Tenis
El espa�ol pierde por 1-6, 6-4 y 7-5 frente al ex n�mero uno, pero escala al puesto 65 del mundo y se demuestra capaz de ganar a cualquiera

Medvedev y Landaluce, despu�s del partido.AFP
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Eran unos ni�os de apenas ocho o nueve a�os cuando Mart�n Landaluce y Rafa J�dar empezaron a medirse el uno contra el otro. Madrile�os ambos, socios del Club de Tenis Chamart�n, se encontraban una y otra vez en la pista, y Landaluce dominaba casi siempre. Rara era la vez que J�dar celebraba; quienes le conocen no recuerdan una sola victoria suya en aquellos a�os de infancia. Pero lleg� la adolescencia, cambiaron los cuerpos, se nivelaron las fuerzas y, en los �ltimos meses... �Boom! El fen�meno J�dar irrump�a para asombro del propio Landaluce. Cabeza fr�a necesit� este para seguir su camino, pero en cuanto pudo respondi� con hechos.
Tras alcanzar los cuartos de final del Masters 1000 de Miami, este jueves brill� como nunca para poner a Daniil Medvedev contra las cuerdas en los cuartos del Masters 1000 de Roma. Despu�s de dos horas y 23 minutos de batalla, cay� por 1-6, 6-4 y 7-5, pero dej� su firma en uno de los escenarios m�s grandes del circuito.
Medvedev, exn�mero uno y ganador de un Grand Slam, no pudo m�s que aplaudirle cuando el espa�ol de apenas 20 a�os se desped�a de la pista central del Foro It�lico. "Ha sido un partido muy duro", reconoci� el ruso, que en semifinales se medir� a Jannik Sinner (este s�bado, 19.00 horas), tras un esfuerzo que le result� extenuante. Landaluce le llev� al l�mite, le oblig� a ofrecer su mejor versi�n y no estuvo lejos de eliminarle.
Al espa�ol solo le fallaron las fuerzas en un partido largu�simo -como le ocurri� al propio J�dar ante Luciano Darderi- y le falt� experiencia en los momentos decisivos. En las jugadas clave, Medvedev intensific� la presi�n con el rev�s y movi�, movi� y movi� al espa�ol en busca del error. "Ahora fuerte de cabeza", le reclamaba su padre, tambi�n llamado Mart�n -otra coincidencia con J�dar-, pero era muy dif�cil mantener el pulso. Despu�s de avasallar a Medvedev con su derecha y su juego en la red en un primer set at�pico, Landaluce fue perdiendo pie poco a poco y cediendo terreno al ruso. Medvedev apenas sufr�a con su saque mientras el espa�ol peleaba el suyo constantemente. En el set definitivo lleg� a salvar tres bolas de set, pero pedirle m�s ya era demasiado.
Pese a la derrota, se marcha de Roma con el orgullo de haber exhibido su juego ante los mejores del mundo y de haber escalado del puesto 94 al 65 del ranking. Podr� debutar en Roland Garros sin pasar por la previa y all� ning�n rival, ni el mism�simo Sinner, se alegrar� de cruzarse con �l. Tras la eclosi�n de J�dar, el salto a la �lite de Landaluce est� m�s cerca que nunca. Qui�n lo iba a decir cuando se retaban el uno al otro siendo ni�os.






















