
























暂无文章
Actualizado
«Hemos hecho cosas que no habíamos hecho nunca», recalca a Crónica un alto mando de los Mossos sobre la investigación del caso Andic. Habla del trabajo tecnológico que hay detrás. Donde las piezas claves son los móviles de los protagonistas e incluso el análisis del módulo telemático del coche de más de 200.000 euros de Jonathan. Hay cuatro aparatos clave: el móvil que se mantuvo en el bolsillo de Isak Andic, el iPhone que utilizaba en ese momento su hijo, el que cambió posteriormente tras un supuesto robo en Ecuador y los elementos de conectividad de su Mercedes G63 AMG.
Para los que hemos recorrido el sendero donde murió en diciembre de 2024 el visionario creador de Mango, al ver la pendiente y pisar la gravilla temblorosa, cuesta creer que el móvil se mantuviera en su bolsillo. Durante la violenta caída este se mantuvo en su pantalón como testigo silente. Los smartphones son ya, si se hace una investigación adecuada, como una luz continua que marca la ruta de su usuario. Afortunadamente no se dañó y los investigadores pudieron extraer toda la información del aparato. «Del volcado del móvil del Sr. Andic, se aprecia que solo utilizó el móvil al inicio del camino, que hizo unas fotos y un vídeo, siendo además según la autopsia realizada al finado, que se le encuentra el teléfono móvil en el bolsillo delante del pantalón, no habiendo por tanto hecho uso del móvil en el lugar de los hechos».
Este hecho, que se lee en el auto del juez que imputa a Jonatan por el delito de homicidio, prueba una de las más serias contradicciones de su relato. Primero señaló, el 14 de diciembre, que su padre se paró a tomar fotos en el lugar de su muerte y después «escuchó un ruido de piedra cayendo, se giró únicamente, vio un cuerpo rodando entre los matorrales, y escuchó un fuerte golpe y un gemido de dolor de su padre». Lo cual no era verdad. Lo probaba el teléfono. El 31 de diciembre, cambió su versión completamente. «Padre hizo uso del teléfono al principio del recorrido, pero ya no volvió a ver que utilizara el móvil».
Otro de los elementos decisivos es su poderoso todoterreno. Los Mossos consiguieron reconstruir su ruta analizando su tecnología interna de conectividad. Jonathan declaró que había ido antes al lugar. Pero su Mercedes G63 AMG fue más preciso. No había ido sólo una vez. Fueron tres ocasiones. «Se ha podido constatar que fue al lugar de los hechos los días 7 /12/2024, el día 8/12/2024 y el día 10/12/2024, en contradicción con su declaración en la que manifestó que había ido 15 días antes».


El móvil que sobrevivió en el bolsillo del fundador de Mango, el Mercedes de más de 200.000 euros de su hijo y un iPhone borrado empezaron a dibujar otra historia: contradicciones, rutas ocultas y mensajes sobre dinero, una fundación y testamentos...
Se analizó incluso su IMEI o Identidad Internacional de Equipo Móvil. El G63 posee en sus módulos de comunicación éste, que se suele asociar más a los teléfonos. Este código único de 15 dígitos identifica al dispositivo. Es el DNI de los aparatos móviles. ¿Qué se consiguió al rastrearlo? «Se ha podido comprobar a través del IMEI del vehículo, que previamente al día de los hechos había acudido al mismo lugar» en las fechas señaladas. No se quedaron sólo con esta pista. Para corroborarlo acudieron también a los sistemas de control de las zonas de bajas emisiones a la entrada y salida de Barcelona. Y «a través de los sistemas de vigilancia del tráfico en la localidad de Collbató». Detalles discordantes delatados por su propio coche.
El cambio de teléfono de Jonathan sembró más dudas en los agentes a cargo de las pesquisas. El 25 de marzo de 2025, pasó de un iPhone 14 a un 16 Pro. «Borrando el contenido del antiguo teléfono». La razón para realizar ese cambio: «Manifestó a su secretaria que el terminal antiguo le fue robado en Quito (Ecuador) en un viaje relámpago que realizó de ida y vuelta el día 24 de marzo y volvió el día 26». Recuerda a lo sucedido con el condenado fiscal general del estado, García Ortiz. «Las fechas de la desaparición del antiguo terminal coinciden con la información dada por los medios de comunicación de la reapertura del expediente judicial». Los Mossos investigaron si había indicios reales de ese robo. «Se han hecho las gestiones pertinentes para determinar la pérdida o sustracción del iPhone14 antiguo, siendo el resultado negativo».
A pesar de la desaparición de ese móvil decisivo, los agentes han logrado reconstruir sus conversaciones previas. Jonathan había declarado que la relación con su padre no tenía «desavenencias». Por los mensajes se ha podido saber que eso no era así. «Del análisis de los mensajes de WhatsApp se demuestra lo contrario, siendo el motivo principal de dicha mala relación la obsesión que el señor Jonathan Andic tiene por el dinero, hasta el punto de pedirle una herencia en vida que el padre se ve obligado a aceptar para continuar teniendo relación con su hijo».
Otro elemento que se descubre en estas charlas digitales es que «a mediados del año 2024, Jonathan fue conocedor de que el señor Isak Andic tenía intención de cambiar el testamento creando una Fundación para ayudar a las personas necesitadas, es en ese momento que se produce un cambio notable en el señor Jonathan Andic, el cual pretende reconciliarse y reconoce que su actitud con el dinero no es la correcta. El padre, en un intento de reconciliarse con su hijo, acepta la excursión que su hijo le propone para hablar los dos solos...». La fundación que debía ser el legado solidario de Isak Andic aún no existe.
Así, el informe de los Mossos, plagado de pesquisas tecnológicas, ha significado la imputación del heredero de quien fuera el hombre más rico de Cataluña. «Nosotros hemos detallado lo que hemos descubierto, ahora es la Justicia la que debe determinar si es inocente. O no», apuntan, muy seguros de lo descubierto, desde su división de Investigación Criminal.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。