



























Actualizado Domingo, 19 abril 2026 - 12:50
Cuando en 1987 la Real Sociedad alz� el t�tulo ante el Atl�tico en la tanda de penaltis en La Romareda, ninguno de los jugadores que se han proclamado campeones hab�a nacido. Como ellos, miles de aficionados realzales que tampoco pudieron estar en La Cartuja para ver a su equipo proclamarse campe�n en abril de 2021 de la Copa de 2020. La maldita pandemia le birl� el �xtasis.
De aquellos que ganaron el t�tulo al Athletic sin el apoyo de la grada en 2021, solo cinco volvieron a experimentar anoche una sensaci�n con la que so�aban como canteranos en Zubieta. El sue�o de toda Guip�zcoa. Remiro, Zubeldia, Elustondo, Barrenetxea y el gran estandarte, Oyarzabal, son l�deres de una plantilla que gana la cuarta Copa para la historia del club, pero que lleva dos finales en cinco a�os, un paseo por Europa de la mano de la Champions y la pelea continua por seguir dando guerra en cualquier competici�n continental. Y eso lo ha logrado con una mezcla casi perfecta de sangre txuri-urdin y peloteros diferenciales. La agit� Imanol Alguacil, hasta que el f�tbol le agit� la magia, y ha vuelto a hacerlo Rino Matarazzo, un tipo que ni habla castellano pero que tiene el aura de aquel Toshack reci�n llegado a la Liga.
El americano ha dado confianza a una espina dorsal donde no se mira la edad, aunque quiz� s� la procedencia. Porque la savia de la cantera fluye por Gorrotxategi, Be�at Turrientes, Marrero o Jon Mart�n. Junto a ellos aparece un abanico de jugadores con galones que han florecido en el Reale. Dos campeones de Copa en el 99, Carlos Soler y Gon�alo Guedes, han avivado a un equipo al que le cost� el rodaje de inicio de temporada. Tanto que se cobr� la cabeza de Sergio Francisco e hizo zozobrar un proyecto hasta en la competici�n que conduce al t�tulo que hoy festejan en Sevilla.
El camino ha sido sufrido, m�s de lo esperado. Pese a no haber cruzado con ning�n ogro por el camino, pasaron tantas penurias a las que se sobrepusieron que la Copa ya tuviera grabado en su peana su nombre. El castigo de no jugar competici�n europea les llev� hasta Negreira y Reus en las primeras rondas, para luego subir en Elda. Cuando parec�a abocado a una pr�rroga, un centro de Guedes lo convirti� en la victoria Pablo Mar�n en el a�adido. No ser�a m�s f�cil acabar con Osasuna. Forzaron la pr�rroga otra vez con el tiempo cumplido y hasta tuvieron que sobreponerse a un penalti fallado por Oyarzabal que hubiera evitado los lanzamientos. El fallo de Zakharyan hizo a todo Anoeta temerse lo peor, pero lleg� la clasificaci�n a cuartos. Otra vez ante un vecino: el Alav�s. Nueva agon�a. Un toma y daca que resolvieron Guedes y Oskarsson en los �ltimos 15 minutos de un duelo el�ctrico.
En semifinales, a doble partido, el reto era incre�ble. El derbi, el Athletic copero buscando plantarse en otra final y con la vuelta en San Mam�s. Para entonces, la Real ya hab�a empezado a carburar con Matarazzo. Oyarzabal, de penalti, en Donosti y Turrientes asaltando San Mam�s met�an a la Real Sociedad en otra final, la octava de su historia, y daban a los realzales la oportunidad de ver, casi 40 a�os despu�s, a su equipo levantar una Copa. Bakero, L�pez-Ufarte, Beguiristain, Zamora, G�rriz o Arconada estuvieron anoche en las botas de Barrenetxea, Aramburu, Zubeldia, Remiro o Marreno, tanto da.
Esta Copa, que acompa�ar� en las vitrinas a la del Club Ciclista de San Sebasti�n de 1909, a la de La Romareda de 1987 y a la de 2020, a las Ligas del 81 y el 82, a la Supercopa, abre, adem�s, de nuevo las puertas de Europa, de la Europa League y de la ex�tica Supercopa de Espa�a. Pero, sobre todo, vuelve a dejar boquiabiertos a los chavales de Zubieta que sienten que, alg�n d�a, pueden ser campeones.
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