Salud
Investigadores italianos desvelan en la revista Science que la carga mec�nica constante del bombeo altera la regulaci�n gen�tica de las c�lulas tumorales. Este hallazgo explica por qu� tumores card�acos primarios y met�stasis son poco comunes en mam�feros y abre la v�a a futuras terapias basadas en la estimulaci�n mec�nica

Imagen de un electrocardiograma, que registra la actividad el�ctrica del coraz�n en cada latido.Shutterstock
Raquel Serrano Madrid
Actualizado
Es uno de los grandes misterios de la oncolog�a: �por qu� un �rgano tan expuesto al torrente sangu�neo y con una actividad fren�tica casi nunca desarrolla c�ncer? Mientras otros tejidos sucumben a los tumores y a la met�stasis, el coraz�n parece blindado ya que rara vez se ve afectado. Tumores primarios y met�stasis (un poco m�s frecuentes ya que derivan de otras lesiones) son poco comunes en mam�feros, a pesar de la alta vascularizaci�n del miocardio.
Se han sugerido algunas teor�as sobre esta protecci�n relacionadas con su escasa renovaci�n celular, su situaci�n privilegiada y protegida en el t�rax. En cualquier caso, los mecanismos subyacentes a esta resistencia a�n no est�n ni claros ni confirmados, pero el esclarecimiento de este 'escudo natural' podr�a servir de base de estudio para la comprensi�n y, sobre todo, como potencial prevenci�n de otros procesos tumorales.
A esta tarea se ha enfrentado un equipo de investigaci�n quien pone el foco en el propio latido card�aco como posible mecanismo que inhibe el crecimiento tumoral en el microambiente card�aco, siendo la carga mec�nica, constante y din�mica, una potencial explicaci�n clave, seg�n informan en Science. Seg�n Giulio Ciucci, del Laboratorio de Biolog�a Cardiovascular del Centro Internacional de Ingenier�a Gen�tica y Biotecnolog�a (ICGEB), en Trieste, Italia, los resultados "arrojan luz sobre el papel de las fuerzas mec�nicas en la protecci�n del coraz�n contra el c�ncer y pueden allanar el camino hacia terapias contra el c�ncer basadas en la estimulaci�n mec�nica".
Los hallazgos apuntan a que la presi�n f�sica ejercida sobre los tejidos card�acos no solo son el veh�culo para el transporte del flujo sangu�neo. Representa una especie de obst�culo para cualquier c�lula cancerosa que intente asentarse en ese �rgano. "La tensi�n del latido card�aco se convierte en un entorno promueve que las c�lulas tumorales sufran cambios en la regulaci�n de sus genes, por lo que finalmente quedan bloqueadas y con nula capacidad de proliferaci�n", indica este investigador.
El equipo puso a prueba esta idea introduciendo c�lulas cancerosas en corazones de roedores y, posteriormente, dise�ando in vitromodelos card�acos con y sin carga mec�nica normal. Tambi�n compararon muestras de tejido humano de met�stasis card�acas poco frecuentes con los tumores extracard�acos correspondientes. Los autores determinaron que "el aumento de la carga mec�nica promov�a la se�alizaci�n de Nesprin-2, lo que a su vez provocaba cambios en la compactaci�n de la cromatina y la metilaci�n de las histonas, resultando en la supresi�n del crecimiento tumoral".
El coraz�n resiste eventos oncog�nicos
M�s concretamente, se emple� un modelo gen�tico in vivo de c�ncer en ratones -en el que la recombinaci�n mediada por la prote�na Cre produce la sobreexpresi�n de K-Ras mutado y la deleci�n de p53-, para confirmar que el coraz�n resiste eventos oncog�nicos. A pesar de una extensi�n comparable de recombinaci�n en h�gado, coraz�n y m�sculo esquel�tico, surgieron m�ltiples c�nceres en diferentes sitios anat�micos, pero nunca en el coraz�n.
Paralelamente, se usaron tejidos card�acos dise�ados en los que la carga mec�nica puede controlarse a voluntad. En estos modelos, la carga mec�nica inhibi�, mientras que la descarga tisular promovi� la proliferaci�n de c�lulas de adenocarcinoma de pulm�n, carcinoma de colon y melanoma dentro del miocardio. "Para investigar los mecanismos subyacentes a estos efectos, utilizamos transcript�mica espacial para analizar muestras de c�nceres humanos que dieron lugar a met�stasis card�acas y extracard�acas. Descubrimos que las met�stasis card�acas compart�an un perfil transcripcional com�n, independientemente del origen del tumor primario", se�ala Lorenzo Ciacci, del Departamento de Oncolog�a Experimental del Instituto Europeo de Oncolog�a, en Mil�n, Italia.
Se observaron hallazgos similares en nuestros modelos experimentales de modulaci�n de la carga card�aca, en los que la accesibilidad de la cromatina y la metilaci�n de las histonas se alteraron en sitios que controlan la proliferaci�n de c�lulas cancerosas, seg�n lo determinado por el ensayo de n�cleo �nico para la cromatina accesible a la transposasa con secuenciaci�n y la secuenciaci�n de inmunoprecipitaci�n de cromatina.























