


























Esta es de las historias que ha de tener una advertencia antes de comenzar. Es contenido sensible. Decir espeluznante, queda realmente corto. Sucedi� as� y el protagonista es un monstruo llamado Te�filo Lape�a Mart�nez. Nacido el 23 de noviembre de 1979, ha confesado y reconocido sus cr�menes. Las violaciones continuadas a una ni�a que, cuando la conoci�, ten�a �nicamente 12 a�os. A ella la llamaremos Mar�a [su nombre nada tiene que ver con �ste, protegemos �ntegramente su identidad]. La peque�a estaba bajo la protecci�n de la Generalitat, de su Direcci�n General de Atenci�n a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA), cuando todo pas�. Lape�a Mart�nez la explot� sexualmente, organiz� reuniones con otros pederastas como �l para ultrajarla, la grab� en sus agresiones... As�, acaba de aceptar una pena de 83 a�os de c�rcel. Es sentencia firme.
En su red de pederastas participaron, al menos, 30 personas. Se ha identificado a poco m�s de la mitad. Buena parte de ellos, como Luis, eran aparentemente ciudadanos ejemplares. Trabajadores, incluso con hijos. Aficionados a las motos. La perversi�n de Lape�a era tal que no s�lo planific� encuentros de Mar�a con adultos y los grab�. Tambi�n con menores casi de su misma edad. Y los film�, para despu�s distribuirlos. Toda esta informaci�n est� en el documento de conformidad con su condena. Nada es especulaci�n. El resultado de una investigaci�n exhaustiva de los Mossos de Esquadra, con la Fiscal�a Provincial de Barcelona y su secci�n de Criminalidad Inform�tica, lo corrobora.
"El procesado, movido por el �nimo lascivo, le pidi� que se hiciera fotograf�as y v�deos... A resultas de ello, logr� acopiar un n�mero no inferior a 44 fotos en las que aparec�a desnuda...", narra su condena a la que ha tenido acceso 'Cr�nica'. Y era solo el inicio del horror
Lape�a, nacido en Gand�a, ejerc�a de electricista para ganarse la vida. Ten�a suficientes conocimientos de inform�tica y sistemas para, a su vez, montar un entramado para reunirse en las redes con otros violadores. Contaba ya con experiencia. Una d�cada antes de contactar con Mar�a, estuvo involucrado en la investigaci�n de un prost�bulo, donde hallaron precisamente a un menor. Inexplicablemente, fue absuelto. Por eso, figuraba para las autoridades como un ciudadano �sin antecedentes penales�.
Daremos detalles de su m�todo de captaci�n, para que, si alguno de sus hijos ha interactuado con alguna de las cuentas que utilizaba, le denuncie. �En fecha no determinada en todo caso anterior a mayo de 2020 el procesado, contando en aquel momento con la edad de 40 a�os, guiado en todo momento por un �nimo lascivo, contact� por medio de la aplicaci�n [de citas] Badoo� con Mar�a, relata el documento judicial al que ha tenido acceso Cr�nica. Entonces, con 12 a�os. Y �l era plenamente consciente de su edad. Sab�a tambi�n que estaba bajo la custodia de la DGAIA, quien no cumpli� con el deber de protegerla.

Las 21 p�ginas del acuerdo de �conformidad� de Fiscal�a son un relato detallado de los cr�menes cometidos por Te�filo Lape�a.CR�NICA / EL MUNDO
La Justicia hace hincapi� en su vulnerabilidad por �baja autoestima�. La Generalitat de Catalu�a hab�a quedado a su cargo por haber sufrido lo indecible: acoso escolar y familiar. Uno de sus progenitores padec�a adem�s un grave mal. Todas estas desgracias las conoc�a Te�filo y las us�. Sin piedad.
