惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

云风的 BLOG
云风的 BLOG
Security Archives - TechRepublic
Security Archives - TechRepublic
V
Vulnerabilities – Threatpost
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
P
Proofpoint News Feed
G
GRAHAM CLULEY
P
Privacy International News Feed
The Hacker News
The Hacker News
Forbes - Security
Forbes - Security
U
Unit 42
N
News and Events Feed by Topic
D
Darknet – Hacking Tools, Hacker News & Cyber Security
C
Cyber Attacks, Cyber Crime and Cyber Security
C
Cisco Blogs
A
About on SuperTechFans
cs.CV updates on arXiv.org
cs.CV updates on arXiv.org
D
Docker
I
Intezer
Spread Privacy
Spread Privacy
The Last Watchdog
The Last Watchdog
V2EX - 技术
V2EX - 技术
S
Security @ Cisco Blogs
F
Full Disclosure
S
Secure Thoughts
M
MIT News - Artificial intelligence
Microsoft Security Blog
Microsoft Security Blog
G
Google Developers Blog
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
W
WeLiveSecurity
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
Project Zero
Project Zero
Recorded Future
Recorded Future
Cyberwarzone
Cyberwarzone
S
Security Affairs
AWS News Blog
AWS News Blog
H
Help Net Security
The GitHub Blog
The GitHub Blog
Hacker News: Ask HN
Hacker News: Ask HN
Vercel News
Vercel News
P
Proofpoint News Feed
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
The Register - Security
The Register - Security
S
Schneier on Security
F
Fortinet All Blogs
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
L
LINUX DO - 最新话题
T
Tor Project blog
T
The Exploit Database - CXSecurity.com
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
Webroot Blog
Webroot Blog

