Ganó 'Operación Triunfo' en 2023. Canceló la gira y un disco porque no estaba a gusto. Se reivindica como folclórica 2.0. Es una epopeya en sí misma.

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Ganó 'Operación Triunfo' en 2023. Canceló la gira y un disco porque no estaba a gusto. Se reivindica como folclórica 2.0. Es una epopeya en sí misma. Acaba de publicar 'La española', el disco con el que ha encajado todas las piezas
- ¿Por qué se llama Naiara?
- Porque le gustó a mi madre. Estaba de prácticas en una peluquería. Su jefa iba a poner Naiara a su hija. Y dijo pues para mi niña.
- ¿Le puedo dar la bienvenida como folclórica 2.0?
- Claro. Folclórica con tatuajes, me gusta decir. Al final, siento que soy folclórica, me gusta el folclore y lo urbano. No parezco una folclórica pero lo soy. En mi casa toda la vida se ha escuchado Isabel Pantoja, Lola Flores, Rocío Jurado. Mi abuelo cantaba jotas. Mi familia paterna era gitana. Tengo muchas raíces y fusión. Lo he querido mezclar. No quería que sonara super antiguo ni tampoco como lo de ahora.
- ¿Reivindicar lo español ya no da pereza?
- No sé. Reivindico lo que es mi cultura, mi forma de amar, de querer. La mujer española tiene ese poderío. Lo que se queda obsoleto es relacionar ser española con la política. No me interesa la política. Me interesa reivindicar lo que somos las mujeres españolas.
- ¿Y qué sois?
- Las mujeres españolas somos poder, alma, fuerza, rabia. Creo que, y siempre lo digo, como te enganche una mujer española y te quiera no sales de ahí. Tenemos una sensibilidad muy fuerte. Un día soy una pantera y otro día soy un gatito chiquitín.
- ¿Pide perdón por ser una folclórica?
- No pido permiso ni perdón.
- ¿Entiende que C. Tangana abrió su camino?
- Sí. Abrió un camino muy grande en este sonido. No siento que sea tanto folclore, pero sí tenía mucha raíz. Hay muchas cosas que sí puede que tengamos en común.
«Estoy harta de que nos gobiernen hombres. Hace falta una mujer»
- ¿Cuál es el su talento que no cuenta?
- Si es que mi talento es cantar. Se me dan muy bien los coches. Lo he contado muchas veces. Se me da genial conducir. Picarme con la gente. Entre que mi coche llama la atención a los hombres y piensan que por ser mujer no iba a conducir. No me piques porque te voy a ganar. Tengo un Audi TT super tuneado. Un profesor me dijo que tenía oído absoluto. No tengo otro talento. Así de triste (ríe).
- ¿Triunfar es un asunto serio?
- Depende. Hay muchas formas de triunfar. Triunfar no es sólo ganar un concurso. Triunfar para mí es tener a al gente que quiero conmigo. ¿Sabes qué pasa? Cuando uno viene de tener una vida difícil, de pasar cosas difíciles, de ver cómo tu madre saca adelante a tu familia, cualquier cosa te parece que es triunfar. Con tener una casa, comida todos los meses, llegar a fin de mes. Para mí eso es triunfar. La gente tiene asociado el éxito con números, con me gusta en instagram, con seguidores. Pero uno cuando pasa cosas difíciles realmente sabe que el éxito es compartir tiempo con la gente. Ahora que no tengo a mis amigos cerca, valoro las cosas cotidianas, como comer un cocido con tu abuela el domingo. He sido muy trabajadora. Me he ganado mis éxitos. Ahora he subido escaloncitos. Tengo mejor calidad de vida. Más recursos. Más economía para hacer más cosas. Para ayudar más en casa y para vivir bien.
- ¿Con qué género español se siente más identificada?
- Me gusta mucho la copla. La copla para mí ha sido una fuente de inspiración y mi vida. Me quedo con algo que me dijo Isabel Pantoja: 'Está en tu mano, no dejes morir este género'. Dijo que se está muriendo el folclore de alguna manera y me hizo sentirme responsable. La música ahora es muy diferente. No tiene el peso que tenía antes.
