惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

雷峰网
雷峰网
T
The Blog of Author Tim Ferriss
Scott Helme
Scott Helme
P
Proofpoint News Feed
D
Docker
The Hacker News
The Hacker News
云风的 BLOG
云风的 BLOG
Vercel News
Vercel News
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Project Zero
Project Zero
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
GbyAI
GbyAI
Jina AI
Jina AI
P
Proofpoint News Feed
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
T
Threat Research - Cisco Blogs
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
博客园 - 叶小钗
U
Unit 42
博客园_首页
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
Latest news
Latest news
T
The Exploit Database - CXSecurity.com
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
博客园 - 聂微东
T
Threatpost
V
Vulnerabilities – Threatpost
C
Cisco Blogs
Spread Privacy
Spread Privacy
Cisco Talos Blog
Cisco Talos Blog
C
Cyber Attacks, Cyber Crime and Cyber Security
V
Visual Studio Blog
G
GRAHAM CLULEY
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
博客园 - Franky
G
Google Developers Blog
Know Your Adversary
Know Your Adversary
F
Fortinet All Blogs
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
NISL@THU
NISL@THU
N
Netflix TechBlog - Medium
Y
Y Combinator Blog
L
Lohrmann on Cybersecurity
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
Recent Announcements
Recent Announcements
量子位
S
Schneier on Security
I
Intezer
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
D
Darknet – Hacking Tools, Hacker News & Cyber Security

