El análisis del grupo de científicos del clima del World Weather Attribution señala que este episodio de calor extremo "excepcional", que ha sometido a temperaturas superiores a los 35 grados a 150 millones de personas, se ha visto agravado por el cambio climático

Un joven se refresca en una fuente frente al Museo Guggenheim el martes, cuando se registraron 40 grados en Bilbao.Efe
Carlos FresnedaCorresponsal París
Actualizado
La primera ola de calor del verano ha sido "la más severa y extendida" que padecido Europa, con 150 millones de personas soportando temperaturas de más de 35 grados y casi la mitad de las 850 ciudades el continente afectadas, según el análisis del grupo World Weather Attribution (WWA), que recalca cómo el cambio climático está exacerbando los episodios de calor extremo en el viejo continente.
"Estamos ante un hecho excepcional porque junio no es históricamente el mes más caluroso en Europa Occidental, y sin embargo se han batido récords con temperaturas entre 5 y 12 grados por encima de lo habitual en estas fechas", puede leerse en el informe de WWA, que atribuye lo ocurrido al "aire caliente transportado desde el norte de África" y al efecto de "cúpula de calor" que ya causó una subida de las temperaturas hasta 40 grados a finales de mayo.
El informe destaca el impacto de los altos niveles de humedad que han intensificado aún más la sensación de calor en países como Francia, que batió durante dos días consecutivos su récord histórico de temperaturas. Las autoridades francesas han atribuido hasta la fecha 55 víctimas mortales a la ola, incluidos tres niños encerrados en los coches y decenas de jóvenes que intentaron combatir las altas temperaturas bañándose en ríos y zonas no vigiladas. La alerta roja se extendió a más de 70 departamentos, con 44 millones de franceses (de un total 67 millones) expuestos al calor extremo.
El Ministerio de Sanidad francés expresó este viernes en un comunicado su preocupación por "los fallecimientos en los domicilios" registrados en los últimos días en el país, aunque reconoció no disponer de momento de "cifras exhaustivas sobre las muertes atribuibles al calor". En París se llegó por primera vez a los 40,9 grados en el mes de junio. La capital francesa prohibió desde el viernes al mediodía el consumo público de alcohol (considerado como un factor de riesgo ante las altas temperaturas) y el ministro de Interior, Laurent Núñez. instó a las prefecturas del país a imponer la misma prohibición durante el fin de semana, pese al descenso paulatino de las temperaturas y las primeras lluvias.
El análisis de WWA recalca cómo el impacto real de la ola de calor en el exceso de mortalidad tardará aún varias semanas en conocerse. El informe recuerda cómo el verano del 2022 se cobró más de 60.000 víctimas en Europa por el calor excesivo. La agencia Météo-France alertó que el efecto de esta ola prematura podría ser comparable a la que causó 14.800 víctimas en agosto del 2003.
Noches tropicales
Las noches tropicales experimentadas en amplias zonas de Europa son uno de los factores que han distinguido a esta ola que, a diferencia de otras, ha tenido un menor efecto en el Mediterráneo que en el Atlántico y ha estado sobre todo concentrada en el norte de España y las regiones meridionales de Francia, con un impacto posterior en el sur de Inglaterra, Bélgica, Países Bajos, Alemania y Polonia.
"Un evento de esta magnitud en junio no habría sido posible en junio sin el cambio climático", aseguró Theodore Keeping, profesor del Imperial College de Londres y miembro del equipo del WWA. "En los últimos 50 años, en los que el planeta se ha calentado 1,1 grados, la posibilidad de olas de calor como esta ha cambiado inmensamente".
El 45% de la ciudades de más de 50.000 habitantes han experimentado un calor extremo, intensificado además por los altos niveles que humedad, otro factor adicional que en opinión de Keeping ha podido tener un notable impacto en la salud de los europeos, especialmente en países como Francia y Reino Unido, donde el transporte público y las infraestructuras no están preparadas para estas temperaturas, como tampoco la gran mayoría de los hogares sin aire acondicionado.
En Londres, el servicio de ambulancias de Londres registró el récord de emergencias en un solo día (641). En París, la ciudad europea más vulnerable al impacto a las olas de calor, se produjeron mientras 25 muertes diarias por paros cardíacos (frente a las 10 habituales), con escenas de saturación en los hospitales.
Se espera que Alemania y Polonia rompan durante el fin de semana sus propios récords de temperaturas en junio, con los termómetros por encima de los 40 grados. El Gran Prix de Austria, en Spielberg, se celebrará bajo la alerta de "riesgo para la salud". Suiza ha registrado también el día más caluroso en junio con los 36.9 grados alcanzados el jueves en Basilea.
"Es posible que al final del verano y al analizar la temporada en su conjunto `podamos decir que se trató de una ola de calor récord para Europa", declaró en Ginebra la portavoz de la Organización Meteorológica Mudial (OMM) Clare Nullis. "De momento, este fenómeno sigue plenamente en curso".


























