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Durante la última semana ha vuelto a desatarse un caos ferroviario que ha afectado a miles de pasajeros: parones de trenes en mitad de la nada, a 40 grados y sin aires acondicionados, evacuaciones y retrasos exagerados. Todo ello se ha producido en los días previos a que el Congreso tumbara ayer, con los votos de PP, Vox y Junts, el decreto ley por el cual el Gobierno autorizaba a Renfe a ampliar su margen de deuda en 671 millones de euros para la compra de nuevo material rodante.
Pese a que en la votación la Cámara sí aprobó los descuentos del plan Verano Joven 2026, la oposición y los socios del Gobierno desestimaron la posibilidad de aumentar la línea extraordinaria de crédito para la operadora. De hecho, el diputado de Junts Josep Maria Cruset cargó contra el Ejecutivo y avisó de que, si quiere contar con los independentistas, el presidente Pedro Sánchez «se tiene que apartar». «En esto no pueden contar con nosotros. Si quieren avanzar en la legislatura, ya saben la solución: que se aparte el señor Sánchez y que se elija un nuevo presidente para parar a la extrema derecha y para cumplir los acuerdos», añadió en su intervención durante el debate, según recogió Europa Press.
La incapacidad del Gobierno para sacar adelante unos nuevos Presupuestos limita sus posibilidades de financiar algo tan necesario como la compra de nuevo material rodante, algo que se ha hecho más ostensible en los últimos días: «Llegué con ocho horas de retraso y tardaron cuatro en rescatarnos», explica a EL MUNDO Laura Ruiz, una pasajera del Avlo que tuvo que ser evacuado por los bomberos y la policía el pasado miércoles en Galicia.
El camino para Ruiz fue una «odisea». Su tren de Alta Velocidad salió de Madrid con más de dos horas de retraso, aunque lo peor estaba por llegar. A pocos kilómetros de Orense, el destino de Ruiz, el convoy quedó paralizado «sin que nadie dIara ninguna información al respecto». Finalmente, el maquinista informó de que todos los pasajeros debían abandonar los vagones para ser reubicados en otro tren, que llegó cuatro horas después: «Estuvimos horas atrapados en los vagones, no nos dejaban salir. Cuando nos evacuaron, tuvimos que atravesar las vías del tren con las maletas a cuestas para poder llegar a la acera. Una vez en la acera ya accedimos, a través de una rampa, al tren de rescate. Había cientos de pasajeros, entre ellos muchos niños y ancianos,» lamenta Ruiz.
Mientras el tren estaba parado, y ante la falta de información, Ruiz fue directamente a preguntarle a una azafata qué estaba ocurriendo: «Me dijo que el tren en el que viajábamos había tenido que ir al norte de España para socorrer a otro convoy averiado. Por lo visto, cuando terminó de socorrerlo, en su vuelta a Madrid para recogernos a nosotros, detectaron un fallo de seguridad en una rueda, pero aún así nos hicieron subir sin avisarnos. Creo que puedo dar gracias de que no haya pasado nada grave», expresa en conversación con EL MUNDO.
Pero esta no es la única incidencia que se ha producido en los últimos siete días. El pasado domingo, el Media Distancia que viajaba desde Jaén a Madrid se quedó varado en Vilches durante horas en plena ola de calor, a 40 grados y sin aire acondicionado.
Días después, el martes, volvió a ocurrir en el mismo punto, aunque los sistemas de climatización sí funcionaron esta vez. Ese mismo martes, un fallo en el suministro eléctrico obligó a interrumpir por completo la circulación de la Alta Velocidad entre la estación de Santa-Justa y Carmona, dinamitando la conexión de Larga Distancia, Media Distancia y Cercanías en ambos sentidos entre Málaga, Córdoba, Madrid y la capital andaluza.
Apenas unas horas después, un robo de cables que se llevó a cabo entre dos municipios de Ciudad Real, Urda y Malagón, provocó retrasos a trenes de Renfe, Ouigo e Iryo. Posteriormente, los retrasos también llegaron hasta el corredor del Levante. Una incidencia en una maquinaria de vía entre las estaciones de Atocha y Chamartín, según informó Adif, provocó numerosos retrasos en la línea de alta velocidad Madrid-Valencia-Alicante.
Otro fallo en el suministro eléctrico, ese mismo martes, provocó más retrasos en los trenes que operan entre Madrid y Asturias. Aunque Adif restableció la normalidad de circulación en uno de los sentidos(dirección Madrid) poco tiempo después de conocer la incidencia, el tramo entre Valladolid y Palencia estuvo durante más horas afectado. Es probable que no todos los pasajeros de estos trenes tengan derecho a recuperar el dinero de su billete: Renfe avisa en su web de que algunos de los retrasos producidos por incidencias en la vía no serán indemnizables. Sin embargo, a Laura Ruiz le dijeron que sí le devolverían el dinero: «Pero ya no me fío ni un pelo», expresa.
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