Portada // elmundo

Muere a los 48 años Alex Manninger, ex portero del Arsenal, Juventus y Espanyol tras ser arrollado su coche por un tren El Supremo rechaza la suspensi�n cautelar�sima del decreto de regularizaci�n de inmigrantes El Mundo Sumar amenaza al PSOE con apoyarse en el PP para desbloquear la ley que da la nacionalidad a los saharauis tras quedar fuera de la regularizaci�n Esposada a los 86 a�os: el amargo final de la 'love story' de la viuda francesa de un estadounidense detenida por el ICE Estas son las mejores cuentas de ahorro de abril de 2026 Los jueces de Instrucción de Madrid salen en defensa de Peinado ante los "ataques" y "descalificaciones" del Gobierno Puigdemont rompe su relación con Yolanda Díaz tras acusar a Junts de "racista": "Buen viento. La próxima vez que el PP te haga vicepresidenta" Las listas de espera vuelven a crecer: 4.925.648 pacientes, 853.509 para una cirugía y 4.072.139 para ver al especialista Repsol firma un acuerdo con el Gobierno de Delcy Rodr�guez y recupera el control de sus operaciones en Venezuela Stella McCartney lanza una nueva colaboración con H&M 20 años después: "Si la moda sostenible no es democrática, no funcionará. Hoy el sistema hace que lo correcto sea más caro" Menchu Gal, la artista incansable que decidió ser pintora Alejo Sauras, actor: "El fenómeno fan es muy duro. Cuando todas quieren ligar contigo, no ligas con ninguna" Love Story y la mentira de los 90 Vox marca distancias con Trump meses después que sus aliados europeos y cuida a Meloni tras caer Orban "China ha manipulado las palabras de S�nchez y no es la primera vez": los diplom�ticos, ante el 'apoyo' espa�ol a la anexi�n de Taiw�n El Gobierno descarta un adelanto de las elecciones por el juicio a Bego�a G�mez: "Ser�n cuando toca que sean" La novia que sobrevivi� a un terremoto y se cas� con su rescatador en la China de las bodas grupales militares Un nuevo avance con la terapia gen�tica del 'corta-pega' logra silenciar el cromosoma extra en el s�ndrome de Down 26 restaurantes de Madrid se rinden a los sabores de Navarra El fracaso rotundo de las zapatillas de Zapatero que promet�an casa: las Keli Finder, dos d�cadas despu�s Cartas lacrimosas Por qué Sherlock Holmes sigue siendo un fenómeno inagotable: "Aún necesitamos alguien que sea más inteligente que todas las fuerzas del mal" El Mundo Luc�a Gal�n, pediatra: "Instagram me bloque� por hablar de vacunas con fuentes oficiales: 'contenido inapropiado'" Los mejores ejercicios para bajar barriga y conseguir un abdomen plano en casa Herida una ni�a tras recibir un disparo en el patio de un colegio de Badajoz El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco La decisiva roja a Camavinga en el Bayern-Real Madrid y la duda con el árbitro: "Creo que no sabía que era la segunda" Aldama pag� un catering para 5 ministros de S�nchez con Delcy Rodr�guez en el chal� de El Viso Tuvimos a la m�s bella Teresa de Calcuta en Adif Lora se llev� a una reuni�n de la Sepi para rescatar Duro Felguera al comisionista Vicente Fern�ndez aunque llevaba un a�o cesado Grandes redadas en el cintur�n de Barcelona para atajar el aumento de la delincuencia Ocho CCAA del PP batallar�n contra la regularizaci�n de 500.000 inmigrantes, pero Andaluc�a se desmarca: "Estamos con la cabeza en las elecciones" "Alg�n d�a acabaremos a tortas, como en el Oeste": el enfrentamiento llega a m�ximos en el Congreso El Mundo En busca de pruebas clave en el zulo que el acusado de matar a Esther ocult� durante cuatro a�os El �ltimo recorrido de Orlinda: sali� desorientada de la T-4 de Barajas y muri� junto a la R-2, a solo seis kil�metros del aeropuerto Feij�o llama a S�nchez "el Orban del Sur" y pide su dimisi�n por el procesamiento de su esposa: "Ha consentido que se robe en su cara y no se ha marchado" La Audiencia de Valladolid devuelve la causa de Esther L�pez al juzgado instructor tras hallarse un s�tano en la casa del acusado Anticorrupci�n investiga al Ayuntamiento y al Puerto de Valencia por prevaricaci�n y tr�fico de influencias Otra diputada de Vox en Murcia se va al Grupo Mixto y deja al partido sin capacidad de bloqueo en el Parlamento regional El Gobierno atribuye las cr�ticas del PP a la regularizaci�n de inmigrantes a sus "pactos con la ultraderecha": "Es el partido m�s desubicado de la historia" "Volver a imaginar" para resistir: PHotoEspa�a 2026 reivindica el poder pol�tico de la imagen en tiempos convulsos Derrota del 'caballo de Troya' h�ngaro Alcal� de Henares se queda sin suministro de agua y pone cisternas y provisiones a disposici�n de los vecinos Imputan al alcalde de Ourense, Gonzalo P�rez J�come, por prevaricaci�n al compaginar su cargo con ingresos privados sin pedir autorizaci�n El Gobierno no expulsar� a los inmigrantes que no obtengan el permiso tras la regularizaci�n: seguir�n en Espa�a en situaci�n irregular Env�an a juicio por homicidio a los profesores de Mario Conesa, muerto a los 17 a�os en un viaje de estudios a B�lgica en 2022 El PP se hace con la Presidencia de las Cortes