VIAJES
Capital del valle de Ambroz
Adem�s de su pasado medieval, se puede disfrutar de multitud de actividades al aire libre

El pueblo extreme�o con una juder�a de cuento.
TRESB
Actualizado
Extremadura est� llena de localidades pintorescas que ofrecen una rico patrimonio hist�rico, deliciosa gastronom�a y un entorno envidiable en el que conectar con la naturaleza. En el coraz�n del valle de Ambroz, en plena provincia de C�ceres, destaca Herv�s, un municipio de menos de 4.000 habitantes que tiene un importante legado cultural.
Cualquier visita que se precie al pueblo debe empezar por su famosa juder�a, una de las mejor conservadas de Espa�a y que supone retroceder en el tiempo y sumergirse en su pasado medieval con sus intrincadas calles.
"La juder�a, de estrechas y empinadas calles en las que las casas, construidas de adobe y entramados de madera de casta�o, se arraciman unas junto a otras, algunas revocadas con tejas �rabes para evitar los vientos", dice al respecto el portal oficial de Turismo de Espa�a.
Talleres y comercios eran los principales establecimientos que ocupaban estas laber�nticas calles y hoy en d�a, todav�a se pueden encontrar bellas muestras de artesan�a tanto en piel como en madera recorriendo la localidad.
No es el �nico lugar destacado de Herv�s, ya que hay diversos edificios tanto del patrimonio civil como del religioso que merecen una visita. En cuanto a los primeros, destaca el palacio de los D�vila, una casona del siglo XVIII que actualmente alberga una casa museo y una biblioteca.
Respecto al patrimonio religioso, la iglesia parroquial de Santa Mar�a, cuyo origen es del siglo XIII, el convento de los padres trinitarios, inaugurado en 1659, o la ermita de San Andr�s, del siglo XIV, que en la actualidad cobija al Cristo de la Salud, patrono de Herv�s, tambi�n son visitas recomendadas.
Un entorno espectacular en pleno valle de Ambroz
M�s all� de los m�ltiples encantos que ofrece el pueblo, lo cierto es que el entorno del valle de Ambroz tambi�n tiene un mont�n de actividades para disfrutar de la naturaleza y la belleza del lugar.
Las posibilidades al aire libre son incontables. Desde rutas de senderismo, en bicicleta o a caballo hasta actividades acu�ticas en el Embalse de Ba�os, como paddle surf o kayak. Adem�s, se trata de un destino termal con mucha historia gracias a Ba�os de Montemayor, que se encuentra a apenas siete kil�metros, y sus aguas sulfuradas.

