Portada // elmundo

Muere a los 48 años Alex Manninger, ex portero del Arsenal, Juventus y Espanyol tras ser arrollado su coche por un tren El Supremo rechaza la suspensi�n cautelar�sima del decreto de regularizaci�n de inmigrantes El Mundo Sumar amenaza al PSOE con apoyarse en el PP para desbloquear la ley que da la nacionalidad a los saharauis tras quedar fuera de la regularizaci�n Esposada a los 86 a�os: el amargo final de la 'love story' de la viuda francesa de un estadounidense detenida por el ICE Estas son las mejores cuentas de ahorro de abril de 2026 Los jueces de Instrucción de Madrid salen en defensa de Peinado ante los "ataques" y "descalificaciones" del Gobierno Puigdemont rompe su relación con Yolanda Díaz tras acusar a Junts de "racista": "Buen viento. La próxima vez que el PP te haga vicepresidenta" Las listas de espera vuelven a crecer: 4.925.648 pacientes, 853.509 para una cirugía y 4.072.139 para ver al especialista Repsol firma un acuerdo con el Gobierno de Delcy Rodr�guez y recupera el control de sus operaciones en Venezuela Stella McCartney lanza una nueva colaboración con H&M 20 años después: "Si la moda sostenible no es democrática, no funcionará. Hoy el sistema hace que lo correcto sea más caro" Menchu Gal, la artista incansable que decidió ser pintora Alejo Sauras, actor: "El fenómeno fan es muy duro. Cuando todas quieren ligar contigo, no ligas con ninguna" Love Story y la mentira de los 90 Vox marca distancias con Trump meses después que sus aliados europeos y cuida a Meloni tras caer Orban "China ha manipulado las palabras de S�nchez y no es la primera vez": los diplom�ticos, ante el 'apoyo' espa�ol a la anexi�n de Taiw�n El Gobierno descarta un adelanto de las elecciones por el juicio a Bego�a G�mez: "Ser�n cuando toca que sean" La novia que sobrevivi� a un terremoto y se cas� con su rescatador en la China de las bodas grupales militares Un nuevo avance con la terapia gen�tica del 'corta-pega' logra silenciar el cromosoma extra en el s�ndrome de Down 26 restaurantes de Madrid se rinden a los sabores de Navarra El fracaso rotundo de las zapatillas de Zapatero que promet�an casa: las Keli Finder, dos d�cadas despu�s Cartas lacrimosas Por qué Sherlock Holmes sigue siendo un fenómeno inagotable: "Aún necesitamos alguien que sea más inteligente que todas las fuerzas del mal" El Mundo Luc�a Gal�n, pediatra: "Instagram me bloque� por hablar de vacunas con fuentes oficiales: 'contenido inapropiado'" Los mejores ejercicios para bajar barriga y conseguir un abdomen plano en casa Herida una ni�a tras recibir un disparo en el patio de un colegio de Badajoz El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco La decisiva roja a Camavinga en el Bayern-Real Madrid y la duda con el árbitro: "Creo que no sabía que era la segunda" Aldama pag� un catering para 5 ministros de S�nchez con Delcy Rodr�guez en el chal� de El Viso Tuvimos a la m�s bella Teresa de Calcuta en Adif Lora se llev� a una reuni�n de la Sepi para rescatar Duro Felguera al comisionista Vicente Fern�ndez aunque llevaba un a�o cesado Grandes redadas en el cintur�n de Barcelona para atajar el aumento de la delincuencia Ocho CCAA del PP batallar�n contra la regularizaci�n de 500.000 inmigrantes, pero Andaluc�a se desmarca: "Estamos con la cabeza en las elecciones" "Alg�n d�a acabaremos a tortas, como en el Oeste": el enfrentamiento llega a m�ximos en el Congreso El Mundo En busca de pruebas clave en el zulo que el acusado de matar a Esther ocult� durante cuatro a�os El �ltimo recorrido de Orlinda: sali� desorientada de la T-4 de Barajas y muri� junto a la R-2, a solo seis kil�metros del aeropuerto Feij�o llama a S�nchez "el Orban del Sur" y pide su dimisi�n por el procesamiento de su esposa: "Ha consentido que se robe en su cara y no se ha marchado" La Audiencia de Valladolid devuelve la causa de Esther L�pez al juzgado instructor tras hallarse un s�tano en la casa del acusado Anticorrupci�n investiga al Ayuntamiento y al Puerto de Valencia por prevaricaci�n y tr�fico de influencias Otra diputada de Vox en Murcia se va al Grupo Mixto y deja al partido sin capacidad de bloqueo en el Parlamento regional El Gobierno atribuye las cr�ticas del PP a la regularizaci�n de inmigrantes a sus "pactos con la ultraderecha": "Es el partido m�s desubicado de la historia" "Volver a imaginar" para resistir: PHotoEspa�a 2026 reivindica el poder pol�tico de la imagen en tiempos convulsos Derrota del 'caballo de Troya' h�ngaro Alcal� de Henares se queda sin suministro de agua y pone cisternas y provisiones a disposici�n de los vecinos Imputan al alcalde de Ourense, Gonzalo P�rez J�come, por prevaricaci�n al compaginar su cargo con ingresos privados sin pedir autorizaci�n El Gobierno no expulsar� a los inmigrantes que no obtengan el permiso tras la regularizaci�n: seguir�n en Espa�a en situaci�n irregular Env�an a juicio por homicidio a los profesores de Mario Conesa, muerto a los 17 a�os en un viaje de estudios a B�lgica en 2022 El PP se hace con la Presidencia de las Cortes de Castilla y Le�n siete