de Castilla y Le�n siete a�os despu�s con el apoyo de Vox El Gobierno descarta una gran conversi�n de interinos en fijos tras la sentencia del TJUE: "No obliga a hacerlo" La Reina Letizia recupera la chaqueta �tnica de Mango que eleva cualquier look de primavera (y que tiene en su armario desde hace una d�cada) Manual para la regularizaci�n extraordinaria de inmigrantes: qui�n entra, qu� pedir y c�mo El Parlament ofrece pagar para no tener que izar ya la bandera de Espa�a como ha reclamado la Justicia S�nchez vuelve a insinuar que Peinado hace pol�tica con la investigaci�n a su mujer: "Lo que pido a la justicia es que haga justicia" El padre coraje que ha fundado Huelva Existe y su grito de 'guerra' para el 17M: "El pueblo manda" Los Cañitas Maite desembarcan en Málaga: la nueva excusa para visitar la ciudad sabe a croqueta y ensaladilla de gamba blanca malagueña Leo Pruimboom, fundador de la Psiconeuroinmunolog�a cl�nica: "La longevidad saludable no se alcanza con masajes, sueros y pastillas" El Mundo "Puta 1", "Puta 2", "Puta 3" o el manual para hacerse 'un koldo' Triple golpe a Vox por la ca�da de Orban: financiero, estrat�gico y de futuro Lecciones h�ngaras El Mundo El Mundo Roy Makaay: "Roberto Carlos no controló bien porque el campo estaba un poco mal, cada mes de marzo me hablan de ese gol" La alcaldesa Agirre (PNV) agrava la par�lisis en Getxo al anunciar que no optar� a la reelecci�n tras el esc�ndalo del palacete Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien" El Gobierno vasco premia al etarra que asesin� a Tom�s y Valiente con un tercer grado que le permitir� cumplir su condena en su casa James Rodr�guez tambi�n gana a Hacienda y la Audiencia Nacional obliga a que le devuelva m�s de tres millones de euros El bipartidismo frena a Vox en las provincias y aleja el 'sorpasso' el 17-M Portero de prostíbulo, chófer de Bárcenas, espía para Villarejo... y hoy sigue siendo policía: Sergio Ríos, el 'Cocinero' de la 'Kitchen' ¿Por qué han fracasado las negociaciones de paz en Islamabad? El Gobierno examina a 44.000 alumnos de 12 años con la misma evaluación en toda España Seguridad Social no ha tenido en cuenta la regularización de inmigrantes en sus proyecciones de gasto en pensiones La Sepi se abre a renegociar el calendario del rescate de Plus Ultra por sus problemas para devolver los 53 millones de fondos p�blicos Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo La lucha de Rocío contra el síndrome de Lawrence, la enfermedad del 'hambre voraz': "Un fármaco no puede valer más que mi vida" Segunda semana del juicio a Ábalos, Koldo y Aldama por las mascarillas: ex altos cargos de Adif y Puertos desfilarán ante el Supremo Keiko Fujimori encabeza el escrutinio oficial en Per�: "Nuestro pa�s est� cerca de recuperar el orden" Mariana Aróstegui, bióloga y nutricionista: "En España cenamos muy tarde, y eso perjudica al metabolismo y al descanso" Verde, el color más difícil, por qué no te lo pones y cómo proponen las marcas usarlo y combinarlo en 2026 Sonia Navarro, la artista que convierte la costura y el bordado en vanguardia: "Lo que me interesa es que las mujeres estén bien pagadas" Joan Tubau, economista: "En España el dinero es un tema tabú por la cultura, la religión... Se compra mucha lotería, pero hay poca cultura financiera" De vinos en el mercado: siete barras imprescindibles para beber bien en Madrid Almeida instalará un jardín vertical 2.0, con 34 especies y 2.834 m2, como pasarela hacia el futuro 'bosque' de Parque Ventas La última cruzada de Ortega Smith en Cibeles: "Vox ya nos quiso apagar en 2023, donde no tuvimos ningún apoyo, y sacamos un concejal más; llevamos dos años trabajando en solitario" Montero en el cadalso andaluz Juanma Moreno arranca la precampaña de las autonómicas del 17-M con la mayoría absoluta a tiro ¿Quién heredará la España de los comercios locales? Su futuro, en vilo ante la falta de relevo: "Mi hijo decía que esto es muy sacrificado, que no se veía trabajando así" José Ángel Mañas, escritor: "Hace 10 años, para ser de extrema derecha había que ser valiente; hoy es 'mainstream' y sólo da pena" La doctora Amalia Montealegre, la �ltima v�ctima en salvarse del vag�n 2 del Alvia de Adamuz: "Entre cad�veres, hierros y cristales, pens� que me quedaban dos horas de vida" El Mundo La UE se libra de Orban, de las filtraciones a Rusia y del bloqueo a las medidas de ayuda a Ucrania: "Hungría ha elegido Europa" La Guardia Civil inspeccionará un zulo por su posible relación con el crimen de Esther López Miedo a ver películas de niños Viktor Orban, el poder que se convirtió en sistema El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: "Es realmente peligroso" Orban pierde el poder y Europa frena al trumpismo global M�s cara, m�s sexual, m�s poderosa: Bad Gyal pone caliente Madrid para celebrar 10 a�os de carrera
Cristina y Darya viven en rascacielos... ¿por qué la mayoría de españoles no?
Angélica ReinosaTexto Sergio Enríquez-NistalFotografías TextoFot · 2026-05-06 · via Portada // elmundo

