Esa Espa�a Nuestra
Voz referencial de nuestra m�sica, frena la idealizaci�n de los 'viejos buenos tiempos': "Pol�ticamente no, pero como sociedad estamos mejor ahora. Nos respetamos mucho m�s los unos a los otros"

Actualizado
Sole Gim�nez (Par�s, 1963) siempre ha parecido una cantante et�rea en un mundo, el de la m�sica, eminentemente carnal. En los 80, Presuntos Implicados eran los adultos en el instituto desfasado de la Movida y la actual presidenta de la Academia de la M�sica ha mantenido esa imagen durante su carrera en solitario, cuyo nuevo disco, Ser Humano, el primero con canciones originales en mucho tiempo, acaba de lanzar. "Por primera vez no salgo en una portada. Estoy harta de verme", se r�e quien, cara a cara, no es en absoluto distante.
- El primer single del disco fue, precisamente, ‘Ser Humano’ y el segundo ha sido ‘S�lo las m�quinas’. No creo que ese salto de lo humano a lo tecnol�gico, en el escenario actual, sea casual.
- No lo es. Me inquieta el presente. Leo bastante, estoy al d�a de las informaciones que van saliendo y me estoy asustando un poco con el auge de la inteligencia artificial. En realidad, el problema no es la IA. La inteligencia artificial es una herramienta m�s, pero no me gusta nada en manos de quienes est� ni la intenci�n que todos esos gigantes tecnol�gicos tienen con ella. Me preocupa que los legisladores de cada pa�s est�n yendo tan a rebufo porque es importante ponerle l�mites y ahora mismo no los tiene. Una herramienta como esta sin l�mites es peligros�sima. Es, a mayor escala, lo que ya vimos con las redes sociales.
- Cuando se ha querido legislar en serio sobre ellas, el da�o ya estaba hecho.
- S�, por lo menos para una generaci�n. Intentemos que eso no siga. En el tema de las redes sociales, me preocupan los ni�os, pero me preocupan todav�a m�s los padres, porque voy andando por la calle y nadie levanta la vista del m�vil, ni las mujeres con carritos de beb�. Creo que no estamos tomando conciencia de lo enganchados que estamos los adultos.
Para saber m�s
- �T� est�s enganchada?
- Trabajo mucho con el m�vil porque viajo, no puedo llevar el ordenador siempre encima y estoy mucho con WhatsApp y con el mail. Ah� s� estoy metida, pero desde hace un tiempo me he limitado mucho las redes sociales. Leo los comentarios que hace la gente que se mete en las m�as y eso es todo. Mira que hay informaci�n que puede ser interesante, pero no quiero cederles mi tiempo y que eso d� dinero a gente que ya tiene mucho y que le importan una mierda mi persona y mi cabeza. Aconsejo ‘El valor de la atenci�n’, un libro que muestra lo t�xico que puede llegar a ser entrar en el scroll infinito y en el control del algoritmo, que funciona como un embudo que, si te interesa el macram�, te va a estar ense�ando macram� hasta que tu mundo es solo macram�.
- Eso es clave en la radicalizaci�n ideol�gica de los �ltimos a�os.
- Cuando gan� Bolsonaro en Brasil, la gente coreaba: "�Facebook, Facebook!". Eso te lo dice todo. Ahora que al fin est�n saliendo sentencias contra Meta o YouTube, el libro cuenta que, hace ya a�os, ingenieros que trabajaban en Twitter, en Facebook, en Instagram y dem�s, dijeron a los se�ores todopoderosos de esas redes que estaban viendo que el algoritmo radicalizaba a los usuarios y era peligroso para la sociedad. Propusieron cambiarlo, pero los due�os hicieron n�meros y se negaron porque no les compensaba econ�micamente. A los magnates tecnol�gicos les ha importado muy poco la salud mental y social del mundo. Ojal� ahora se les empiece a poner freno y nos demos cuenta de que, cuando algo es gratis, t� eres el producto.
- Adem�s del disco, est�s en la tele con Tu cara me suena. Es curioso porque no termina de cuadrar con esa imagen tuya tan seria y un poco por encima del mundo. �No se corresponde con la realidad?
