






















En 1966, varios hitos cambiaron para siempre la vida de Yves Saint Laurent (Or�n, Argelia, 1936). El modista, prodigio temprano de la moda desde que sostuvo las riendas de la casa Dior con s�lo 21 a�os, fue elegido para crear el vestuario de Belle de Jour, la pel�cula de Luis Bu�uel protagonizada por Catherine Deneuve, estrella de la �poca, y convertida en uno de los cl�sicos m�s influyentes del siglo XX.
El filme, que ahonda en las contradicciones de la vida burguesa, ha sido siempre muy recordado por su vestuario. Adem�s, ese mismo a�o, Saint Laurent abri� su primera boutique con dise�o pr�t-�-porter en rive gauche, el barrio al sur del r�o Sena vinculado con la bohemia e intelectualidad parisina.

En una exposici�n en el Reino Unido, primer esmoquin dise�ado por Yves Saint Laurent (en el centro).GETTY
Pero lo que realmente impuls� la revoluci�n del armario femenino por parte del creador fue el lanzamiento del primer esmoquin para mujer, un atrevimiento con el que Saint Laurent, que ya hab�a demostrado no acatar normas al rebelarse contra la Alta Costura y promover la ropa "para la calle" con el pr�t-�-porter, se erigi� como uno de los grandes dise�adores de su tiempo. La primera vez que su particular visi�n del esmoquin, llamado Le Smoking, vio la luz fue en la colecci�n oto�o-invierno de 1966, bautizada con el nombre de "Pop Art".
A los 30 a�os, Saint Laurent transform� por completo el vestidor femenino al llevar al territorio de la mujer el esmoquin, un traje de chaqueta y pantal�n que formaba parte del atuendo masculino desde hac�a, m�nimo, un siglo. En concreto, la historia del esmoquin se remonta a 1860, cuando el primigenio era simplemente un bat�n que los hombres se pon�an sobre su ropa cuando, al final de una velada en sociedad, se retiraban a una sala para fumar.
De ah� el nombre del dise�o, smoking, en ingl�s (de smoke, fumar). M�s tarde, el monarca brit�nico Eduardo VII, gran amante de la moda, decidi� sofisticar su smoking jacket, encargo que realiz� a los sastres de Saville Row. Durante uno de sus viajes a Estados Unidos, el soberano (por entonces pr�ncipe de Gales) visit� la mansi�n de un multimillonario que viv�a cerca del Tuxedo Park, a las afueras de Nueva York. El magnate qued� impresionado por el smoking del royal y as� fue como se comenz� a popularizar en Estados Unidos (bajo el nombre de tuxedo).
Ya en el siglo XX, este traje de chaqueta y pantal�n se asent� como pieza fundamental del buen vestir, pero reservado en exclusiva a los hombres. Pero, �qu� diferencia al esmoquin del traje de toda la vida? La clave est� en los detalles. Por un lado, las solapas de la chaqueta se confeccionan en sat�n o tejidos satinados, la botonadura tambi�n es diferente, as� como las costuras del pantal�n, a veces con una franja de sat�n incorporada.
Adem�s, desde el punto de vista del protocolo, el esmoquin se reserva a eventos de etiqueta y se combina con pajarita en lugar de corbata. Por supuesto, esto pertenece al terreno de la convenci�n, pero Saint Laurent no se guiaba precisamente por reglas no escritas.
Hay varias mujeres clave en la vida de Yves Saint Laurent. Tanto famosas celebridades que llevaron la visi�n Saint Laurent por todo el mundo, por ejemplo Catherine Deneuve o la escritora Fran�oise Sagan; como an�nimas que apostaron por su forma de entender la moda femenina o figuras ic�nicas desconocidas para el gran p�blico pero de gran influencia en el mundo de la moda.
A este �ltimo grupo pertenecen nombres como Lolou de la Falaise o Betty Catroux, quien representa a la perfecci�n la modernidad de la era Saint Laurent. El argelino no s�lo dot� de una est�tica propia a la burgues�a bohemia del Par�s de la rive gauche, tambi�n supo revestir de modernidad el armario de la mujer apostando por la transgresi�n.
En la novela gr�fica La revoluci�n Yves Saint Laurent. La historia del esmoquin, publicada por Lunwerg con motivo del 60 aniversario de esta creaci�n, se reivindica la figura de Betty Catroux como una de las grandes precursoras en el uso del esmoquin femenino. De aspecto andr�gino y desinteresada en la moda (a pesar de haber sido modelo en su juventud), su car�cter desenfadado enamoraba al dise�ador, con quien adem�s comparti� infinitas juergas en la noche parisina y neoyorquina.
Pero incluso para alguien como Catroux, llevar esmoquin a finales de los 60 siendo mujer era un atrevimiento, tambi�n en lugares tan cosmopolitas como Nueva York, donde incluso algunos restaurantes se amparaban en su derecho de admisi�n para rechazar clientas vestidas con pantal�n, como se recoge en la mencionada novela gr�fica sobre el esmoquin.
Tambi�n hay documentados otros casos similares, como el de la cantante francesa Fran�oise Hardy, abucheada cuando acudi� en esmoquin a la �pera de Par�s, o el de la modelo y musa del argelino Danielle Luquet de Saint Germain, cuya entrada fue prohibida en un famoso casino de Normand�a. O el de la socialit� Nan Kempner, que opt� por quitarse el pantal�n y lucir la chaqueta de Le Smoking a modo de mini vestido para poder cenar en La C�te Basque, el elitista restaurante de Manhattan donde no se aceptaba el esmoquin como indumentaria para las mujeres.