Ellas no se conocen, pero tienen varias cosas en común. Ambas coinciden en el primer apellido (García) sin ser familia, conviven con mascotas y disfrutan de unos hogares de «lujo» sin ser millonarias. No es que residan en una mansión o en un piso de cientos de metros cuadrados. Sus viviendas son más bien pequeñas: 50 m² para Darya, su marido, su hija adolescente y su perrita Ginebra; 70 m² para Cristina y sus dos perros, Berlín y Lua. Pero los metros que les faltan se expanden en un horizonte infinito a través de sus ventanas. «Veo amanecer todos los días», presume Cristina desde la planta 15. «Lo mejor que tengo son los atardeceres», alardea Darya desde la planta 16 de otro edificio en Madrid.

Son pocos los afortunados que pueden gozar de impresionantes vistas desde sus casas en España, con excepciones como Benidorm, una de las ciudades con mayor concentración de altas torres del mundo. En urbes como Madrid, donde predominan los edificios de altura media o baja, el paisaje urbano da la impresión de estar aplastado si se compara con otras capitales internacionales.

Sin embargo, esta configuración responde a un modelo de planificación urbana que ha priorizado la expansión horizontal frente al crecimiento vertical, en función de factores históricos, económicos y sociales, así como de las necesidades habitacionales de cada momento. Ahora, ante la creciente demanda de vivienda, tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid han anunciado nuevos proyectos de densificación de determinadas zonas residenciales, lo que implicaría un mejor aprovechamiento del suelo disponible... y la construcción de edificios de mayor altura.

Allí donde la normativa lo ha permitido, ya se han construido rascacielos o, al menos, edificios de más de 10 plantas. Es el caso de Darya García Píriz, madrileña de 43 años, que vive en un bloque residencial de 23 alturas, ubicado en el barrio Castillejos del distrito Tetuán, cerca del estadio Santiago Bernabéu. Allí residen 400 vecinos. Lleva siete años pagando más de 1.000 euros de alquiler por disfrutar de las vistas, de sus dos habitaciones, un baño y una cocina compartida con el salón. Unos pocos 50 m² bien aprovechados con un buen gusto en la decoración.

Igual de hermosamente decorado está el piso de Cristina García Ezquerro, nacida en San Sebastián hace 52 años. Su bloque se encuentra en el barrio de Argüelles, distrito Moncloa-Aravaca, cerca de la Plaza de España y a pocos metros de Gran Vía. A lo largo de 17 plantas se distribuyen 425 apartamentos. El de Cristina reparte sus 72 m² en dos dormitorios, un salón, un baño y una cocina. Paga alrededor de 1.500 euros de renta. Antes vivió en la quinta planta de la misma torre. «Daba a un patio y estuve allí confinada durante la pandemia; después me mudé a esta casa. Cuando entré y vi la claridad, ni lo pensé».

Entre los puntos negativos de vivir en un edificio tan alto, las protagonistas de este reportaje mencionan lo mismo: tener que subir las escaleras cuando fallan los ascensores. «En hora punta es complicado subir o bajar», asevera Darya. Pero para ser justos, al tener hasta seis ascensores, es casi imposible que todos se estropeen a la vez. Aquello sólo les ha ocurrido una vez, el día del apagón. «Hicimos pierna y glúteo. Le subimos la comida a la gente mayor, había gente que venía con carritos y tuvieron que dejarlos abajo y coger a los niños a pulso», relata la madrileña.

"NO CONOZCO CASI A NADIE DE MI EDIFICIO"

Entre las desventajas de sus hogares mencionan el ruido. Desmienten que la altura lo anule, sobre todo en las zonas tan animadas y recurrentes en las que se encuentran. Otro punto en contra —aunque para algunos sería a favor— es el no conocer a todos los centenares de personas con las que se comparte finca. «Hay vecinos con los que te cruzas y ni te saludas... Cada uno va a su rollo», cuenta Darya, y Cristina concuerda: «Conozco a algunos, pero somos todos muy discretos. No conozco casi a nadie de mi edificio, y si los conozco es porque los he conocido de fiesta y nos damos cuenta de que somos vecinos». Ambas agradecen, eso sí, su buena relación con los vecinos de su mismo pasillo.

