Vida Saludable
Bioqu�mico, fisi�logo, fisioterapeuta y fundador de la Psiconeuroinmunolog�a cl�nica (PNIc), es el creador del 'intermittent living', un concepto que propone reintroducir en nuestra vida peque�os estresores naturales f�sicos y ambientales (est�mulos horm�ticos), como la exposici�n controlada al fr�o, el ayuno o la sed, con el objetivo de optimizar la salud
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Pruimboom, en el Hotel ICON Embassy de Madrid.�ngel Navarrete
Frente a una sociedad enferma por el exceso de comodidad, que resuelve sus males a pastillazo limpio y sue�a con pasar de los 100 a�os sin despegar el culo del sof�, Leo Pruimboom ide�, en 2018, el 'intermittent living', un concepto que no puede ser m�s simple y revolucionario al mismo tiempo. B�sicamente, lo que nos propone es reintroducir en nuestra vida peque�os estresores naturales f�sicos y ambientales (los denominados est�mulos horm�ticos), como la exposici�n controlada al fr�o extremo o al calor, el ayuno, la sed, la hipoxia, el ejercicio —manda narices que el movimiento se haya convertido en algo tan extra�o para nosotros que sea considerado una "haza�a"— y otros desaf�os a los que el ser humano se ha expuesto durante millones de a�os, hasta que la cultura nos convirti� en 'rehenes de la calefacci�n, el aire acondicionado, la glotoner�a y el sedentarismo.
Bioqu�mico, fisi�logo, fisioterapeuta y fundador de la Psiconeuroinmunolog�a cl�nica (PNIc) -aplicaci�n pr�ctica de la Psiconeuroinmunolog�a (PNI), enfocada en la atenci�n directa al paciente a trav�s de un protocolo de intervenci�n cl�nica basado en la medicina evolutiva y la nutrici�n- a finales de los 80 del pasado siglo, Pruimboom explica que nuestros genes evolucionaron en un contexto de desaf�os breves e intensos, como pasar hambre, soportar el fr�o, caminar largas distancias, tolerar el calor o enfrentarse a determinadas infecciones que pon�an a prueba nuestro sistema inmune. Todas estas experiencias fueron las que moldearon nuestros distintos sistemas de respuesta (inmunes, endocrinos, neurol�gicos y metab�licos). Sin embargo, el desarrollo cultural acab� por eliminarlas de nuestra existencia, convirti�ndolas en una especie de heroicos sacrificios por los que ya no estamos dispuestos a pasar (al menos, de forma voluntaria).
�Consecuencia? Pues ya se sabe: lo que no se usa, se pierde. Nuestro cuerpo est� absolutamente desentrenado, ha perdido flexibilidad metab�lica e inmunol�gica y, si no se toma cartas en el asunto, est� abocado a entrar en un estado de inflamaci�n basal que envejece los tejidos y agota las reservas adaptativas. En resumidas cuentas, todo un desastre involutivo.
Durante su estancia en Madrid para pasar consulta a pacientes llegados desde diferentes lugares del mundo, Pruimboom desgrana los fundamentos de una visi�n de la salud (y de la vida) que lo ha convertido en un aut�ntico profeta.
- �Qu� buscan los pacientes cuando acuden a ti?
- La gente no viene a tratar s�ntomas, viene a curarse. Y eso cambia todo. Nosotros trabajamos en equipo. Hoy, por ejemplo, �ramos seis personas, cinco m�dicos de distintas especialidades -dermatolog�a, ginecolog�a, medicina interna, medicina de familia-. Pero esto no va de sumar especialistas, sino de integrar visiones.
- �C�mo es esa primera consulta?
- Siempre es presencial y dura dos horas. No hacemos consultas online en la primera visita. Es un proceso profundo durante el cual 'hurgamos' en busca del problema; porque los s�ntomas no son el problema, son la expresi�n de que existe. Lo importante es encontrar qu� hay detr�s. Muchas veces los pacientes ya traen pruebas, pero no siempre las necesito. Necesito al paciente. Observar, escuchar, entender su historia. Hoy, por ejemplo, hemos visto casos muy distintos: desde un parkinsonismo ya diagnosticado hasta personas sin diagn�stico claro. Da igual: lo importante es que vienen buscando una soluci�n, no una etiqueta. Quieren curarse, no tratar s�ntomas.