Los esm�quines blancos que llevaron Bianca y Mick Jagger el d�a de su boda.GETTY
El look nupcial de Bianca Jagger en su boda con Mick Jagger, ataviada con un impecable esmoquin blanco de la firma, tambi�n contribuy� a fraguar la leyenda de una prenda que a d�a de hoy sigue despertando fascinaci�n.
En relaci�n al esmoquin femenino, Yves Saint Laurent pronunci� una de sus frases m�s recordadas cuando expres�: "Para una mujer, el esmoquin es una prenda indispensable con la que siempre se sentir� elegante, pues es una prenda con estilo, no una moda pasajera. Las modas son ef�meras, el estilo es eterno".
La llegada del esmoquin al universo Saint Laurent supuso cierta ruptura con su clientela tradicional, m�s proclive a consumir piezas de Alta Costura que a la producci�n propia del pr�t-�-porter, pr�ximo en esos a�os a los dise�adores j�venes y alejada de los grandes de la moda, como Crist�bal Balenciaga.
Cuando Saint Laurent present� su esmoquin s�lo recibi� un encargo por parte de sus clientas habituales, lo que demuestra hasta qu� punto se adelant� a su tiempo. Sin embargo, este movimiento le permiti� llamar la atenci�n entre las amantes de la moda m�s j�venes, hechizadas por la modernidad de Yves Saint Laurent y su rompedor esmoquin, que adaptaba los c�digos masculinos al cuerpo de la mujer. Cuando introdujo una versi�n m�s asequible de Le Smoking en su tienda de la rive gauche, se convirti� en un �xito de ventas inmediato.
Si bien muchas veces se defini� este paso como una "revoluci�n", para el modista siempre fue simplemente una "evoluci�n". Tanto es as�, que el esmoquin se mantuvo en todas y cada una de sus colecciones hasta su retirada como dise�ador en el a�o 2002. A lo largo de los a�os, el esmoquin se ha versionado (y sigue version�ndose bajo la batuta de Anthony Vaccarello, actual director creativo de la casa) en multitud de propuestas. Eso s�, entre todas las alternativas, la esencia permanece y subraya la actitud de quien lo lleva puesto.
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