























brió sus puertas en 1908 tras una construcción en tiempo récord, 10 meses, suficientes para levantar un monumental coloso de siete plantas en estilo liberty que ha pasado a la historia como el hotel más emblemático de Nápoles y el primer edificio que da la bienvenida a los viajeros que llegan por el Mediterráneo. Hablamos del Eurostars Hotel Excelsior, ubicado en el barrio de Santa Lucía, en pleno Paseo Marítimo, justo enfrente del Borgo Marinari (el coqueto pueblo de pescadores cuajado de coloridas embarcaciones y restaurantes de marisco fresco) y el Castel dell'Ovo (Castillo del Huevo), la fortaleza más antigua de la capital de Campania. Y con la desafiante silueta del Vesubio asomando siempre a lo lejos.
El alojamiento, perteneciente en la actualidad a la cadena española Eurostars, con una cartera de 300 hoteles en más de 130 países de todo el mundo, también presume de ser el preferido de las celebrities. No hay una que no haya pisado la urbe italiana que no se haya hospedado aquí. O por lo menos subido a la terraza panorámica para contemplar el volcán cara a cara. De Humberto I de Saboya y Alfonso XIII (y sus sucesores, el emérito Juan Carlos I y Felipe VI) a Alexander Fleming, Theodore Roosevelt, Winston Churchill, Alfred Hitchcock, Clark Gable, Orson Welles, Clark Gable, Humphrey Bogart, Sofia Loren, Rudyard Kipling o Andy Warhol.

Sofia Loren, en una icónica imagen con el hotel de fondo.
La lista es infinita y la mayoría de ellos aparecen en las fotografías en blanco y negro que decoran algunas de las paredes del hall y de los propios ascensores. De la inauguración, de los banquetes, de las fiestas de la realeza, de los cineastas conversando amigablemente... Y de la bellísima Sofia Loren en bikini y con pañuelo atado en la cabeza, sentada en una barca, con la fachada del hotel al fondo.
Más recientemente, han sido otros los famosos que han podido descubrir las bondades de este icónico alojamiento. Empezando por Bill Clinton, que vino en 1994 para participar en la Cumbre del G7 y hasta le confeccionaron una pizza en exclusiva para él en una de las tratorías más famosas del centro, Di Mateo, imagen que dio la vuelta al mundo. No en vano, al cocinero que la ideó, Ernesto Cacialli (ya fallecido), se le empezó a conocer, a partir de ese momento, como "el chef del presidente". E incluso montó un restaurante con dicho apelativo, Dal Presidente.

Entrada del edificio, en la Via Partenope.
Jennifer Lopez, Rihanna y Lady Gaga también figuran entre los huéspedes de la Suite Presidencial, con vistas únicas al Golfo de Nápoles desde su terraza privada. Tom Cruise hizo lo propio durante el rodaje de Misión Imposible 3, localizada en la zona y, en especial, en el Palacio Real de Caserta, a 40 kilómetros de la ciudad, donde también se filmó la primera parte de La Guerra de las Galaxias.
El hotel no sólo ha acogido a todo tipo de intelectuales, políticos y artistas, sino que forma parte de la historia del cine, ya que se han grabado en él películas como Viaggio in Italia (Te querré siempre, 1954), de Roberto Rossellini, con su esposa, Ingrid Bergman, y George Sanders como protagonistas, o El juicio universal (1961), de Vittorio De Sica.

Clark Gable y Vittorio De Sica, en la entrada del establecimiento.
En 1984, por su parte, el director Ettore Scola rodó la comedia Macaroni, con Jack Lemmon y Marcello Mastroianni en sus instalaciones. Ese mismo año, uno de los impresionantes salones de banquetes acogieron escenas de Once Upon A Time in America (Érase una vez en América), con Sergio Leone a los mandos y Robert de Niro como personaje estelar. Sin olvidar series míticas como Los Soprano, ya que el mismísimo Tony Soprano (interpretado por James Gandolfini) se hospeda aquí cuando viaja a Italia junto a Paulie y Christopher.
En definitiva, el hotel de las estrellas. No nos extraña la elección, ya que cuando el portero te abre la puerta se inicia un viaje en el tiempo, a la refinada Belle Époque, con sus elementos característicos como las lámparas de cristal de Murano (valoradas en más de 50.000 euros cada una) que alumbran las principales estancias, el acogedor piano bar, los elegantes cortinajes y el mármol de Carrara presente en las columnas, los baños, los suelos y la fotogénica escalera de la entrada que da bienvenida en el lobby.

El lobby, con la característica escalera principal.
Justo al lado de la encantadora recepción. Una de ésas de antaño, con su mostrador de maderas nobles, igual que el mobiliario de las 122 habitaciones de lujo, 20 de ellas suites y todas de estilo clásico, con sus techos infinitos, sus paredes revestidas de seda natural, sus escritorios y sus sábanas cien por cien de algodón.
Distinción en estado puro que ha sobrevivido a dos guerras mundiales. "En la primera fue la sede de la Cruz Roja y en la segunda, hospital y cuartel general del ejército americano. Y eso, pese a que el edificio fue objeto de constantes bombardeos, pero ha sabido mantenerse en pie", cuenta su director, Gianni Ricci, quien literalmente nació en este hermoso palacete decimonónico. "Mi madre se puso de parto aquí mismo, ya que tanto mis padres como mi abuelo fueron empleados toda su vida. Es una tradición familiar que yo mantengo...", añade orgulloso. Es más, su progenitor fue el concierge más famoso de Nápoles, además de amigo íntimo de Marcelo Mastroianni, auténtico fan del lugar.

Una de las suites del alojamiento.
No sólo de historia, cine y decoración vive el Eurostars Hotel Excelsior. El apartado culinario merece mención aparte. La máxima representación se da cita en La Terrazza, el restaurante de cocina mediterránea y guiños locales situado en la séptima y última planta, por lo que las vistas sobre el ya citado golfo y las islas de Ischia y Capri son únicas.
Hay que probar sus ostras, su mozzarella de Búfala, sus espaguetis con almejas o su ragú napolitano. El bar L'Ottavo Cielo (se sitúa sobre siete cielos inferiores) es ideal para divisar el atardecer con un cóctel de autor en la mano, ya que dicen que aquí tiene lugar una de las puestas de sol más bellas de la ciudad.

Uno de los decimonónicos salones.
Cuesta, lo sabemos, pero toca bajarse de allí arriba y descubrir la ciudad con algunas de las experiencias personalizadas que organiza el hotel para los huéspedes. De un paseo guiado por el casco antiguo a un crucero por la bahía, una cata de vinos en las poblaciones cercanas al Vesubio, una visita a Pompeya o un taller de cocina en 10 Pizzeria Diego Vitagliano, considerado el mejor pizzaiolo del mundo en varias ediciones del prestigioso ránking internacional 50 Top Pizza.
La culpa la tiene su original utilización de las técnicas vinculadas a la panadería aplicadas al universo pizzero. Un buen parón para reponer fuerzas y seguir recorriendo luego la metrópoli. Eso sí, hay que estar de vuelta en el hotel antes de que anochezca para contemplar la caída del sol desde L'Ottavo Cielo.

Mesas del bar de la azotea, L'Ottavo cielo.
| Eurostars Hotel Excelsior. Via Partenope, 48 (Santa Lucía, Nápoles). Tfno: +39 081 764 0111. Desde 160 euros. Web: www.eurostarshotels.com
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