Pol�tica
La crisis interna sacude a los cuadros del partido a un a�o de las urnas y se agrava con la expulsi�n del l�der en Parla por "comportamientos hostiles"

Delgado y Garc�a, en una imagen de archivo en un acto en M�stoles.EP
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La imagen de M�nica Garc�a y Emilio Delgado sobre un escenario el s�bado llamando a la unidad en M�s Madrid ha pasado en unos pocos d�as a ser una foto del pasado, de lo que pudo ser. Casi nada queda de esa estampa: la ministra de Sanidad y el diputado han cortado toda comunicaci�n, y sus entornos han recrudecido el conflicto abierto el lunes, cuando ambos se enzarzaron p�blicamente por el modelo de primarias con el que decidir el candidato que compita contra Isabel D�az Ayuso dentro de un a�o en las elecciones de la Comunidad de Madrid.
En ambos bandos se coincide en que ha sido un grave error airear las discrepancias entre Garc�a y Delgado, que ven�an creciendo en los �ltimos meses, y estallaron despu�s de que la ministra de Sanidad hiciera p�blico el s�bado, por sorpresa, su intenci�n de regresar a la pol�tica regional para ser candidata. Un paso al frente que en principio no estaba previsto y del que el diputado se enter� la noche antes.
Desde entonces, todo son desavenencias y portazos. Sectores afines a M�nica Garc�a acusan a Delgado de �deslegitimar� los cauces de participaci�n del partido al denunciar que el actual modelo de primarias �restringe� el derecho a voto a �nicamente los militantes que �participen� de la vida org�nica de M�s Madrid y acudan al menos a tres actos al a�o. En frente, el entorno de Delgado acusa a la actual direcci�n de laminar a las bases y de �limitar el derecho a voto� de los afiliados de M�s Madrid.
De hecho, seg�n los c�lculos que manejan los cr�ticos de la formaci�n, �en el mejor de los casos s�lo podr�an votar unos mil afiliados, de 34.000 inscritos que tiene el partido�. Una participaci�n casi testimonial y que previsiblemente podr�a favorecer al aparato, denuncian estas fuentes, ya que los trabajadores de M�s Madrid y los cargos electos adquieren el derecho a voto de forma autom�tica. Otras voces cifran en no m�s de 800 los militantes que podr�an votar, de los que 350 ser�an trabajadores o cargos del partido.
A preguntas de este diario, la direcci�n de M�s Madrid no confirma cu�l es el n�mero de �inscritos� con los que cuenta el partido, pero revela que en las primarias de 2023 votaron unas 1.600 personas. En 2019 fueron cerca de 7.000. Ahora, de confirmarse el endurecimiento de los criterios para votar en un proceso de primarias, nadie duda de que la participaci�n bajar�a respecto a las anteriores convocatorias.
Que eso influya o no en la calidad democr�tica interna y el estado de salud org�nico de M�s Madrid es lo que sacude en estos momentos a los cuadros de la formaci�n. Los afines a Delgado ven, al reducirse de esta manera las opciones de votar, un claro retroceso en los derechos de la militancia que paralelamente beneficia a la c�pula y a M�nica Garc�a. En el equipo de la ministra, por el contrario, opinan que este tipo de �mecanismos� precisamente dan la voz y la toma de decisiones a quienes hacen vida en el entorno del partido, y blinda a las siglas de injerencias, pucherazos o manipulaciones.
�Es un resorte que se a�adi� hace un a�o y que vot� la propia militancia�, recuerdan desde el partido, donde inciden en que entonces, cuando se aprob�, Emilio Delgado no se posicion� en contra p�blicamente ni recurri� este punto del Reglamento de Participaci�n. Lo cierto es que en febrero, cuatro de los seis miembros que componen el Comit� de Garant�as del partido dimitieron en bloque precisamente por esta �ltima reforma estatutaria. A este �rgano present� hace escasas semanas un grupo de 67 militantes un recurso contra la nueva normativa, al entender que �jerarquiza� a las bases y va en contra de la Ley de Partidos.
Turbulencias internas que a un a�o de las elecciones enrarecen el clima en el seno del partido y entre la militancia. En medio de esta vor�gine, a la crisis se a�adi� ayer la expulsi�n del portavoz en Parla por �comportamientos hostiles� con una compa�era de partido: �Insoportable, te pasas el d�a jodiendo�.























