Guerra en Oriente Próximo
Washington y Teherán han dado versiones contradictorias sobre la dirección que tomarán las conversaciones en cuestiones como Ormuz, Líbano o el desbloqueo de activos iraníes congelados

El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance.AP
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Irán y Estados Unidos han concluido este lunes las primeras conversaciones directas tras las guerra, con la creación de varios equipos técnicos destinados a negociar el Memorando de Entendimiento, aunque quedan en el aire de momento los principales escollos sin resolver: Líbano y el Estrecho de Ormuz. El equipo negociador estadounidense, liderado por el vicepresidente JD Vance; así como los enviados por Irán, capitaneado por el presidente del Parlamento, Mohammed Bagher Qalibaf, han anunciado la creación de una hoja de ruta para discutir los puntos del Memorando en un plazo de sesenta días.
Los países mediadores del encuentro, Pakistán y Qatar, celebraron los "avances" en las negociaciones, a pesar de que el encuentro estuvo marcado por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de reanudar los ataques contra Teherán, un intento de intimidación que provocó que el equipo iraní quisiera abandonar el diálogo.
"No se retiraron, su equipo técnico sigue aquí en Burgenstock trabajando con nuestro equipo técnico", aseguró JD Vance en Suiza, país que acogerá durante esta semana varios encuentros para avanzar en las negociaciones. El vicepresidente estadounidense admitió que hubo "algo de amenazas" y "quejas" por parte iraní ante la actitud de Trump, pero se mostró satisfecho con el encuentro, asegurando que ha creado "una base muy sólida" para seguir negociando.
Ambas partes dieron a entender que se encuentran en una fase preliminar de las negociaciones, aunque se ha establecido un comité de alto nivel que supervisará las conversaciones -con la participación de países mediadores-, que conversará con los grupos de trabajo creados para negociar cada punto del memorando. Además se ha establecido un canal de comunicación para prevenir "incidentes y malentendidos" en el Estrecho de Ormuz, así como una "célula de desescalada" para garantizar el alto el fuego en Líbano. Sin embargo, más allá de la creación de estos mecanismos, Washington y Teherán han dado versiones contradictorias sobre la dirección que tomarán las conversaciones en cuestiones como Ormuz, Líbano o el desbloqueo de activos iraníes congelados


























