Caf� Steiner
Cada uno de los 16 a�os que ha durado el mandato de Orban ha expuesto el fracaso de la Uni�n Europea

El primer ministro saliente de Hungr�a, Viktor Orban.AP
Actualizado
Tras la derrota de Viktor Orban en las elecciones de este domingo, los h�ngaros podr�n recuperar su democracia, secuestrada por quien patent� el t�rmino "democracia iliberal" y que ha atacado con sa�a a cualquier poder independiente que le pudiera hacer obligar a rendir cuentas.
Es tambi�n una magn�fica noticia para los ucranianos, que dejar�n de sufrir el bloqueo de la ayuda europea y ver�n el fin de los innumerables obst�culos que el mandatario h�ngaro ven�a imponiendo desde 2022 en el camino hacia las sanciones a Rusia.
Como lo es, por supuesto, para la Uni�n Europea, que se libra no ya de su principal problema, sino de su principal fracaso pues cada uno de los 16 a�os que ha durado el mandato de Orban ha expuesto el fracaso de la Uni�n Europea a la hora de revertir sus constantes violaciones de los principios b�sicos que inspiran el proyecto europeo -la democracia y el Estado de Derecho-.
No sorprende que esa Hungr�a, hipernacionalista, xen�foba y anti-europea, fuera la preferida de Putin, ni que Orban se arrodillara ante Putin, una y otra vez . "Rusos iros a casa" han cantado los j�venes en Budapest, hartos de tanto servilismo ante Mosc� -en unas grabaciones conocidas estos d�as, el ministro de Exteriores ruso ped�a a su colega h�ngaro que le enviara sus notas de la reuni�n de ministros de la UE y este le contestaba con un "por supuesto, ahora mismo"-.
Tampoco choca que los ac�litos de Trump, entre ellos el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, vieran en la Hungr�a de Orban el espejo europeo del modelo de civilizaci�n que aspiran a imponer en EEUU y el modelo de Europa, vasalla de Trump, con el que les gustar�a tratar. Ni lo hace que Orban fuera la espada, luz y martillo de todas las fuerzas de la extrema derecha europea, que se han volcado en apoyar su continuidad en el poder.
En Espa�a, el Partido Popular se ha servido del perfil conservador de P�ter Magyar, el l�der h�ngaro que ha aplastado a Orban, para atribuirse la victoria como un �xito propio. Su portavoz en la Comisi�n Constitucional incluso ha augurado que el siguiente en caer "ser� S�nchez, el Orban del sur". Pero como es sabido, el puesto de Orban espa�ol y caballo de Troya de todas esas fuerzas lo reclama Santiago Abascal, con quien el Partido Popular gobierna y aspira a seguir gobernando siempre que sea necesario.





