- Creo que no, pero a la vez lo entiendo porque nunca he jugado a la parte fr�vola que tiene el mundo de la m�sica. Nunca me he interesado porque no soy una persona cotilla ni me gusta que cotilleen sobre m�. Entonces, cuando no entras en esos juegos, te ponen esa etiqueta de artista seria. Y como artista es verdad que lo soy, pero como persona creo que no tanto. Me atrae mucho participar en un concurso, por ejemplo. Ya tengo una edad como para divertirme.
- Esa idea surge desde el principio. Presuntos Implicados parec�as un grupo mucho m�s maduro que vuestros contempor�neos de los a�os 80, pero t� ten�as 23 a�os al empezar.
- S�, es verdad, y luego yo tambi�n lo he fomentado un poco con mi actitud y la coherencia en mi carrera como solista. Pero me gusta hacer tele siempre que tenga que ver con la m�sica, que fuera de este tipo de programas est� desapareciendo de la programaci�n. Noto que mucha gente que a lo mejor no te tiene tan localizada, dice: "�Anda, mira esta!".
- �Te has sentido olvidada?
- S�, s�, s�. Por parte de mucha gente. Cuando dej� Presuntos, hace ya 20 a�os, muchos se desconectaron y el tipo de m�sica que hago como solista no ha ayudado en ese sentido. No suenas en la radio, sales poco en la tele… Cuesta mucho sonar cuando eres s�nior. Me cuesta a m�, le cuesta a V�ctor Manuel, le cuesta a Serrat, le cuesta a Drexler. En Espa�a, existe un edadismo brutal en la m�sica, sobre todo en la industria. Se apuesta mucho por gente joven, que entiendo que tienen que renovar p�blico, pero cometen el error de abandonar al p�blico que ya tiene, el que algunos nos hemos trabajado durante 40 a�os.
- Pero t� sab�as que, haciendo la m�sica que haces, el alcance iba a ser minoritario.
- Bueno, pero era lo que yo quer�a hacer, donde yo quer�a estar y donde yo quer�a desarrollarme musicalmente. Me parec�a m�s interesante. He perdido una parte del p�blico, pero miro mi carrera, estos doce discos que he sacado, y ha merecido la pena porque son atemporales. No est�n pegados a ninguna moda y tienen un alto nivel de calidad. Lo que pasa es que la calidad cada vez importa menos en la m�sica. De hecho, la m�sica en s� importa ya poco en lo mainstream. Importan m�s el espect�culo, el envoltorio, el estar presente... La canci�n es s�lo una pieza m�s y no precisamente la primordial.
- Volvamos a los a�os 80. �Se idealizan ahora?
- Con Franco no se viv�a mejor. Vamos a dejar esto claro lo primero, que parece que algunos tienen ahora dudas.

- Vale, pero me refiero a los a�os posteriores, a la Transici�n, la Movida…
- �Nos lo pasamos bien? Mucho. �Tuvieron cosas buen�simas? Sin duda. Pero cuando escucho que hab�a m�s libertad, echo el freno. �Libertad para qu�? Para insultar y hacer chistes sobre otros. Esa libertad que algunos a�oran no es algo positivo. M�s que libertad en s�, lo que hab�a era una sensaci�n de libertad porque era una sociedad en la que todo estaba por hacer. Todo era nuevo y todo era v�lido. Espa�a en los 80 no era libre, era salvaje.
- Suena divertido y peligroso a partes iguales.
- S� que fue divertido. Cada d�a ten�a algo distinto, en plan �de qu� color me pinto hoy el pelo? Hab�a que variar, hab�a que probar. El principio me pill� estudiando Bellas Artes en Valencia y me divert� mucho, pero no creo que m�s que los j�venes de ahora. Se exagera mucho eso. S� que hab�a menos l�mites y, como supimos luego, a lo mejor hubo cosas a las que se les deber�a haber puesto. Era una sociedad sin construir. Dej�bamos atr�s los l�mites gigantescos de la dictadura y hab�a que empezar a poner los cimientos para la democracia, pero est�bamos totalmente asalvajados. �Ese salvajismo era bueno para la sociedad? No lo creo. Ahora estamos mejor. Nos respetamos mucho m�s.
- �S�? Precisamente el discurso imperante es que cada vez estamos m�s enfrentados.