- �Entonces no todos llegan con diagn�stico?
- Algunos s�, otros no. Pero el diagn�stico muchas veces es una simplificaci�n. Cuando dices 'fibromialgia', por ejemplo, has convertido una historia compleja en una palabra. Y cuando cosificas algo as�, parece que ya no tiene soluci�n.
- Eso es algo dif�cil de comprender y de transmitir...
- Lo entiendo. Si yo tuviera que empezar de nuevo no llamar�a a esto psiconeuroenerg�a cl�nica, sino medicina completa. Es una medicina que integra todo. Porque la medicina convencional ha avanzado much�simo en lo agudo -accidentes, urgencias-, pero est� estancada en lo cr�nico.
- �Por qu�?
- Porque desde 1923 hemos ido fragmentado la medicina cada vez m�s. Cada vez m�s especialistas, cada vez m�s el cuerpo divido en m�s partes. El ser humano no funciona as�. Por eso, lo que hemos hecho nosotros es volver a unirlo en un todo.
- Ponme un ejemplo pr�ctico, por favor.
- Un paciente de Parkinson que toma medicaci�n, pero nadie le ha explicado por qu� le pasa. Cuando se analiza su historia, descubres que padece un estre�imiento brutal desde que ten�a cinco a�os. Y ah� est� el problema. Tiene el intestino y la boca 'podridos'; todo son infecciones.
- �El Parkinson est� relacionado con el intestino?
- Claro. Hay una relaci�n directa. En muchos casos, el origen est� ah�. Si adem�s tiene infecciones orales, bacterias que migran; todo suma. Luego miras pruebas como PET o TAC y ves que ciertas estructuras cerebrales est�n intactas, pero desconectadas. Y esa conexi�n se puede recuperar.
- �Se puede revertir?
- A veces s�. Depende de cu�nto da�o haya. Pero mejorar, casi siempre.
- Desde fuera, todo esto que cuentas choca frontalmente con la visi�n que se tiene en la medicina 'tradicional'.
- Primero, dejemos claro algo: 'medicina tradicional' no es lo mismo que medicina convencional. La convencional tiene poco m�s de un siglo. Tradicional es lo que lleva miles de a�os.
- Pero muchos m�dicos dir�n: "yo tengo una formaci�n espec�fica, �y t�?"...
- Y yo tambi�n. He estudiado fisioterapia, bioqu�mica, fisiolog�a m�dica. He estado en las mismas aulas. El problema no es la formaci�n, sino c�mo se aplica. En Medicina, pasas de entender la fisiolog�a a recetar f�rmacos y se pierde el camino intermedio: la patofisiolog�a, que es donde est� la explicaci�n de los s�ntomas y muchas veces la soluci�n. Y a partir de ah� es s�ntoma intervenci�n, s�ntoma de intervenci�n sin reparar en estos mecanismos patofisiol�gicos que son los que dan explicaci�n a la patolog�a. Una vez que la patolog�a sale en la foto est�, retrocede en los mecanismos porque en estos mecanismos est� la soluci�n. �C�mo puede ser que hoy todav�a no nos damos cuenta?
- Entonces, �d�nde est� el fallo principal?
- En simplificar demasiado. Por ejemplo, si hablamos de la depresi�n, se puede comprobar que, detr�s de ella puede haber m�s de 200 mecanismos posibles. Entonces, �c�mo es posible que la tratemos con un solo medicamento? �Por qu� se la relaciona solo con la falta de serotonina cuando pueden estar involucradas la insulina, la leptina o los procesos inflamatorios?
- �Y qu� hacemos?
- Hay que volver a entender los procesos. El cuerpo no est� fragmentado: conducta, sistema inmune, sistema nervioso, endocrino... Todo est� conectado.
- Si tuvieras que hacer un diagn�stico a la sociedad actual, �cu�l ser�a?