Las ventajas están claras: una escena paisajística que es la decoración principal de sus viviendas. «Son más horas de claridad y gastamos menos en luz, además la ventilación es maravillosa», dice sonriente Darya, trabajadora de una multinacional americana dedicada al sector dental y estudiante de Nutrición enfocada en niños con autismo. Eso mismo destaca Cristina, modelo, empresaria y profesora de alemán. «A veces tengo que estar en casa con gafas por todo el sol que da en la mañana», asegura.

CASAS ALINEADAS Y SIN TAPARSE LA LUZ SOLAR

¿Qué impide que haya vecinos tan felices como Cristina y Darya? «No tenemos uniformidad de alturas porque sí, ni porque nos guste, sino fundamentalmente porque la normativa lo promueve», señala José María Ezquiaga, arquitecto, urbanista y sociólogo, que aprovecha para dar un vistazo al pasado. «El modelo urbano histórico en Madrid ha sido un crecimiento en mancha de aceite, en primer lugar, en torno al casco histórico», explica. Ese desarrollo ha estado condicionado por las ordenanzas de la ciudad. «Casi desde el Siglo de Oro se tenía en cuenta que la construcción de edificios no significara obstrucción solar». De esta manera, «el arquitecto mayor de la ciudad vigilaba que, en las calles, las casas estuvieran alineadas y que las casas vecinas no quitaran luz».

Por entonces se seguía el modelo parisino, en el que la altura de los edificios se configuraba en función del ancho de la calle. La normativa garantizaba así cierta uniformidad en la disposición de las viviendas. Europa se caracteriza por sus edificaciones de mayor tamaño, pues a finales del siglo XIX cuando se empezaba a construir más, las ciudades ya estaban consolidadas. Tras la Segunda Guerra Mundial, el continente optó por reconstruir de forma fiel a la versión original. Además, no había tanta necesidad de alojar a las personas en grandes ciudades. Esto explica por qué hay menos rascacielos residenciales en Europa que en América o Asia.

Cristina García, empresaria y modelo, en su vivienda cerca de la Plaza España, en Madrid.

Cristina García, empresaria y modelo, en su vivienda cerca de la Plaza España, en Madrid.

El profesor y sociólogo urbano Juan Andrés Walliser menciona que otra de las razones por las que históricamente se construyeron edificios de baja altura fue la limitación de los ascensores. A partir de los 70, cuando ya se incorporan, «implica que, en las grandes ciudades españolas (como Barcelona, Madrid o Valencia) y en sus áreas metropolitanas, se empiecen a construir más pisos en altura, de 8 o 10 plantas, y en lo que se llama manzana abierta».

Hacia finales de los 90, en la Comunidad de Madrid se preveía una extensión urbana de baja densidad y la normativa se ajustó a esa idea. El Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) de 1997 establece un sistema de normas que regula tanto los usos del suelo como el tamaño de las edificaciones. Limita así la altura en función del ancho de la calle y de la edificabilidad permitida, lo que se traduce en edificios de entre cinco y ocho plantas.

Este sistema impide, en numerosos casos, la construcción de grandes torres residenciales incluso cuando el tamaño de la parcela lo permite. Todo ello con el fin de impedir que se rompa la imagen urbana de la ciudad y evitar un efecto muralla que limite la luz y la ventilación. «Esa normativa hace que haya más consumo de suelo, menor densidad y muchísimo más despliegue de servicios y de infraestructuras», según indica Walliser.

DUPLICAR LA OFERTA DE VIVIENDAS

El Plan Estratégico Municipal de Madrid (PEM), según señalan desde el área de Urbanismo del Ayuntamiento, busca sustituir al PGOUM para así duplicar el número de viviendas. «Existen 3.380 hectáreas de sectores de desarrollo en el sureste de Madrid en fases de gestión o urbanización con densidades alrededor de las 35 viviendas por hectárea que podrían repensarse bajo una lógica de ciudad compacta con densidades en torno a las 70 viviendas por hectárea», indica Borja Carabante, delegado de Urbanismo. «El PEM flexibiliza la normativa urbanística, pero cada actuación que se pudiera ejecutar tendría que desarrollarse posteriormente con todo lo que supone», aclara.