- Pol�ticamente puede ser, pero no como sociedad. Pese al ruido que hacen algunos, el respeto hacia el pr�jimo es mucho mayor. La mayor�a no insultamos ni permitimos ciertos comportamientos que entonces eran normales. Somos menos machistas, menos hom�fobos, menos racistas… En los 80, ven�amos de una c�rcel, que es lo que fue el franquismo, y cuando abrieron la puerta cada uno sali� como loco a lo suyo, sin mirar por el de al lado. Esa sociedad ha ido creciendo y se ha hecho adulta en base al respeto y a unas normas de convivencia que son mucho m�s s�lidas ahora que entonces.
- En lo personal, �c�mo lo recuerdas?
- Como una locura, ni se me pasaba por la cabeza poder dedicarme a la m�sica. Y con una gran incertidumbre porque cuando tienes veintipocos a�os no sabes para d�nde tirar ni lo que va a pasar ni nada. Luego, todo lo que iba pasando en el pa�s aumentaba esa sensaci�n porque hubo crisis muy grandes y pol�ticamente tampoco era ese ideal que se vende hoy. Nosotros nos llamamos Presuntos Implicados porque era un concepto que sal�a todos los d�as en el peri�dico hablando de corrupci�n. Parece que eso sea algo de los nuevos tiempos, pero corrupci�n pol�tica ha habido en todas las d�cadas de la democracia de este pa�s. Eso nos lo tenemos que hacer mirar.
- �Qu� era mejor, si crees que hay algo?
- El proyecto com�n como pa�s m�s all� de ideolog�as. Eso exist�a y ya no. Todos quer�amos llegar a ser europeos y tener una democracia s�lida. Si hab�a que escuchar, ceder y trabajar juntos para lograrlo, se hac�a. Cuando lo alcanzamos y se asent�, lamentablemente lleg� esta era de la discordia. Y en esas estamos en este pa�s, en vez de seguir con ese proyecto com�n de seguir avanzando y mejorando, porque hay muchas cosas que mejorar a�n, estamos discutiendo. Bueno, ni siquiera discutiendo, que conlleva cierto debate. Estamos tir�ndonos los trastos a la cabeza. Griter�o, griter�o y griter�o. Y, lamentablemente, todo es oposici�n, incluso a lo que hace 20 a�os nos pon�a de acuerdo. Ahora la filosof�a imperante es estar en contra del otro, diga lo que diga y pienses lo que pienses. Todo va de bandos y no de ideas o principios.
- �El guerracivilismo siempre vuelve?
- Eso parece. Lo vi claro cuando sali� la ley de Memoria Hist�rica, tan obvia y tan necesaria, y eso tambi�n cre� controversia. �Qui�n mantiene esa confrontaci�n entre las dos Espa�as? Aquellos que ven problem�tico que la gente que tuvo el infortunio de que alguien le pegara un tiro a su abuelo en una cuneta tenga derecho a enterrarlo. Si ni en esto hay acuerdo… Que haya j�venes que ahora crean que todo aquello no fue para tanto es terrible
- Uno de los principales errores de la Transici�n, creo, fue que la Guerra Civil y el franquismo fueran temas tab� durante d�cadas. No se hablaba, no se estudiaba…
- S�, pero en ese momento no se pod�a hacer de otra manera si se quer�a sacar la democracia adelante. Lo que pasa es que hubo un momento en el que ya est�bamos maduros como sociedad para afrontar nuestro pasado reciente y se dej� seguir igual. Yo tengo mucho contacto con Alemania y el proceso de educaci�n y concienciaci�n se hizo mucho mejor que aqu�. Ahora, cuando se empieza a hablar del tema, hay generaciones a las que les falta conocimiento.

- �Los pol�ticos alentaron entonces la uni�n y ahora, el enfrentamiento?
- Est� claro que los de los 80 y los 90 tuvieron mejor ambiente que los actuales. No estaban en la confrontaci�n permanente que, en parte, ellos mismos promueven. La pol�tica no necesita lo que est� ocurriendo ahora, pero no s�lo en Espa�a. La pol�tica es absolutamente necesaria y cuando alguien me dice que es apol�tico me da la risa. Hay que tomar conciencia de que cualquier actitud social es pol�tica. Todo es pol�tica y, lamentablemente, se ha llevado a un terreno que la desfigura. Algunos, como la ultraderecha, de forma absolutamente voluntaria porque la antipol�tica es su raz�n de ser. Pretende dinamitar el sistema utilizando de manera torticera la pol�tica, con una falta de respeto permanente a toda opini�n diferente.