a�os despu�s con el apoyo de Vox El Gobierno descarta una gran conversi�n de interinos en fijos tras la sentencia del TJUE: "No obliga a hacerlo" La Reina Letizia recupera la chaqueta �tnica de Mango que eleva cualquier look de primavera (y que tiene en su armario desde hace una d�cada) Manual para la regularizaci�n extraordinaria de inmigrantes: qui�n entra, qu� pedir y c�mo El Parlament ofrece pagar para no tener que izar ya la bandera de Espa�a como ha reclamado la Justicia S�nchez vuelve a insinuar que Peinado hace pol�tica con la investigaci�n a su mujer: "Lo que pido a la justicia es que haga justicia" El padre coraje que ha fundado Huelva Existe y su grito de 'guerra' para el 17M: "El pueblo manda" Los Cañitas Maite desembarcan en Málaga: la nueva excusa para visitar la ciudad sabe a croqueta y ensaladilla de gamba blanca malagueña Leo Pruimboom, fundador de la Psiconeuroinmunolog�a cl�nica: "La longevidad saludable no se alcanza con masajes, sueros y pastillas" El Mundo "Puta 1", "Puta 2", "Puta 3" o el manual para hacerse 'un koldo' Triple golpe a Vox por la ca�da de Orban: financiero, estrat�gico y de futuro Lecciones h�ngaras El Mundo El Mundo Roy Makaay: "Roberto Carlos no controló bien porque el campo estaba un poco mal, cada mes de marzo me hablan de ese gol" La alcaldesa Agirre (PNV) agrava la par�lisis en Getxo al anunciar que no optar� a la reelecci�n tras el esc�ndalo del palacete Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien" El Gobierno vasco premia al etarra que asesin� a Tom�s y Valiente con un tercer grado que le permitir� cumplir su condena en su casa James Rodr�guez tambi�n gana a Hacienda y la Audiencia Nacional obliga a que le devuelva m�s de tres millones de euros El bipartidismo frena a Vox en las provincias y aleja el 'sorpasso' el 17-M Portero de prostíbulo, chófer de Bárcenas, espía para Villarejo... y hoy sigue siendo policía: Sergio Ríos, el 'Cocinero' de la 'Kitchen' ¿Por qué han fracasado las negociaciones de paz en Islamabad? El Gobierno examina a 44.000 alumnos de 12 años con la misma evaluación en toda España Seguridad Social no ha tenido en cuenta la regularización de inmigrantes en sus proyecciones de gasto en pensiones La Sepi se abre a renegociar el calendario del rescate de Plus Ultra por sus problemas para devolver los 53 millones de fondos p�blicos Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo La lucha de Rocío contra el síndrome de Lawrence, la enfermedad del 'hambre voraz': "Un fármaco no puede valer más que mi vida" Segunda semana del juicio a Ábalos, Koldo y Aldama por las mascarillas: ex altos cargos de Adif y Puertos desfilarán ante el Supremo Keiko Fujimori encabeza el escrutinio oficial en Per�: "Nuestro pa�s est� cerca de recuperar el orden" Mariana Aróstegui, bióloga y nutricionista: "En España cenamos muy tarde, y eso perjudica al metabolismo y al descanso" Verde, el color más difícil, por qué no te lo pones y cómo proponen las marcas usarlo y combinarlo en 2026 Sonia Navarro, la artista que convierte la costura y el bordado en vanguardia: "Lo que me interesa es que las mujeres estén bien pagadas" Joan Tubau, economista: "En España el dinero es un tema tabú por la cultura, la religión... Se compra mucha lotería, pero hay poca cultura financiera" De vinos en el mercado: siete barras imprescindibles para beber bien en Madrid Almeida instalará un jardín vertical 2.0, con 34 especies y 2.834 m2, como pasarela hacia el futuro 'bosque' de Parque Ventas La última cruzada de Ortega Smith en Cibeles: "Vox ya nos quiso apagar en 2023, donde no tuvimos ningún apoyo, y sacamos un concejal más; llevamos dos años trabajando en solitario" Montero en el cadalso andaluz Juanma Moreno arranca la precampaña de las autonómicas del 17-M con la mayoría absoluta a tiro ¿Quién heredará la España de los comercios locales? Su futuro, en vilo ante la falta de relevo: "Mi hijo decía que esto es muy sacrificado, que no se veía trabajando así" José Ángel Mañas, escritor: "Hace 10 años, para ser de extrema derecha había que ser valiente; hoy es 'mainstream' y sólo da pena" La doctora Amalia Montealegre, la �ltima v�ctima en salvarse del vag�n 2 del Alvia de Adamuz: "Entre cad�veres, hierros y cristales, pens� que me quedaban dos horas de vida" El Mundo La UE se libra de Orban, de las filtraciones a Rusia y del bloqueo a las medidas de ayuda a Ucrania: "Hungría ha elegido Europa" La Guardia Civil inspeccionará un zulo por su posible relación con el crimen de Esther López Miedo a ver películas de niños Viktor Orban, el poder que se convirtió en sistema El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: "Es realmente peligroso" Orban pierde el poder y Europa frena al trumpismo global M�s cara, m�s sexual, m�s poderosa: Bad Gyal pone caliente Madrid para celebrar 10 a�os de carrera
Sandra Delaporte tras publicar su primer libro: "Todos los pensamientos depresivos, la ansiedad, la hiperexigencia o el abandono de m� misma han venido cuanto m�s he perseguido el �xito"
IRENE NADAL · 2026-05-13 · via Portada // elmundo