�Tras unos primeros contactos por medio de la aplicaci�n Badoo, pasaron a comunicarse a trav�s de las plataformas de mensajer�a Hangouts [entonces popular entre usuarios de Google/Android] y, sobre todo, Instagram, usando la cuenta @diac2020�. Con ella charlaba con menores. A la vez, comentaba temas de trabajo. Al post de la instalaci�n de un videoportero en Uruguay opinaba: �Qu� suerte, mont�is materiales de AliExpress y nadie lo critica, esto en Espa�a no funcionaria si los clientes se enteran�.
Despu�s llegar�an sus c�mplices. Ella, al cuidado de la Generalitat de Catalu�a, viajaba cinco kil�metros desde el centro asignado por la DGAIA al domicilio de su violador en el Raval
Su cuenta en Instagram la ten�a, eso s�, en modo privado. La abri�, en enero de 2020, y hoy acumula 31 seguidores y sigue a 485 usuarios. De foto de perfil, se ve un balc�n y vistas a la monta�a. Nada que ver con el piso en el Raval, en entreplanta, de la calle Uni� donde maniat� a Mar�a. Sus negocios legales e ilegales le permit�an actuar en este apartamento de 152 metros, cuatro habitaciones y dos ba�os, con ascensor, construido en 1936. El hecho de que hubiera solo una vivienda por planta en el edificio le ayudar�a a cometer sus cr�menes. Era un Airbnb de la pederastia.
Su delito comenz� con el sexting, o intercambio de im�genes sexuales. �En el curso de tales conversaciones, entre mayo de 2020 y octubre de 2021, el procesado logr� acopiar un n�mero no inferior a 44 fotos en las que aparec�a desnuda�. As� comenz� todo. Primero un abuso virtual continuado. Despu�s, la depravaci�n. �En fecha no determinada de mediados de 2020 el procesado, sabedor ya de todos los aspectos personales, familiares, escolares y administrativos que converg�an en la menor, concert� con la menor a trav�s de las aplicaciones de mensajer�a antedichas una cita para conocerse en persona y mantener relaciones sexuales f�sicas�. La violaci�n se produjo y se grab�. �sta y las siguientes. La descripci�n detallada de ellas es, realmente, vomitiva. No las describiremos.

Se describen las violaciones a una ni�a que ten�a 12 a�os cuando la contact�.CR�NICA / EL MUNDO
Mientras, ella se fugaba una y otra vez para verle. Recorr�a cinco kil�metros desde centro de menores asignado por la Generalitat de Catalu�a para encontrarse en el domicilio de su violador. El m�todo de Lape�a era ofrecerle refugio y, a cambio, ella aceptaba filmar sus perversiones. Mar�a cumpli� 13 a�os en medio de este infierno. Grababa desde las escenas m�s cotidianas, caminando por su sal�n, hasta las m�s perversas. La llegaba, incluso, a atar.
A finales de 2020, dio un paso m�s. �Decidi� utilizarla como reclamo sexual en redes sociales a fin de lograr no s�lo mantener �l mismo relaciones sexuales con ella sino, tambi�n, ver al mismo tiempo c�mo otros hombres las manten�an con la menor en su presencia�.
El electricista Lape�a sab�a de su baja autoestima, del acoso escolar, de su desprotecci�n... El pederasta confeso se aprovech� de su debilidad y de las otras v�ctimas
La narraci�n detallada de los v�deos y del modus operandi para contactar a sus c�mplices se asemeja claramente al que usaba el violador en serie franc�s Dominique Pelicot. Hay claramente, en ambos casos, una �cultura de la violaci�n�. Los depredadores son ciudadanos que parecen vivir saludablemente. Pero el caso espa�ol es, quiz�, m�s doloroso porque la v�ctima catalana, es menor y vivi� los abusos sexuales entre los 12 y los 13. Unas violaciones que fueron tambi�n grabadas.
