Las autoridades belgas buscaban al fugitivo, que fue asesinado frente a una comisaría de la Policía Nacional durante la visita del Papa León XIV a la ciudad

Los Mossos d'Esquadra en el lugar del crimen en la calle Balmes de Barcelona.
Actualizado
Los Mossos d'Esquadra habrían identificado al hombre ejecutado en la calle Balmes de Barcelona, el pasado miércoles, frente a una comisaría de la Policía Nacional. Pese a que utilizaba varias identidades, se trata de un joven de nacionalidad serbia sobre el que pesaba una Orden de detención europea dictada por las autoridades de Bélgica, según ha avanzado hoy la periodista Anna Punsí. El autor del crimen sigue huido y los agentes mantienen abierta la investigación bajo secreto de sumario en lo que se ha bautizado como caso Diamante.
La división de homicidios de los Mossos trabaja en la identificación del autor del crimen, un hombre que abandonó la pistola, un casco de bicicleta que le habría servido para ocultar el arma y un teléfono bajo el asiento de una marquesina de autobuses de la cercana plaza Gal·la Placídida. Una de las principales hipótesis de esta muerte sería un ajuste de cuentas entre bandas criminales balcánicas.
El asesinato se produjo, a plena luz del día, en el segundo día de la visita del Papa León XIV a Barcelona, con la ciudad blindada policialmente debido, entre otros actos, a la misa solemne que se celebró en la Sagrada Familia esa misma tarde.