Actualidad

El coraz�n femenino de Delaporte ha dicho stop durante un a�o a la m�sica y ha publicado el libro (con m�sica incluida) Del barro al poema. En esta entrevista nos deja bucear en la que probablemente haya sido su gran crisis existencial.

Actualizado

Sandra Delaporte tras publicar su primer libro: "Todos los pensamientos depresivos, la ansiedad, la hiperexigencia o el abandono de m� misma han venido cuanto m�s he perseguido el �xito"

FOTO: ELENA IRIBAS

Sandra Delaporte se baj� del ruido cuando todo, en teor�a, le dec�a que deb�a seguir en �l. Despu�s de m�s de una d�cada al frente de Delaporte (uno de los nombres clave del synthpop espa�ol, junto a Sergio Salvi), la artista ha puesto en pausa el proyecto y cambiado la velocidad de Madrid por el silencio: primero en los Pirineos, despu�s en Cantabria. Una retirada que no es s�lo geogr�fica, sino tambi�n vital.

Desde ah�, lejos de la exposici�n constante y de la l�gica del �xito, ha tomado forma Del barro al poema, su primer libro, que va acompa�ado de un disco hom�nimo en el que pone m�sica a los textos escritos. Un ejercicio �ntimo donde narra su dependencia emocional, los abusos que ha atravesado, la fragilidad (o, como ella lo llama, "lo blandito"), su ansiedad, la soledad elegida y la impuesta, y esa "famositis" que ha observado dentro de la industria. El 100% de lo que se recaude va a ir destinado a la asociaci�n Future4Women para que, como dice la propia Sandra, "mujeres como yo, que han vivido violencias muy concretas e invisibles, puedan salir adelante con sus vidas".

Una de esas violencias la vivi� de forma p�blica al final de su �ltima gira, cuando un fan la bes� sin su consentimiento en pleno concierto. Un gesto que resume muchas de las tensiones que atraviesan su discurso: la idolatr�a, la deshumanizaci�n y la p�rdida de l�mites. Madrid lleg� a enfermarla. Por eso, aunque la cita es en la capital, elegimos para hacerla una de las terrazas del Parque del Oeste, un oasis en medio del calor. Llega desde Cantabria, donde ahora levanta, poco a poco y con sus propias manos, su casa. Tambi�n eso es reconstruirse.