Desde Urbanismo aseguran que también han detectado oportunidades de mejora en algunos espacios de viviendas existentes. «Dentro del suelo urbano consolidado residencial, pese a que la capacidad de densificación es menor, se podrían adoptar estrategias de mejora de escala más reducida que combinaran la regeneración urbana con el incremento de la capacidad de vivienda, especialmente en zonas de alta edificabilidad remanente, baja densidad de conjunto y baja calidad de las viviendas», desarrolla Carabante. «Si Madrid tiene el 98% de su suelo consolidado, tenemos que crecer hacia afuera, pero también intensificando las viviendas, o generando operaciones de transformación que permitan intensificar el uso residencial», continúa.

Ezquiaga sostiene que el nuevo proyecto estratégico de la capital podría ayudar a paliar la demanda de viviendas. «Pero hay que cambiar los planes que, en general en la Comunidad de Madrid, son muy antiguos y fueron hechos con una mentalidad de baja densidad». El arquitecto aclara que incrementar la densidad no consiste sólo en aumentar la altura. «La densidad fundamentalmente se alcanza con la continuidad de los edificios, rellenando solares o descampados y ocupando suelos públicos no utilizados. Eventualmente, permitiendo más alturas o más ocupación de la parcela ya existente, pero eso tiene que hacerse siempre con cautela, porque puede deteriorar la calidad de ese espacio».

MAYOR DENSIFICACIÓN Y EDIFICABILIDAD

En este punto coincide el sociólogo Walliser. «El avance del plan estratégico de Madrid habla de mayor densificación y edificabilidad. Esto no quiere decir que se vayan a construir rascacielos; aunque sí se plantean elevar dos o tres alturas algunos edificios... También se está hablando de diversificar, de tener un mayor aprovechamiento del suelo en las ciudades más densas, pero bien densificadas».

El Ayuntamiento de Madrid reconoce que esa sería una gestión viable, aunque complicada. En esta línea, Ezquiaga señala que «al modelo de ensanche no se le pueden añadir más plantas sin que haya una merma de la calidad habitacional, porque la mayor parte de los inmuebles tienen patios de luces». Asimismo, advierte que «no siempre las viviendas están preparadas para soportar un levante, que así se llama cuando añades pisos», ya que, «pueden una estructura antigua, que no sea ni metálica, ni de hormigón y que, por tanto, limite su crecimiento en altura... So pena que pensáramos que se puede demoler entera una manzana». Esto último el arquitecto lo considera «inimaginable» porque la ganancia no merecería la pena.

Ambos sociólogos coinciden en la importancia de que las zonas residenciales cuenten con condiciones que faciliten la vida de sus vecinos. «Deben tener accesibilidad, buenos sistemas de transportes, que unos edificios no perjudiquen a otros, que no haya sombreamientos o insolaciones, que estén bien orientados y ventilados», describe Walliser. A su vez, enfatiza la necesidad de «un tejido comercial que proporcione no sólo la capacidad de comprar sino de socializar, de tener calles vivas que tengan un uso peatonal». Ezquiaga propone, además, «viviendas de distintos tamaños para que realmente pueda llegar a la gente y a los distintos tipos de familias que existen».

Darya y Cristina valoran que en el futuro exista una mayor oferta de edificios con más plantas. Al parecer, una vez que descubres las alturas, ya es difícil descender de ellas. «No le veo ninguna desventaja a vivir tan alto; al contrario, si pudiera vivir más alto todavía, lo haría. Es tan bonito esto que no quiero otra cosa», afirma Cristina mientras aprecia, con ojos brillantes, la ciudad desde su ventana. Madrid, sin embargo, sigue creciendo más hacia los lados que hacia el cielo. Y, por ahora, vivir entre nubes seguirá siendo una excepción.