- El ser humano viene de la naturaleza y ha evolucionado hacia la cultura. No ha sido una reacci�n, sino una evoluci�n fisiol�gica, porque, en la naturaleza, mor�amos de fr�o, de hambre, de infecciones... Nuestro cerebro ha ido buscando v�as para escapar de todas esas 'amenazas' y lo ha hecho muy bien. La cultura nos aport� un mont�n de avances. Obviamente, yo no estoy en contra de la cultura del mundo moderno. Estoy en contra de un mundo moderno que ha traspasado el l�mite de la cultura. El problema es que nos hemos alejado demasiado de la naturaleza. Hemos pasado de sobrevivir en condiciones duras a vivir en una comodidad extrema: temperatura constante, comida siempre disponible y, lo m�s aterrador de todo, a un esfuerzo f�sico cero.
- �Esa falta de actividad f�sica en qu� se traduce?
- Lo que yo llamo s�ndrome de muerte sedentaria. La inactividad es devastadora.
- �M�s que la mala alimentaci�n?
- Te dir�a incluso que s�. No obstante, si tuviera que hacer una jerarqu�a de los m�s pernicioso para la salud dir�a que lo peor de todo es la soledad.
- Entonces, la soledad encabeza la clasificaci�n en la lista de los mayores enemigos de nuestra salud. �Y luego?
- S�. Es el factor n�mero uno. La soledad se ha convertido en una patolog�a; aqu�, la cultura tambi�n ha sobrepasado el l�mite. Los datos est�n ah�: la soledad es la enemiga n�mero uno de la longevidad. Sin v�nculo no hay salud; cuanto m�s visitan los hijos a los padres, m�s aumentan su esperanza de vida. Necesitamos conexi�n: con personas, con animales, con algo m�s grande. Incluso el sistema nervioso lo refleja: sin esa sensaci�n de seguridad, el cuerpo no funciona igual. Y hay m�s: la naturaleza es clave. No como 'medicina puntual', sino como entorno constante. El ser humano no puede vivir al margen. Luego vendr�a el tabaco, despu�s el sedentarismo, el sue�o y mucho m�s abajo, la alimentaci�n.
- Hablas tambi�n de cosas poco habituales en medicina como el sexo, por ejemplo.
- Es un gran tab�, pero, incluso en edades avanzadas, tiene efectos muy positivos a nivel cerebral. Pero es que hay cosas que nos hacen mucho bien y de las que apenas se habla. Como el arte. �Sabes que tener h�bitos creativos regulares mejora salud f�sica y mental, y eso puede mejorar la esperanza de vida?
- Estamos obsesionados con vivir m�s...
- Y es un error. El objetivo no deber�a ser vivir 110 a�os, sino llegar bien a los 85 y sufrir lo m�nimo durante la �ltima etapa. Eso s� es realista.
- �Se puede alargar la vida?
- Hasta cierto punto. Pero el programa se define muy pronto, en la infancia, porque alrededor de los 10 a�os ya se han hecho cambios muy grandes a nivel de metilaci�n. Luego puedes optimizar a trav�s de un programa de reprogramaci�n, pero no hacer milagros.
- �Y cu�l es el secreto?
- Curiosamente, aunque el dinero ayuda mucho, porque reduce el estr�s y favorece el acceso a los mejores m�dicos, entrenadores, comida org�nica, etc., hay algo m�s importante. Ya lo has dicho varias veces: hay que 'sufrir'.
- �Perd�n?
- S�. La longevidad se tiene que merecer. Hay que gan�rsela con cierto gran de incomodidad. Como en esas aldeas consideradas como zonas azules, donde la gente trabaja en el campo, no hay contaminaci�n ni pesticidas, camina mucho, come poco, se expone al fr�o y no tiene demasiado con lo que entretenerse... Eso es lo que hacen las poblaciones m�s longevas desde el incio de sus vidas.
- �Entonces el problema es el exceso de confort?
- Exacto. La cultura nos ha hecho fr�giles colm�ndonos de comodidades. La naturaleza, en cambio, nos hace antifr�giles al someternos a situaciones desafiantes que hacen que nuestra flexibilidad metab�lica y nuestro sistema inmune vuelvan a ser los que eran originariamente.
- �Con qu� nos quedamos de todo esto?
- Pues con que la b�squeda de longevidad 'de rico' sin esfuerzo con masajes, sueros y pastillas no funciona. Si no hay cierto grado de incomodidad en tu vida, probablemente tampoco habr� longevidad de calidad.


























