El tándem manchego desembarca en el Hotel Me Málaga, el nuevo cinco estrellas de la ciudad. Y lo hace con una propuesta que pone en valor el producto de cercanía y de temporada

Juan Sanz, en el centro, con dos personas del equipo de cocina.
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Javier Sanz (28) y Juan Sahuqillo (28), los cocineros detrás de Cañitas Maite, tienen nuevo reto entre manos. El tándem manchego se ha puesto al frente de la parte gastro del nuevo cinco estrellas ME Málaga del grupo Melia. Hasta allí han viajado algunos de los platos más icónicos de los jóvenes chefs, que no dejan de sumar logros en su currículum, como su archipremiada croqueta y su ensaladilla.
De Casas-Ibáñez, en Albacete, vuelan a la ciudad andaluza de moda con una propuesta variada y ambiciosa en la que mantienen las señas de identidad que les llevaron a conquistar con poco más de 20 años a los inspectores de la Guía Michelin (Oba, en Casa-Ibañez, y Cebo, en Madrid, tienen sendas estrellas). Cinco son los planes que han diseñado para sentarse a la mesa en este alojamiento ubicado cerca de la Alcazaba, el Teatro Romano y el Museo Picasso.

Lubina del Atlántico entera a la parrilla.
El primero se encuentra en el rooftop del Me, en la sexta planta. Tiene acceso directo desde el lobby para los que clientes que no se alojan en el hotel. Con un tícket medio de 70 euros, el comensal se puede dar un homenaje a base de algunos de sus clásicos, como el carabinero a la parrilla con sabayón de manteca de orza o el flan de nata de oveja. No falta una excelente selección de pescados -calamar de anzuelo a la brasa entero, cabracho asado a la parrilla...- y de carnes, como su txuleta vasca de lomo bajo de vaca madurada 25 días. De sus postres nos quedamos con el mango en texturas y la torrija brioche de avellanas y PX con helado de mantequilla noissete.
Para un plan más informal, está pensado Cañitas al fresco, junto al pool bar, y con unas vistas maravillosas a la ciudad. Aquí la propuesta se llena de hamburguesas, rolls y molletes. La carta de cócteles es perfecta para acompañar los atardeceres del lugar.

La croqueta del grupo, elegida la mejor del mundo en 2021.
El arranque del día también lo firma el dúo manchego. Un amplio y apetecible despliegue de bocados llenan el desayuno en la sexta planta también, donde no faltan ricos panes de obradores cercanos o platos calientes hechos al momento (desde unos huevos Benedict al estilo de La Manchuela (con sabayón de manteca de orza) hasta un bikini trufado y una tortilla con queso Payoyo. La filosofía es la misma que en los restaurantes que lideran: mucho producto de la zona y de temporada. Brillan los quesos y los embutidos, también los mangos y aguacates de la cercana Costa Tropical.
Recién inaugurado, el hotel de la cadena Melia busca conquistar al viajero pero también integrar al público local. Desde el lobby, donde se ubica Eñe, también se podrá disfrutar de esa experiencia gastronómica. A pie de calle se servirán el ninoyaki de queso trufado, el bocata de calamares y el donut de rabo de toro, con un tícket medio de 25-30 euros. Y si tercía organizar un evento, lo hacen igualmente. Para ello hay un espacio amplio que se adapta a las distintas necesidades.
El Me Málaga se ha propuesto ser epicentro cultural de la ciudad, que vive un momento increíble. Para ello, aparte de una gastronomía excelente, una infinity pool y un spa de los más apetecibles, se ha dotado de obras de arte y un diseño cuidado donde los espacios se transforman con la luz. Por tener, hasta tiene un Picasso y un Miró originales que dan la bienvenida al lobby del hotel. No se puede pedir más.






