Lo inexplicable era la libertad de Lape�a. Ampli� su radio de acci�n. Despu�s �se sirvi� de la plataforma de citas Lovoo�, una de las m�s populares creadas en Europa. A su vez, suplant� la identidad de Mar�a. La exhib�a en lencer�a y la �ofrec�a indiscriminadamente a usuarios de la red para mantener relaciones sexuales grupales�. Su caso abre el debate una vez m�s sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en estos casos. Ni Lovoo, ni Instagram, fueron parte de la soluci�n. Nadie bloque� el accionar de Lape�a. Su cuenta contin�a abierta. Y fue en WhatsApp donde los pederastas ten�an un grupo. En �ste, abiertamente, comentaban sus delitos. Incluso confesaban repetidamente que sab�an de la edad de Mar�a.

Se enumeran las pruebas incautadas y tambi�n las fechor�as su red de c�mplices que participaron en los m�ltiples abusos sexuales. Todo probado.CR�NICA / EL MUNDO
Los pederastas no ten�an compasi�n. En los v�deos, Lape�a ofrece relaciones sexuales contranatura �sin preservativo�. Todo estaba organizado. �Una vez los tres se encontraron en el domicilio indicado. Te�filo Lape�a estableci� entre los intervinientes la actuaci�n que cada uno deber�a llevar a cabo y la forma de ejecutarla, de manera que la relaci�n sexual quedara grabada en v�deo conforme a las preferencias y gustos del procesado�. Esto relatado una y otra vez. Algunos, como Luis, repet�an inmisericordes las violaciones. Luis es parte de otro proceso. Las grabaciones le delatan plenamente, pero a�n no ha sido condenado.
Como en el caso Pelicot, un tal Jos�, al saber su edad, no acept�. Primero le contact� Lape�a Mart�nez desde la falsa cuenta de Mar�a. Despu�s desde @diac2020. �Sin embargo, tan pronto como Jos� tuvo conocimiento de su minor�a de edad rechaz� intervenir en ning�n tipo de relaci�n sexual�. El monstruo, al verse en peligro, le envi� pornograf�a infantil incalificable. �Con el fin de despertar un inter�s libidinoso�.
El d�a 9 de junio de 2022, los Mossos entraron en el Airbnb de la pederastia. La calle Uni� se llen� de agentes. Dentro, encontraron las pruebas. El iPhone con el que grababa a Mar�a y conversaba con sus c�mplices. Tambi�n su ordenador y discos duros. Eran 232 fotograf�as y 61 v�deos de las violaciones a la menor que estaba bajo la tutela de Generalitat. Adem�s de miles de fotograf�as y v�deos �creados por terceras personas... en los que aparec�an ni�os y ni�as de corta edad exhibi�ndose desnudos, practicando o recibiendo felaciones o siendo penetrados anal y vaginalmente por adultos u otros menores�.
La incursi�n policial ocurri� el a�o en que Mar�a se convertir�a en quincea�era. A�n estaba bajo la tutela de la DGAIA, responsable de no protegerla. El caso del monstruoso Te�filo Lape�a ha desnudado, una vez m�s la desastrosa gesti�n del sistema de protecci�n de menores de la Generalitat. �La condena de este pederasta no es m�s que la punta del iceberg de un sistema de tutelaje que no funciona, lo que venimos denunciando desde hace mucho�, asegura rotundo Francisco C�rdenas, de la Asociaci�n para la Defensa del Menor. Como ya ha publicado este suplemento, la DGAIA carga con acusaciones de corrupci�n, malversaci�n de fondos p�blicos y negligencia en la protecci�n de menores. �S�lo le han cambiado de nombre�.
La principal v�ctima de Lape�a, lastimada de por vida y ya mayor de edad, es una superviviente de sus violaciones y de un sistema que no la protegi�. Aparte de Mar�a, las pesquisas apuntan a un m�nimo de 25 victimas. La causa sigue abierta por los Mossos que han hecho una investigaci�n que ha conseguido que el violador firme 83 a�os de prisi�n. Han identificado a m�s de la mitad de sus c�mplices a pesar del pixelado de los v�deos. Cuando los agentes entraron en el piso de Lape�a hab�a un peluche de conejo en su cama.
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