
























Unas zapatillas deportivas llevadas con un vestido de lentejuelas; unas sandalias doradas con tacón combinadas con unas bermudas vaqueras y una camiseta; unas sandalias Birkenstock acompañando un traje sastre de patrón impecable. Si al leer esto piensas que son combinaciones equivocadas, que sepas que quien está equivocada (o equivocado) eres tú. Estos looks, por muy sorprendentes que parezcan a primera vista o que incluso te chirríen y ofendan tu sentido del buen gusto, son correctos y están respaldados por toda una teoría. Como lo lees.
La idea salió de la cabeza de la estilista estadounidense Allison Bornstein, quien ha trabajado con celebs tan virales como la actriz Katie Holmes -cuenta con más de tres millones de seguidores en Instagram- o las supermodelos Gigi Hadid -cerca de 74 millones- y Hailey Bieber -58 millones-. También se han apuntado a esta tendencia Jennifer Lawrence, que combinó unas chanclas de Havaianas con un vestido rojo largo en una alfombra roja; la top de los 90 Naomi Campbell, quien fue fotografiada con un vestido y unas sneakers New Balance 9060, y Georgina Rodríguez, que usó el mismo tipo de deportivas con un minivestido rosa.
En el año 2023 se acuñó desde otra red social, TikTok, actualmente el ágora necesaria para cualquier nueva idea de moda que se pretenda viral, la Wrong Shoe Theory (teoría del zapato equivocado). Y triunfó con su visión, o quizá podríamos llamarlo con su premonición, de que darle un twist inesperado al look con un calzado poco ortodoxo resulta una forma efectiva de transformar un atuendo de forma fácil, rápida y, sobre todo, a la última.

Street style: falda de lentejuejas y sneakers.GETTY
La categoría de teoría que se concedió a la idea en aquel momento se antoja ahora quizá excesiva, pero lo cierto es que sí que funciona dentro de la lógica de la moda actual, un universo donde la viralidad es clave para distinguirse de los demás y sobrevivir, aunque esto no vaya a suceder por un tiempo demasiado largo. Pero ese es otro tema.
La clave del éxito que ha vivido desde entonces esta teoría reside en que, a pesar de ser una fórmula bastante exótica, opera claramente como método legitimador a la hora de crear un look. Baptiste Lauron, estilista de moda desde hace más de 20 años, interpreta la teoría como respuesta «a una uniformidad conservadora en los looks y a la sobreexposición de influencers y celebrities que quieren llamar la atención con sus atuendos».
Lauron también afirma que él mismo nunca ha creído en la clásica frase, que seguían a rajatabla nuestras abuelas y quizá ya un poco pasada de moda, de un zapato para cada ocasión. «Unas bailarinas, unas zapatillas deportivas, unos zapatos de salón y unas sandalias de tacón son suficientes para crear cualquier look», asegura, por lo que no se necesitarían más modelos de calzado a la hora de vestirse. Un consejo que resulta interesante, también, para echar el freno al peligroso y dañino para el medioambiente nivel de sobreconsumo de moda de la actualidad.
Otra experta, la periodista, analista de moda y asesora de imagen y comunicación Anitta Ruiz, cree que la teoría del zapato equivocado se ha convertido en una aliada para las mujeres. ¿Cómo? Según explica, pueden utilizarla para proyectar seguridad ante los demás a través de su imagen. «Romper la armonía de un look de forma deliberada es un gesto de estilo», asegura, «quien lo hace bien no busca la aprobación externa, si acaso la del ojo experto, porque está muy segura de sus elecciones».

Falda lencera con puntillas y zapatillas deportivas.GETTY
Ruiz añade que «el zapato plano, o incluso la zapatilla deportiva, si se sitúan en un contexto formal llegan a ser capaces de cambiar el concepto de etiqueta. El estatus ya no se demuestra a través del sacrificio», afirma en referencia a la clásica relación elegante-tacón que poco a poco va superándose, «sino de la capacidad de imponer condiciones propias al entorno».
En realidad, el hecho de añadir a un look un calzado que aparentemente no combina podría ser más un acto de originalidad que otra cosa. «Esta teoría devuelve la creatividad al armario. Un mismo zapato puede funcionar en registros completamente distintos dependiendo de cómo se combine», afirma Isabel Moralejo, estilista y fundadora y directora creativa de la firma de calzado Adeba.
Esta experta en moda y conocedora del universo del calzado no cree en el zapato equivocado, «porque es un error siempre. Si eleva el look lo llamaría zapato inesperado». Y añade que crear un estilismo «no es una cuestión de azar, es criterio. El ojo se entrena con la experiencia y observando mucho y entendiendo proporciones».
Si a pesar de ello quieres implementar esta teoría en tus estilismos del verano, aquí van algunos consejos de las expertas. Anitta Ruiz recomienda «que el contraste del zapato sea el único elemento disonante del look, y que se mantenga algún punto de conexión en el color o textura entre el calzado y al menos una prenda más».
Para Isabel Moralejo, una apuesta segura es sacar de su contexto habitual un zapato o sandalia de fiesta, y llevarlos, por ejemplo, con jeans o pantalones chinos. Y advierte: «A veces, sobre todo en las redes sociales, vemos mezclas que no responden a una intención estética real, sino al deseo de llamar la atención. Es cuando el zapato equivocado deja de ser interesante para convertirse en un disfraz».
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