes fundamentales de los culurgiones, unos raviolis tradicionales rellenos de patata y queso pecorino.
Durante la celebración de la Pascua, las mesas de Orroli se llenan de pani pintau, el llamado pan pintado, decorado con imágenes inspiradas en la iconografía religiosa. La elaboración del pan ceremonial constituye una auténtica forma de arte en Cerdeña y se realiza con herramientas sencillas, como pequeñas pinzas y cuchillos, que permiten crear intrincados motivos decorativos.
Viviana Sirigu produce más de seiscientos kilos de pan al día en su obrador, Kentos, donde trabaja desde las primeras horas de la mañana junto a sus hijos. Familiarizada con la cultura del pan desde la infancia —cuando lo elaboraba con su madre para alimentar a una familia numerosa—, no convirtió esta tradición en una actividad profesional hasta la edad adulta.
Su establecimiento nació con el objetivo de ofrecer a los habitantes de Orroli un producto de calidad y, tras casi veinte años de actividad, sus panes son apreciados por consumidores de toda Cerdeña por su sabor y frescura. Su especialidad más emblemática es el moddizzosu, también conocido como el "pan de los centenarios", famoso por mantenerse tierno y fresco durante varios días. Una vez horneadas, las hogazas se cubren con mantas de lana de oveja orbace, una técnica tradicional que ayuda a conservar sus propiedades.
La producción de Kentos también incluye el pane carasau, el integral panu nieddu, pan rallado y fregula, una pasta de trigo duro que suele servirse con mariscos o salsa de tomate. Estos alimentos forman parte habitual de las mesas familiares en las antiguas casas señoriales de la región, donde es posible reservar experiencias gastronómicas a través del experience concierge del hotel.

Clases de cocina con Cesarina Corinna.
De regreso, la ruta incluye una última parada para descubrir el Nuraghe Arrubiu, uno de los complejos megalíticos más importantes de Cerdeña.
La isla conserva numerosas huellas del paso de la civilización nurágica, denominada así por las construcciones características que erigió y cuya función exacta sigue envuelta en cierto misterio. Los nuraghi son torres de piedra que se elevan sobre enormes estructuras megalíticas y constituyen uno de los símbolos más reconocibles del patrimonio arqueológico sardo.
En el caso del Nuraghe Arrubiu, se han identificado al menos 21 torres, lo que lo convierte en uno de los conjuntos nurágicos más extensos y complejos de toda la isla. El sitio puede visitarse de forma independiente por un precio de cinco euros o acompañado por un guía especializado por un suplemento de tres euros.
Esta última etapa permite comprender que la longevidad de Cerdeña no se limita únicamente a sus habitantes: también está presente en una historia milenaria que continúa viva entre pueblos, tradiciones y monumentos que han resistido el paso de los siglos.
Contenido original publicado en Dove Viaggi del Corriere. Todos los derechos reservados.
Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aquí
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。