- ¿Le pasó la antorcha?
- Me pasó su corona.
- ¿Fue la típica niña cantora?
- Sí. Desde muy pequeña. Siempre lo digo. Cantaba antes de hablar. Desde muy pequeña me he sentido conectada con la música. Todo lo que estuviera relacionado con la música y el arte me ha llamado la atención. Con 17 años me quité de los estudios, trabajé en una orquesta y me independicé. No había plan B. Mi madre se volvió loca. Le dije: 'Confía en mí'.. No he tenido una infancia o adolescencia fácil. En el último trato de instituto sufrí bullying. Me puse a trabajar y a ayudar en casa. Obviamente mi don, mi voz, me permitía hacerlo cantado. La música me permitió seguir un camino que me hacía feliz. Trabajar en algo que no me gustara no entraba en mis planes. En la pandemia, cuando todo se paralizó, y la orquesta dejó de tocar, me tocó trabajar de otra cosa. Estuve en una fábrica de piezas de coche. De teleoperadora. De camarera. De lo que había. Ahí uno valora lo que tiene. Tenía bien claro que me quería dedicar a algo que me hiciera feliz.
"Estaría bien que saliera elegida una mujer como presidenta. Lo que hace falta es una presidenta mujer. Estoy harta de que nos gobiernen hombres. Las mujeres no tendremos huevos, pero tenemos unos cojones..."
- ¿Se le daba bien molestar a la gente como teleoperadora?
- Ay. Claro. Ahí entiendes la típica llamada. Ahora soy yo esa persona, pensaba. Había de todo. Me mandaban a la mierda. Otra gente era educada. Como llames a la gente a la hora de la siesta olvídate.
- ¿Por qué tu generación tiene fama de vaga?
- Pues no lo sé. En mi caso no he parado jamás. Tampoco me he rodeado de nadie que sea un vago. Mis amigos están todos currando. Los móviles y la tecnología han hecho mucho daño. La vida de la gente es muy sedentaria. Está todo el mundo con el móvil. Vas al parque y están vacíos. La tecnología nos ha hecho más sedentarios. Pero también hay de todo.
- ¿A cuánta política le hace caso?
- De lo que no entiendo no hablo. Estaría bien que saliera elegida una mujer como presidenta.
- ¿Se ve usted?
- Ojalá. Lo que hace falta es una presidenta mujer. Estoy harta de que nos gobiernen hombres. Las mujeres no tendremos huevos, pero tenemos unos cojones... La visión de la mujer es diferente. Somos protectoras. Somos madres. De nuestro cuerpo salen hijos. Sería maravilloso que gobernara una mujer. En el fondo no me presentaria como candidata, no es lo mío, bastante tengo con contar y hacer canciones. Ojalá fueran presidentas mi madre o mi abuela. Iría el mundo mucho mejor.
- ¿La Orquesta es un mirador a España?
- Claro. Me he recorrido casi todos los pueblos de España con la orquesta. A pesar de no vivir en un país gigante, cada uno tiene sus cosas, su cultura, sus tradiciones, en cada lugar hay cosas diferentes. Con lo que me quedo siempre es con la comida. Se come muy bien en España.
- ¿Cuánto cree en Dios?
- No soy muy practicante, pero sí que siento una conexión con el universo. Sobre todo con la Virgen del Pilar. Desde muy pequeña me encantaba entrar a la basílica. Desde que me pasa esta vida no entro a rezarle sino a agradecer. Tengo un punto de conexión. Se ha cumplido todo lo que he pedido. De momento. Tengo algunas cosas pendientes, pero todo lo que me he ido proponiendo ha ido saliendo.
- Un olor de infancia.
- Nenuco. También te diría el asado de mi abuela, pero lo sigo oliendo gracias a Dios.
- ¿Qué frase suya es la que más le gusta?
- O me tienes completa o me olvidas ya toda. Me encanta porque es muy yo. O todo o nada de mí.
- ¿Cuál es su insulto favorito?
- Tengo tantos. Un «Me cago en tu puta madre». 'Tu puta madre'. Es muy español ese insulto.
























