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M�s cara, m�s sexual, m�s poderosa: Bad Gyal pone calient...
2026-04-12 · via Portada // elmundo

Actualizado

Hace hoy, exactamente hoy, diez a�os que una adolescente Bad Gyal, con su botella de Aquarius a las puertas del chino y sus vaqueros empapados de juguetear en la ba�era, se present� ante todos nosotros en Youtube con Pai, esa versi�n catalana del Work de Rihanna. Y, aunque tardamos en entenderlo, en esa elecci�n hab�a un mensaje m�s all� de la ambici�n de ser estrella. Hacerlo como a ella le diera la gana. Como hab�a hecho Rihanna, pero con autotune, brillos y movimiento de culo. Con una legi�n de adolescentes, como ella fue, entregadas a Bad Gyal.

Cuando, en el Movistar Arena de Madrid, volvi� a sonar una d�cada despu�s Pai, qued� constatado que a todo lo que aspiraba Bad Gyal es ya una realidad palpable. Que es una estrella urbana construida como le ha dado realmente la gana. Que el autotune, los brillos y el culo siguen estando ah� -en primer�simo plano en Comernos-. Y, sobre todo, que tiene una legi�n de fans, muchas de ellas ni�as hace una d�cada, absolutamente devotas de la catalana, que cantan cada uno de sus temas como si les fuera la vida en ello. Sin importar que sean de su primera etapa o de su �ltimo disco, M�s cara, que ocupa gran parte de un espect�culo m�s lujoso, m�s de diva. La joya ahora es m�s cara -come ostras y caviar en las transiciones visuales-. Y a�n quiere serlo m�s.

Para saber m�s

Bad Gyal apareci� en Madrid encaramada a una mesa con una estatua suya como pie, ataviada con un triquini rosa chicle con transparencias y un abrigo crop de pelo al ritmo de Un coro y ya :), que aspira a hit de futuro de un �lbum, que como suced�a con La Joia, no acaba de ser redondo pero va camino de dejar un pu�ado de hits para reventar clubes nocturnos. Como siempre lo ha hecho la m�sica de la mayor de las Farelo, que se forj� en las noches barcelonesas y que ahora las domina. Solo hay que ver c�mo coreaba su p�blico M�s Cara, Gatitas y Da Me mientras ella se contoneaba, acompa�ada de hasta 12 bailarines, todav�a en el inicio y c�mo estall� Madrid al escuchar los primeros acordes de Duro de Verdad pt.2, esa incursi�n de la catalana en ritmos latinos cl�sicos como la bachata.

Porque el dancehall, el estilo al que se aferr� en los inicios de su carrera, sigue estando en la hora y tres cuartos de show fren�tico, pero ahora la propuesta de la cantante va saltando de la m�sica cubana -Qu� rico- o el reguet�n primigenio -Fashion Girl, Choque, Hoy te toca y un arranque de Sexy rob�tica de Don Omar- para acabar cayendo en una especie de balada urbana -De to- con las luces de los m�viles de sus fans en alto. Todas las despach� en el segundo tramo la artista, cuando el Movistar Arena ya estaba bien caliente. Las referencias sexuales del repertorio se hab�an encargado de prenderlo y la cantante de avivarlo. "T� no sabes cu�ntas ganas tengo de comerno, baby", cantaba Alba. Y todas sus fans, mayormente mujeres y j�venes, la segu�an.

Ya en los primeros conciertos de la catalana era habitual que las salas, mucho m�s peque�as que ahora, estuvieran mayormente llenas de chicas j�venes con eyeliners infinitos, camisetas de brillos y botas. Y ahora, a medida que esas primeras chicas han ido creciendo, han sido sustituidas por otras igual de j�venes con id�nticos looks actualizados a 2026 -mucho pelo, mucha bota alta, mucho print animal- que nuevamente eran mayor�a en la primera de las tres noches que habr� en la capital. Todas se subieron a Blin blin, Flow 2000 y el remix de Chulo. Y cuando son� Zorra, una de las canciones que mejor explica el �xito de la catalana, el recinto madrile�o revent� con el t� eres un mierda, no vales nada y eso todas lo saben de inicio del estribillo.

Bad Gyal ha hecho suyo el t�rmino, lo ha redifinido y lo ha convertido en motivo de orgullo femenino -y feminista- para quienes la siguen. Como lo ha hecho con el sexo en sus letras. Ella es la que domina como demuestra en Perdi� este culo -T� te quedas ah� en la esquina escondido, porque has perdido este culo- o Mu�eca -Ser� yo quien te use, t� no me usar�s-. Solo hay que ver c�mo se cantan esas canciones ya en la parte final del concierto para la que guarda la catalana un tr�o de ases: Slim Thick, Fuma y, claro, Fiebre.

Es este �ltimo el tema que recorre los diez a�os de Bad Gyal sobre los escenarios. Y, por eso, es uno de sus pocos momentos en los que est� ella sola sobre el escenario -con dos ni�as peque�as que se subieron-. Como lo estuvo en el principio de su carrera. Como lo estaba en mayo de 2017 en el Ocho y Medio de la capital. Como lo estaba en la �poca de Pai, que tambi�n cant� brevemente a modo de recuerdo de ese d�cimo aniversario ("Hoy es un d�a muy especial"). Pero ella ahora es m�s cara, m�s sexual -si es que se puede- y m�s poderosa. Y no tiene miedo a mostrarlo.