Salud
Este popular condimento se revela ahora como una pieza clave para frenar la p�rdida de masa y funci�n muscular asociada a la edad y mejorar la vitalidad

El ajo, muy utilizado en nuestra cocina, podr�a ser clave contra la sarcopenia.Shutterstock
R. Rodr�guez Madrid
Actualizado
Nadie sabe con certeza si Victoria Beckham realmente dijo hace a�os aquello de Espa�a huele a ajo. Aunque la celebrity lo ha negado varias veces, incluso en su reciente documental, lo cierto es que aquel supuesto desplante se nos qued� grabado a fuego en Espa�a por atacar uno de los pilares de nuestra gastronom�a. Ahora un estudio muestra que el ajo no solo es un ingrediente fundamental en la cocina, sino que es el protagonista de un nuevo enfoque antienvejecimiento que mejora la funci�n muscular.
El Instituto para la Investigaci�n del Envejecimiento Productivo (IRPA) de Tokio en colaboraci�n con la Universidad de Washington han descubierto que un compuesto espec�fico del extracto de ajo envejecido tiene la capacidad de reprogramar la comunicaci�n entre nuestros �rganos para combatir la sarcopenia (la p�rdida de masa, fuerza y funci�n muscular asociada a la edad). El estudio, publicado en la revista Cell Metabolism, no solo propone un nuevo suplemento nutricional, sino que describe una ruta biol�gica hasta ahora desconocida: el eje grasa-cerebro-m�sculo.
La ciencia normalmente ha estudiado el envejecimiento muscular de forma aislada o centr�ndose en el ejercicio. Pero el equipo dirigido por Shin-ichiro Imai, una autoridad mundial en la biolog�a del NAD+ (una mol�cula esencial para la producci�n de energ�a y la reparaci�n del ADN) y en el estudio del envejecimiento, sospechaba que el m�sculo no decae solo por el paso del tiempo, sino porque deja de recibir instrucciones precisas del resto del cuerpo.
"Durante mi experiencia cl�nica como fisioterapeuta, a menudo me frustraba ver c�mo los adultos mayores perd�an funcionalidad f�sica y vitalidad simplemente porque no padec�an ninguna enfermedad espec�fica que requiriera tratamiento m�dico. Esta carencia en la atenci�n preventiva ha impulsado mi investigaci�n", explica Kiyoshi Yoshioka, uno de los coautores principales de este estudio. "Esperamos que nuestros hallazgos ayuden a mejorar la condici�n f�sica y la fuerza muscular en las personas mayores mediante la simple inclusi�n de un nutrac�utico en su dieta diaria".
De la grasa al cerebro y de ah� al m�sculo
El trabajo revela que la S-1-propenil-L-ciste�na (S1PC), un compuesto bioactivo presente en el extracto de ajo envejecido (no se encuentra en el ajo crudo que usamos habitualmente, sino que aparece tras un largo proceso de maduraci�n), muestra potenciales efectos antienvejecimiento. Act�a sobre el tejido adiposo (grasa corporal), activando una enzima llamada LKB1 y poniendo en marcha una reacci�n en cadena: la grasa empieza a segregar unas peque�as burbujas llamadas ves�culas extracelulares que contienen a su vez una enzima vital, la eNAMPT. Esta es fundamental para la s�ntesis de NAD+, una mol�cula peque�a esencial involucrada en la protecci�n celular, la reparaci�n del ADN y la producci�n de energ�a.
Las ves�culas viajan por la sangre hasta llegar al hipot�lamo, en el cerebro, y ah� la eNAMPT impulsa la s�ntesis de esa mol�cula. El cerebro, al detectar este aumento de energ�a qu�mica, env�a una se�al a trav�s del sistema nervioso simp�tico hacia los m�sculos esquel�ticos. Es decir: la grasa 'avisa' al cerebro de que hay recursos disponibles, y el cerebro da la orden al m�sculo de mantenerse fuerte y funcional. Los hallazgos revelan una nueva v�a de comunicaci�n que vincula el tejido adiposo, el cerebro y el m�sculo esquel�tico, ofreciendo nuevas perspectivas sobre c�mo se puede regular el deterioro funcional relacionado con el envejecimiento.
Los investigadores utilizaron ratones de edad avanzada (el equivalente a personas de 80 a�os). Tras ocho meses de tratamiento con S1PC, los resultados fueron incontestables: los animales mostraron una fuerza de agarre significativamente mayor y una mejor regulaci�n de la temperatura corporal, un signo inequ�voco de juventud metab�lica. En contraste, aquellos ratones a los que se les bloque� la capacidad de la grasa para enviar mensajes al cerebro no mostraron ninguna mejor�a, confirmando que el m�sculo depende de esta v�a de comunicaci�n.
Pero, �funciona en humanos? El estudio incluy� un ensayo cl�nico con 44 voluntarios. Los investigadores observaron que una sola dosis de S1PC aumentaba los niveles de eNAMPT en la sangre, especialmente en personas con una cantidad saludable de tejido adiposo. Esto cambia el paradigma sobre la grasa: ya no es solo un almac�n de calor�as, sino el emisor necesario para que el cerebro proteja a nuestros m�sculos.
"Nuestros hallazgos presentan una funci�n �nica del S1PC para activar la comunicaci�n interorg�nica que mejora la fragilidad muscular", se�ala Shin-ichiro Imai. "Anticipamos que este compuesto tendr� efectos antienvejecimiento a�n m�s amplios que deben ser investigados".


























