La sede de la capital se centrará en atención a clientes, perfiles técnicos y políticas públicas

Sam Altman, CEO de OpenAI.Getty
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OpenAI abrirá su primera oficina en España durante la segunda mitad de este año. Lo hará en Madrid, y será el último movimiento de una expansión europea que arrancó en Londres en 2023 y que ya ha llevado a la creadora de la popular herramienta de inteligencia artificial ChatGPT a Dublín, París y Bruselas.
La decisión llega en un momento de aceleración para la inteligencia artificial en el país. Según datos de la propia compañía, el número de usuarios activos semanales de ChatGPT en España ha aumentado más de un 40% respecto al año pasado, lo que sitúa al país entre los cinco principales mercados de Europa, Oriente Medio y África. El uso de Codex, su agente para programación, se ha multiplicado por más de once desde principios de 2026, y la interacción diaria con la herramienta se ha duplicado en el último año.
La oficina madrileña, en cualquier caso, no será un centro de investigación. OpenAI prevé contratar profesionales locales para puestos relacionados con gestión de clientes, funciones técnicas y políticas públicas. Es decir, una operación pensada para vender, dar soporte y tejer relaciones institucionales, más que para desarrollar sus modelos, que seguirán creándose fundamentalmente en EEUU.
"España se está consolidando como uno de los mercados más dinámicos de Europa en la adopción de la inteligencia artificial", ha explicado Emmanuel Marill, director general de OpenAI para EMEA, que apuntó a la combinación de demanda de usuarios, empresas con ambición tecnológica y "una apuesta activa del Gobierno" como motivos del desembarco. El anuncio llega, de hecho, pocos días después de que el gobierno haya aprobado la primera Ley Nacional que regula la inteligencia artificial, que recoge sanciones de hasta 35 millones de euros para quien incumpla el texto y incluye diez ámbitos prohibidos para la utilización desde la tecnología, desde la identificación de rostros en lugares públicos a la detección automática de emociones en el ámbito laboral.
El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, asegura que "contar con una regulación adecuada de la inteligencia artificial, lejos de perjudicar la inversión, nos hace más competitivos". El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, celebró la decisión como "una clara muestra de todo lo que ofrece la economía española".
UNA BASE DE CLIENTES YA INSTALADA
La compañía no partirá de cero. Varias grandes empresas españolas llevan tiempo trabajando con su tecnología. BBVA, que arrancó con un piloto de 3.000 licencias, está ampliando el acceso a ChatGPT Enterprise a sus 120.000 empleados en 25 países. Durante la prueba, más del 80% de los participantes usó la herramienta de forma activa. Santander ha desplegado esa misma versión empresarial entre más de 30.000 usuarios, con casos de uso que van desde copilotos de inversión hasta atención al cliente.
El interés no se limita a la banca. Tanto la IE University como el IESE, por ejemplo, han integrado ChatGPT Edu (una version de ChatGPT centrada en aplicaciones académicas) en sus aulas y la herramienta es ampliamente usad por todo tipo de empresas del país.
MÁS IA PARA MADRID
La decisión de Open AI refuerza Madrid como destino habitual de las empresas estadounidenses de inteligencia artificial. Sierra, la firma cofundada por Bret Taylor (que además preside el consejo de OpenAI), anunció en marzo su primera oficina en la capital. Harvey, especializada en IA para el sector legal y participada por la propia OpenAI, abrió sede en el mes de mayo. ElevenLabs, centrada en la generación de voz, también ha aterrizado en la ciudad recientemente, con el banco Santander entre sus inversores.



