FOTO: ELENA IRIBAS

�Te has sentido muy expuesta al contar todo lo que cuentas en el libro?
S�, tuve miedo al terminarlo. Pero luego pens� que las escritoras a las que voy leyendo y que muestran su vulnerabilidad son las que a m� me han ayudado a identificarme, a ver que algo que me pasa a m� tambi�n le pasa a otras personas, que no es una sensaci�n que yo me invente. Creo que las mujeres muchas veces tenemos esta sensaci�n de exagerar o de ser demasiado intensas si sentimos que no te quieres acercar a algo o que tal trabajo te enferma. Por eso decid� publicarlo, por si alguno de esos paisajes le resonaba a otras mujeres y las hac�a sentirse vistas.
�C�mo ha sido la acogida?
Recibo mucha cercan�a, conecto realmente con los que est�n al otro lado y no s�lo con esa idolatr�a del 'buah, me encanta lo que haces'. Estoy conectando con gente que me habla de sus procesos, de que esto le ha acompa�ado, o que simplemente me da las gracias porque he tocado algo que tambi�n es suyo. Siento que al no haber hecho el disco y el libro para las masas y haber decidido bien qu� gente quer�a que lo recibiera, lo estoy disfrutando m�s. Y es casi contracultural, porque a todo el mundo le gustar�a vender m�s o tener mayor visibilidad, pero es que a m� eso me est� empezando a parecer hasta un fracaso. Prefiero llegar hondo y compartir como ahora mismo una conversaci�n, que este rollo de idolatrar o endiosar y ser como algo superior. Los humanos superiores no existen, y los que se lo creen son personas da�adas y con miedo.
Las redes sociales alimentan mucho esa exposici�n e idolatr�a de la que hablas. �Cu�l es tu relaci�n con ellas en la actualidad?
Las he intentado dejar muchas veces, de hecho contrat� a una amiga para que me ayudara a dejarlas, porque lo pasaba muy mal por esa comparaci�n continua. Me meto ah� y pienso que todo est� mal, que alguien lo est� haciendo mejor que yo y me empiezo a exigir. Todo se convierte en vivir para contar, en ver c�mo llegar mejor a la gente. Muy loco, porque a m� no me gusta ser publicista ni periodista.
�Y te ayud�?
Voy a ratos. S� me he dado cuenta de que cuando m�s me afectan es cuando m�s vac�o siento yo, porque es una adicci�n. O sea, yo soy adicta al 100%, si no, las dejar�a cuando quisiese. Pero, francamente, la necesidad de ser importante, ser especial y ser vista me puede.
En los �ltimos meses te has expresado en redes de forma muy abierta y vulnerable, contando lo que sent�as o te pasaba en cada momento. Parece incluso una actitud punk en un mundo donde todo parece que tiene que ser perfecto en la pantalla.
No lo hab�a pensado. A ver, de otra manera ser�a faltarme al respeto. Llevo queriendo ser artista desde que tengo 14 a�os y hasta hace dos o tres quer�a ser Beyonc� porque es la imagen que ten�amos de artista exitosa: sexualizada, poderosa... Como que para conseguir el �xito tienes que adquirir una serie de atributos masculinos que encima son los negativos: no sentir, ser m�s dura que nadie porque la vulnerabilidad es como una debilidad, un error humano, algo que hay que meter en una caja como si no existiera. Pero hubo un momento en que me di cuenta de que no me gustaba esa feminidad tal como se expresaba, quiero decir: nunca me he pintado las u�as, no me gusta maquillarme ni ir apretad�sima porque la ropa me molesta. Pero s� me estuve esforzando muchos a�os en hacer esas cosas porque sent�a que, si yo generaba en m� una imagen de �xito, �ste iba a llegar a m�... [hace una larga pausa]. Es decir, yo he tenido un ansia de fama, de �xito, de ser vista, de ser importante y de tener ese privilegio gigante. Eso me hac�a sentir segura y me llevaba a pensar que me iba a hacer m�s feliz. Pero me he dado cuenta de que por ah� ya no puedo ir porque me autodestruyo. Todos los pensamientos m�s depresivos, la ansiedad, la hiperexigencia, la disociaci�n y el absoluto abandono hacia m� misma han venido cuanto m�s he perseguido eso. As� que dije... mira, ya est�, voy a sacar esto.
En el libro cuentas como salir de Madrid tambi�n te ayud�.
S�, estaba muy perdida porque en mi cabeza s�lo estaba lo de fuera: pensaba en c�mo agradar a las personas, c�mo se sent�an y qu� pod�a hacer yo para que todos estuvieran bien. Lo sigo haciendo, es una cosa que cuesta mucho lo de poner l�mites. Cuesta mucha terapia, mucho dinero. Pero 2022 fue una cat�strofe: estaba sola en un piso de Madrid, desarroll� n�dulos en la garganta, estaba exhausta en medio de una gira muy bestia y me sent�a totalmente sola. Adem�s, era muy tirana conmigo misma porque sent�a que no era lo bastante famosa. En plena gira exitos�sima y no era suficiente, flipa. Pero claro, es que nunca es suficiente.
Con este libro, �tambi�n hay algo de querer soltar todo eso? Los egos, la idolatr�a, la mirada de los dem�s...
Algo de eso hay, de que vengo de algo muy heavy y quiero soltar esa parte. Con Delaporte estamos viendo la manera de dedicarnos a esto sin llegar a tener que caer en esa espiral. Que yo entiendo que la industria se enriquece a trav�s de que la gente idolatre a artistas, pero, no s�, prefiero que quieras venir a verme porque la experiencia que vas a vivir te va a sumar como ser humano m�s all� de grabarme con un m�vil. Y hablo de esto porque lo he vivido en propia carne y s� que tengo el ego fr�gil, muy poca autoestima y estoy perdid�sima, no me importa decirlo. Cada vez me siento m�s confusa con la vida, como que no la entiendo. �De d�nde hemos sacado tant�simo miedo como para llegar a enfermar por nuestra propia autoexigencia, culpa y sensaci�n de fracaso, por no conseguir ser como nos dicen que hay que ser? Me cuesta entenderlo.