- Les est� funcionando electoralmente.
- Pero no creo que lo haga durante mucho tiempo. Cuando te enfrentas a alguien que ha sobrepasado todos los l�mites, te quedan dos opciones: sobrepasarlos t� tambi�n, que es lo que est� ocurriendo con los miles de monstruos populistas que tenemos, o mantenerte firme en tu sitio, defender la pol�tica, la sociedad y la democracia. Ante un populismo con una falta de respeto permanente hacia el resto, los que queremos una sociedad democr�tica, y yo soy socialdem�crata, tenemos que aguantar sin cruzar la l�nea y defender a muerte unos ideales que se ha demostrado que hacen el mundo mejor. No nos queda otra como sociedad. Tenemos que cuidar los unos de los otros. Si t� me vienes con el discurso de que te voy a pegar un palo porque eres inmigrante o te voy a pegar un palo porque eres rico, yo nunca voy a estar de tu lado.
- Eres presidenta de la Academia de la M�sica y llevas 40 a�os en el mundillo. Se habla mucho del machismo hist�rico en el cine espa�ol y bastante menos del de la m�sica. �Ha sido menor o se ha ignorado?
- Ha sido igual. En el mundo de la m�sica, que se supone que somos una vanguardia, el machismo ha sido enorme y la mejor�a se ha ido dando de manera muy lenta. Ahora hay much�simas m�s mujeres, como en cualquier sector, pero con la perspectiva de 43 a�os en este trabajo, se ha tardado mucho. Al menos ahora tenemos voz. En los 80, cuando yo hablaba en las reuniones, porque siempre me he negado a no pintar nada y mi madre me ense�� a no callarme por ser mujer, me miraban sorprendidos: "�Esta por qu� habla?". No era lo normal, no estaba bien visto y s�lo te hac�an caso si no les quedaba m�s remedio. Luego estaba lo t�pico del toqueteo...
- "Lo t�pico"...
- Es que el toqueteo era permanente fuera y dentro de la industria. Yo tuve suerte de que nunca pas� de ah�, pero ha habido de todo. Era una sociedad muy permisiva con el machismo. Tambi�n est�bamos asalvajados en eso. Ahora ha mejorado, pero en la parte t�cnica seguimos rodeadas de hombres y tampoco hay demasiadas m�sicas. Te llama la atenci�n cuando ves a una bajista. Cada vez hay m�s, pero me pregunto por qu� tantas chicas que empiezan a tocar la guitarra el�ctrica con nueve a�os lo acaban dejando. Por un lado, faltan referentes mujeres y, por otro, la industria a�n las recibe de modo m�s hostil que a un chico. Es como los fontaneros, hay ciertas profesiones que siguen pareciendo de hombres por alg�n motivo.
- Tu salida de Presuntos Implicados, en 2006, fue fea, con un enfrentamiento p�blico con tu hermano Juan Luis.
- Fue duro, muy duro.
- �Hab�is arreglado vuestra relaci�n?
- No especialmente, pero es algo en lo que no quiero entrar. Tenemos una familia en com�n que mantener, pas� lo que pas� y cada uno por su camino. Ya est�.
- Fuiste t� quien dej� el grupo, contaste que hab�a mal rollo y estabas enfermando, cuando todo iba de maravilla en lo comercial. Da la sensaci�n de que nunca te ha importado gran cosa el �xito.
- No es una sensaci�n err�nea. Me gusta tener �xito, todo el mundo quiere que escuchen lo que hace, pero no a cualquier precio. Eso siempre lo he tenido claro. Hay cosas que no merecen la pena por mucho dinero que den y otras que dan sentido a todo. Quiero hacer m�sica de calidad que me haga sentir orgullosa y lo he logrado. Cuando pienso en mi carrera, veo una monta�a gigante de trabajo con algunas estrellitas peque�as que son esas canciones. Ha sido curro que te cagas, pero ha merecido la pena porque esas lucecitas lo adornan todo. Ya me puedo morir tranquila.