Hablas de esa idolatr�a que deshumaniza. �Sientes que ese beso no consentido que te dio un fan en pleno concierto tiene que ver precisamente con eso?
Cuando salgo con la gente a bailar, quiero creer que todas estamos en el mismo lugar. Que somos iguales, que no soy ni m�s ni menos, yo simplemente estoy orquestando un poco. Adem�s, generalmente nuestro p�blico suele ser gente muy respetuosa, con un m�nimo de conciencia y cuando hacen pogos y la gente baila fuerte, suelo ver desde el escenario mucho respeto. As� que cuando sufr� esa agresi�n, me puse en el modo en el que Sandra ha vivido agresiones, algo que por desgracia ha sido habitual. Lo que pasa es que cuando suceden esas cosas, al principio no lo entiendes. As� que, al acabar el concierto, porque fue justo al final del todo, me met� en el camerino y estaba confusa. Despu�s lo habl� con Sergio y con mi pareja y ah� vi que algo hab�a pasado porque en cuesti�n de horas empec� a tener n�useas y otra vez tuve ideas de suicidio. Incluso sent� miedo de los dos conciertos que me quedaban, as� que lo viv� como una traici�n y por eso lo comuniqu� a mi comunidad. Quien no comprenda que el concierto es un espacio libre de violencia feminista donde todas nos cuidamos no quiero que venga a verme. Que me dejen de seguir, es que no los quiero cerca, de verdad que no. Me doli� mucho y no estuve bien, sobre todo por la parte de la confianza, que es precisamente lo que a las v�ctimas les cuesta m�s recobrar.
�Te escribieron muchas mujeres?
Recib� cientos de mensajes, much�simos, en los que me contaban experiencias en discotecas, pogos o conciertos que eran para desmayarse. Y eso no se denuncia, �por qu�? Porque nadie lo ha llamado violencia o porque nadie te cree. De verdad, son barbaridades. �Que no lo puedes controlar? Vale, pues vamos a protegernos. Somos muchas, �sabes? Pero tenemos mucho miedo tambi�n. Bailamos seguras y si no es posible, se acab�. Es que no podemos quedarnos en casa.
�Crees que los espacios de m�sica electr�nica de baile son un espacio seguro a d�a de hoy?
No, claro que no. En algunos clubes puede ser m�s seguro porque va menos gente y generalmente son m�s afines a la cultura del techno. Pero en un festival es un poco el despiporre. Adem�s, siento que dentro de la industria hay mucho se�oro, est� mucho m�s colonizada porque la mayor parte de los managers son t�os. Pero es que dime un lugar seguro para las mujeres, aparte de los c�rculos donde nos sentamos, compartimos, donde tambi�n pueden entrar hombres, por supuesto, invitad�simos, pero... �aparte de esto?
�Dir�as que lo que pas� en aquel concierto es el �nico abuso que has sufrido en la industria musical?
No. He vivido situaciones que van desde que los m�sicos te miren por encima del hombro a que como no les sigas el juego te menosprecien. Y como ellos tienen el poder, usan su rol en tu contra. Hablo de los m�sicos porque, por suerte, dentro de la la industria estoy muy protegida porque mi manager, que es m�s underground y cuida mucho eso. Pero claro que he vivido cosas. Al ser m�s joven, m�s inexperta, pues un 'yo te presento a este, yo te llevo a tal, una mano aqu�, una mano all�'. Y t� no sabes qu� decir porque se supone que es una persona que te va a ayudar, entonces es todo muy confuso. La industria no es segura. Cuando voy a los backstages, tengo mi entorno en el que somos como 12 personas con las que siempre hay paz y amor. Me encuentro bien en ese sentido, pero si tuviera que enfrentarme a otros entornos, no s� c�mo me sentir�a. En 10 a�os haciendo conciertos todo ha cambiado much�simo, creo que est� habiendo cada vez m�s mujeres, pero sigue siendo una industria liderada por hombres.
En el libro hablas del concepto famositis, con el que comparas la industria con un patio de colegio. M�s all� de crear espacios seguros o incorporar m�s mujeres, �qu� crees que tendr�a que cambiar en la m�sica para evitar estas situaciones?
Que nos podamos sentir un poquito m�s en casa, pero no s�lo en la industria, sino en el mundo en general. La m�sica es un reflejo de lo que hay, tengo amigos que trabajan en ciencia o en el sector inmobiliario y les pasa lo mismo. Es humano en realidad, �no? Ves a alguien brillar y parece que todo el mundo le quiere. Lo que no me gusta es que se haga dinero con eso, que a base de egos fr�giles se generen figuras que ganan millones y millones. Puede ser que estemos en un momento de ruptura, pero se necesita mucha valent�a para mirar la realidad.
�Y ahora qu�? �Qu� te espera el resto del a�o?
Nada. No voy a hacer nada. Pude ahorrar la gira anterior y estoy construyendo mi casita en Cantabria. Quiero no ser productiva, aunque me cuesta un mont�n, est� la culpa ah� diciendo que no estoy aprovechando mi existencia. Intento apagar esa voz, decirme que puedo estar un a�o sin hacer nada. No s�, s�lo quiero estar a salvo conmigo. Y relajarme un poquito.